• Vinos, aceites y licores, junto con una gran colección de más de 8.000 botellas, etiquetas y cartelería de época, así como una preciosa recopilación de más de 120 instrumentos del siglo XIX y del XX, conforman Bodegas Baviera, un museo-bodega con casa fundada en Valencia en el año 1870.

Vicente Gabarda es un superviviente la época, propietario de uno de los pocos comercios históricos de una ciudad que, por desgracia, se ve absorbida por la vorágine del consumismo y las nuevas tendencias. Hablamos de Bodegas Baviera

El mismo se definió como tal en la presentación, a la que acudimos, del libro Comercios Históricos de Valencia, donde manifestaba su preocupación por las actuales leyes del Patrimonio Valenciano y la incertidumbre de una posible futura ley que protegiese más allá de las fachadas, salvaguardando también su interior y la historia que albergase un comercio histórico para que no ocurriese, por desgracia, como con otros comercios ya desaparecidos. 


Comentó, además, que todos aquellos que creían en la proximidad del comercio histórico, para que no desapareciesen nunca, tuvieron dos posibilidades ante la llegada de las nuevas modas, franquicias y el comercio, poco duradero, en base a la demanda del consumidor: “viceparir”, estando a la altura; o reventar, desapareciendo y bajando la persiana. En el caso de Vicente, con Bodegas Baviera al frente, ocurrió lo primero, manteniendo aún en la actualidad uno de esos negocios de obligada visita tanto para los valencianos como para aquellos turistas que buscan un comercio único, diferente y de auténtica proximidad. 

Y es que quien visita este local ubicado en carrer de la Corretgeria nº40, además de poder visitar y adquirir productos de calidad en la parte comercial, podrá ver al lado, en otro departamento del establecimiento, un espacio dedicado al coleccionismo, lleno de cartelería de la época y de botellas de las grandes y muchas destilerías que habían en Valencia y, en general, en España, de las que apenas quedan unas cuantas marcas todavía. Allí puede verse más de 8.000 botellas de licor y miniaturas centenarias, las cuales lleva coleccionándolas toda la vida. Un buen artículo para conocer al detalle la colección es el de Pilar Almenar que aparece en Cultur Plaza.

Fachada de Bodegas Baviera. Foto de devourvalencia (Instagram)

Vinos, aceites y licores, junto con más de 8.000 botellas descatalogadas de coleccionista, etiquetas y cartelería de bebidas de otras épocas, así como una preciosa colección de más de 120 instrumentos del siglo XIX y del XX, conforman este negocio más que centenario, que bien podría llamarse museo-bodega, regentado por Vicente Gabarda.

Vicente, que es muy dado a coleccionar antigüedades, lo hace con especial cariño, sobre todo, con instrumentos de música muy viejos (de viento-madera y viento-metal, donde todos ellos suenan), los cuales se pueden ver más de un centenar (más de 120) en el departamento contiguo a la tienda de venta, que bien podríamos llamar máquina del tiempo, junto con el resto de la compilación que ha ido acaparando a lo largo de los años. Entre ellos, se puede encontrar un saxofón de 1840 o un bugle de 1860.

La explicación que nos dio de esta colección es que es músico aficionado, algo que queda patente al escuchar la ambientación musical de la tienda, mayoritariamente música clásica, la preferida de Vicente. Aunque le viene de familia, ya que su padre fue músico, dando continuidad a la saga en un futuro con su hijo, todo comenzó hace 20 años, cuando se le ocurrió pasar por el rastro de Valencia. Allí vio instrumentos que reconoció por haberlos tocado su padre y su tío José, así que decidió llevárselos a su casa, comenzando así su afición de recopilar y desechar aquello de que lo viejo molestaba. En una época donde comenzaba la nueva era del consumismo y a desechar para adquirir nuevos objetos, Vicente inició una búsqueda de aquellos instrumentos que veía tocar de pequeño y joven. Lo que nunca pensaría es que aquello que fue pasión y coleccionismo, hoy es un gran atractivo para visitar su tienda. 

