Si hablamos de El Perellonet, una pedanía de la ciudad de Valencia perteneciente al distrito de los Poblados del Sur y situada en el Parque Natural de la Albufera, tenemos que mencionar, inevitablemente, uno de sus rincones más llamativos situado en la avenida de las Gaviotas: el Grupo Residencial Marqués de Valterra, un conjunto de casitas unifamiliares -viviendas de pescadores en origen- con forma semiesférica y blanqueadas con zócalo azul.

Para conocer la historia de estas casitas, vamos a remontarnos a los orígenes del lugar para comprender su construcción. Para quien no lo sepa, El Perellonet, cuya localización se sitúa junto a la gola del mismo nombre, tiene como origen la construcción de un canal en el año 1873. Sin embargo, hasta principios del siglo XX (1903), la zona estaba habitada tan sólo por un pequeño número de pescadores que habían construido algunas barracas y casas de cultivo, aunque estos no residían allí de manera estable. Fue ese año justamente, con la construcción de la gola del Perellonet, cuando se edificó una pequeña vivienda para el encargado o guarda de las compuertas de la gola y su familia, los Blayet, para que residieran allí. 


Décadas más tarde, en la de 1920, y con la construcción de la carretera Nazaret-Oliva (Valencia), que es la actual CV-500, empezaron a incrementarse los asentamientos, que para 1930 incluían ya a 10 o 12 familias.

Tras la Guerra Civil española, un grupo de familias con bajo poder adquisitivo, provenientes de la ciudad Valencia, se afincó en El Perellonet en busca de un lugar donde construir una barraca para trabajar en la pesca o la agricultura. Los escasos ingresos de estas familias, y el penoso estado de las barracas, llamaron la atención del II marqués de Valterra, Pascual Díez de Rivera y Casares -para quién no lo sepa, este título fue rehabilitado en 1920 por el rey Alfonso XIII a favor del mencionado marqués-. Don Pascual fue responsable de la política social pesquera, a través del Instituto Social de la Marina que el mismo fundó en la II República española, durante la dictadura franquista hasta su muerte, un año antes de la inauguración de la barriada, hecho que propició que entorno a 1945, y a finales de la década de 1940, comenzase las gestiones para edificar una pequeña parcela de casas -la barriada del grupo de pescadores del Marqués de Valterra-, entre la playa y la carretera, en favor de los pescadores de la zona.

La barriada se terminó de construir en 1953 y constituye el núcleo original de la pedanía, donde posteriormente se ha ido construyendo en torno a ella. La edificación en origen consistía en 27 casas unifamiliares, de escasa superficie y una sola planta, y una pequeña iglesia, agrupadas en torno a una pequeña plaza. Fueron construidas entre 1952 y 1953 con proyecto de Carlos de Miguel González.

Cabe mencionar que los terrenos, próximos al arenal, los cedió a los pescadores en 1952 su propietario D. Eduardo Ferrer, arrendador de puestos de caza de la Albufera, consiguiéndose que el Instituto Social de la Marina (ISM), antes del fallecimiento del marqués en abril de 1952, se implicara en la construcción de las casitas, acabándolas un año más tarde.

Posteriormente, al finalizar la construcción, las casitas se sortearon a los pescadores y miembros de la cofradía, haciéndose el acto de la entrega de llaves a fnales de 1954, realizándose desde ese mismo la fiesta a la “Virgen del Carmen”. El bautismo de la barriada fue en honor al marqués, de ahí que las casas se rotulasen con el nombre de Grupo de Pescadores Marqués de Valterra.

Distribuciones tipo y esquema estructural. Foto de Mercedes Navarro, de su blog brutalmentvalencia.wordpress.com

Estas casitas, cuya principal característica es su techo hiperboloide con prolongación hacia el suelo y con cierres laterales -donde una sola forma alabeada constituye toda la estructura, en la que abren dos lunetos por banda, de corte o perfil rectangular-, fueron en su origen, tal y como ya hemos mencionado, un pequeño barrio de casas para pescadores cuyas barcas se agrupaban en el entorno de la gola.

El sistema de construcción Ctesiphonte se desarrolla intensamente en nuestro país entre 1950 y 1955. Entre otras cosas, permitía el abaratamiento de los materiales y costes, además de un buen aislamiento y confonrt consecuencia de las nuevas distribuciones. El cemento sustituía a materiales escasos o caros en España como la madera de cubierta o el hierro de los forjados. La mano de obra se reducía y limitaba a un solo oficio (albañilería) para la total construcción de la estructura exterior. Su construcción se basaba con unas cimbras sobre una base conformando el esqueleto. Encima se extendían capas de cemento y aislantes, y al secar se retiraban las cimbras y la estructura quedaba fija.

 

Memoria de composición arquitectónica 2011.13, Zaragona, editado por Carmen Díez Medina y Ricardo Sánchez Lanmpreave.