Zona comercial y de venta de Bodegas Baviera

Zona museística de Bodegas Baviera – Foto de Xinia Porras Rodriguez de 2011. Hoy el espacio ha sido remodelado para dignificar más aún el espacio museístico de los instrumentos.

“Realmente, no se si la gente viene más a la bodega a ver los instrumentos que a comprar, pero de todas maneras no quiero dar una rentabilidad económica, ni lo pretendo, pero es un atractivo. La gente suele preguntar si el local es una tienda de música, y yo digo que es una tienda donde hay instrumentos de música. Vienen a ver los instrumentos que, alguna vez en su vida, vieron en los métodos de solfeo o en grabados de época, incluso suenan y están llenos de vida. Un cierto periodista me catalogo como la “Teresa de Calcuta”, porque en vez de recoger los viejitos y niños abandonados, recogía los instrumentos de época”.  

 

Palabras de don Vicente Gabarda de Bodegas Baviera. 

Una de las anécdotas de la presentación fue, quizás, la fotografía que pudimos ver de Vicente junto a un gato que no tenía nombre, el cual cuidó la bodega hace mucho tiempo, posiblemente para ahuyentar ratones, en una época donde todavía no se prohibía la estancia de animales domésticos en las tiendas de animales comestibles. 

Anécdota de la fotografía de Vicente junto a un gato en el antiguo local de Bodegas Baviera. Foto valenciabonita.es

Los que allí asistimos ese día, escuchamos de boca de don Vicente otras muchas historias y anécdotas que nos encantaron, cargadas de un gran anhelo sobre un pasado que, sin duda, fue mejor para el comercio histórico. Pero no salimos preocupados porque su negocio pueda desaparecer, al menos en lo que respecta a Bodegas Baviera, pues su hija Ángeles Gabarda “Cuca”, quien también le ayuda, dará continuidad a este espacio único en Valencia. Larga vida a esta bodega más que centenaria. 

LA HISTORIA DE BODEGAS BAVIERA:

Bodegas Baviera es un establecimiento dedicado a la venta de y distribución de vinos, aceites y licores. Casa fundada en Valencia en el año 1870 por la familia Baviera, de Picanya, sobre una anterior desde 1796 llamada Bodega de las Nieves por almacenar nieve procedente de La Serranía valenciana, en unos zulos, para elaborar granizados de limón y disponer de hielo para usos domésticos durante el verano.

Quienes mejor cuentan su historia son Gumersindo Fernández Serrano y Enrique Ibáñez López, autores del recién editado libro de “Comercios Históricos de Valencia”, donde nos hablan que la bodega fue fundada por la familia Ramón Baviera, iniciándose, probablemente, la actividad en algún otro lugar diferente al espacio de la calle Corretgeria, al cual se trasladan entre 1901 y 1905. Antes de esta última fecha mencionada, en 1881 (o 1880), Tomás Benlloch, otro protagonista en origen de la historia, establece bodega con bajo y sótano para barricas en las dependencias de un antiguo palacete del siglo XVIII, por entonces con número 30 de la calle Corretgeria, hoy nº 28, y uno de los locales protagonistas de la historia de Bodegas Baviera.

El local seguiría a las órdenes de la familia Baviera hasta que Lola Ramón-Baviera Omedes lo traspasó en 1960 a la familia Gabarda Capilla, quien asume la gerencia del negocio. La especialidad era la venta de vinos y licores preferentemente a granel. Cuenta Vicente que su abuela, Bárbara, fue la primera de la familia en acercarse al mundo de las bebidas, pues ya tenía una cantina en Villar del Arzobispo. Los inicios de Vicente fueron desde niño en la cantina que tenía su abuela, continuando con su padre en las Bodegas Baviera, siguiendo hasta la actual bodega.

En el nº28, durante tantos y tantos años de vida, sucedieron hechos históricos y anécdotas recogidas en un escrito por la familia Ramón Baviera que dio su actual nombre, como el saqueo de la Bodega por las tropas napoleónicas cruzándose los disparos con los vecinos de la valle. Al parecer, en 1812, aunque los historiadores Gumersindo y Enrique no han podido comprobarlo, con motivo de la invasión francesa, se produjo un enfrentamiento en torno a la bodega del palacio entre quienes la defendían y un grupo de soldados que pretendían saquearla, siendo, seguramente, una escaramuza provocada por un grupo de soldados poco disciplinados.  

También se comentaba entre la vecindad las frecuentes visitas que hacía el cardenal Belloch a la bodega donde tenía un espacio reservad para escribir sus memorias. Durante la segunda república española el edificio fue sede de altos cargos del régimen.

A partir de finales de los 70, la legislación prohibió casi en su totalidad la actividad de venta a granel, adaptando el establecimiento al sistema legal que era el embotellado y envasado de estos productos, aceites y licores quedando libre el vino y sus derivados (en la actualidad, aún puede verse, a granel, un vermú casero elaborado por la bodega y que tienen en la trastienda como degustación). 

Al mismo tiempo, comienza la era de las denominaciones de origen que tenían como misión amparar, proteger y promocionar los vinos de cada zona aumentando la calidad y recuperando las variedades autóctonas de cada región. Los grandes artífices de este hecho fueron las promociones enólogas que con una gran formación técnica han contribuido a situar los vinos españoles en el panorama mundial vinícola con gran aceptación y valoración.

En el año 1988, la antigua bodega Baviera, por una decisión judicial promovida por los propietarios del edificio, tiene que abandonar su actividad comercial. Por esta circunstancia, la familia Gabarda Capilla decide trasladar los enseres casi en su totalidad al nº 40 de esta misma calle Corretgeria, instalándose en los bajos del edificio cuya antigüedad consta desde el siglo XVIII. Desde entonces, se ocupa del negocio el hijo del propietario Vicente Gabarda Aparicio, quien lo impulsa hacia el objetivo de la especialización, además de su hija, quien tomará el relevo.

Este establecimiento consta de dos secciones. Una comercial: vinos, cavas, aceites, licores, bebidas espirituosas, cervezas refrescos, aguas, etc., son ofrecidos con profesionalidad y afabilidad. Con una especial dedicación en los vinos de producción limitada de diferentes zonas de España y cuya relación profesional y humana es una constante en nuestra forma de proceder.

La otra sección del establecimiento es la dedicada al coleccionismo. Miniaturas de licores y vinos. Licores de destilerías valencianas desparecidas en gran parte, Vinos de cosechas antiguas, Brandis, Coñacs, Armañacs, Whiskys, Ginebras, Rones, Vodkas, Aguardientes, etc. Carteles y objetos de publicidad relacionados con el sector de vinos y licores.

Finalmente completa la colección una singular colección de instrumentos musicales de época, preferentemente viento-madera y viento-metal, con algún otro instrumento de cuerda. Saxos, Clarinetes, Oboes, Flautas, Trompetas, Trombones, Trompas de caza, Alto Trompa, Cornetas, Cornetines, Tubas, Bombardinos, Fliscornos, Bassons, Acordeones, Mandolinas, Bandurrias, Guitarra, Violin, Helicones y Sarrusofon confeccionan esta familia inusual. Casi todos ellos en perfecto estado de funcionamiento.

El horario de Bodegas Baviera es:

  • De 10:00 a 14:30 horas y de 18:00 a 21:30 horas en verano.
  • De 10:00 a 14:30 horas y de 17:30 a 21:30 horas en invierno.

 

 

La foto de portada pertenece al perfil de Bodegas Baviera – Foto de Xinia Porras Rodriguez.

 

 

 

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