Grupo Pescadores Marqués de Valterra, El Perellonet

Grupo Pescadores Marqués de Valterra, El Perellonet

Grupo Pescadores Marqués de Valterra, El Perellonet

Grupo Pescadores Marqués de Valterra, El Perellonet

Grupo Pescadores Marqués de Valterra, El Perellonet

Grupo Pescadores Marqués de Valterra, El Perellonet

Grupo Pescadores Marqués de Valterra, El Perellonet

En la actualidad han dejado de cumplir dicha función, por no mencionar que algunas -un par de ellas como hemos visto- están en un estado deficiente -o abandonadas, sin que viva nadie- y otras han desaparecido, tal y como nos comentaba un vecino perellonetero -gentilicio del lugar-, donde nos mencionaba además que alguna se derribó para construir sobre ella una actual edificación antes de la protección de la barriada, a la vez que nos hablaba del desinterés de distintas administraciones públicas a lo largo de su vida por el mencionado barrio. “Los políticos son todos iguales, a más de uno le hubiera gustado derribar esta zona por completo y llenar todo esto de apartamentos. Hasta la ermita. Hasta la llegada del turismo se nos ha ignorado por completo. La zona hubiera perdido todo su encanto, además de estas casas que forman parte de la historia de El Perellonet”, nos comenta un vecino de la zona que lleva casi toda la vida allí. 

A comienzos de los años cincuenta, retomada la modernidad y superado el largo catálogo de poblados tradicionalistas, se comienza a contemplar desde Madrid la posibilidad de desarrollar modelos alternativos con los que afrontar la producción masiva de viviendas.

En el caso de las dirigidas a los sectores más pobres de la población, se experimentan nuevos sistemas constructivos, algunos de ellos utilizados en hangares y edificios industriales, con la finalidad de abaratar costes y de reducir los tiempos de ejecución. Uno de ellos es el de las bóvedas Ctesiphon (en recuerdo del gran arco del palacio sasánida de Ctesiphon, cuyas ruinas se encuentran cerca de la ciudad de Bagdad), que se utilizó por primera vez en 1941 para conseguir un arco de 6’1 m. de luz con una lámina de 3’1 cm. de espesor. Arquitectos del momento (Rafael de la Hoz y José Mª García de Paredes) construyen en 1952 con esta solución “viviendas ultrabaratas” en Córdoba, a pesar de que unos años antes, Fernando Moreno Barberá con el ingeniero industrial Julio Calderón, ya había patentado un nuevo sistema (una plantilla con supresión total del encofrado) para aplicar la forma catenaria invertida en la construcción de viviendas experimentales, que desgraciadamente no llegaría a aplicarse.

El sistema inglés es el utilizado por Carlos de Miguel, director de la revista “Arquitectura del COAM”, en la construcción de este grupo de viviendas para pescadores en el Perellonet, pedanía de Valencia privilegiadamente situada junto a una de las golas o canales que comunican la Albufera con el mar.

El conjunto, promovido por el Instituto Social de la Marina, está constituido por una ermita situada en la zona central y 27 viviendas agrupadas formando manzanas con patio o bloques lineales que desarrollan, bajo bóvedas autoportantes de cemento extendido sobre tejido de arpillera, un programa reducido (cocina-comedor, aseo y dos o tres dormitorios) con superficies entre 42 y 54 m2.

En la actualidad el grupo de viviendas ha perdido su coherencia paisajística y arquitectónica (derivada ésta de la lógica simplicidad de unas formas deudoras del expresionismo estructural de los ingenieros Robert Maillart y Eugène Freyssinet y de los arquitectos Oscar Niemeyer y Félix Candela), como consecuencia de las importantes modificaciones realizadas por sus moradores y de la radical transformación del medio natural donde se edificaron.

 

Texto extraído de arquitectosdevalencia.es, que aparece en la “Guia de Arquitectura de Valencia” CTAV 2007. + Información

Al fondo de la fotografía –años 60-, en la orilla de la playa, se observan antiguas casetas de pescadores y barracas típicas de los primeros habitantes de El Perellonet, junto a las mencionadas casitas del Grupo de Pescadores Marqués de Valterra. Foto elperellonet.com

La ermita está situada junto a las casas, en la plaza de Babor número 14. Con categoría de parroquia, sirve para el culto de los habitantes de El Perellonet, contando con las mismas características arquitectónicas que las mencionadas viviendas, con forma semiesférica y blanqueadas con zócalo azul. 

Muy limpia y cuidada, se ilumina por ventanas cuadradas, enrejadas y con visillos blancos, disponiendo en su interior de bancos a ambos lados y un pequeño trastero a la derecha. En el altar –cuya mesa es moderna, de madera, de buena factura y discreto ornato, con el atril al lado-, se dispone la imagen de la titular al centro, la Virgen del Carmen -patrona de los pescadores-, rodeada de otras más pequeñas, todas de “Olot”: la Inmaculada, el Sagrado Corazón de Jesús y Nuestra Señora del Pilar (el nombre de Olot es ha sido otorgado por su localidad de origen, en la provincia de Gerona, cuya producción de imaginería religiosa nace en 1880 gracias a los pintores Joaquim Vayreda y Josep Berga).  De entre la restante ingeniería, destaca un retablillo de Sant Jaume y en una hornacina lateral, una diminuta imagen de la Virgen socorriendo a unos marineros durante un naufragio. Respecto a otros elementos de la ermita, del intradós de la bóveda -obra curvada- pende una lámpara de bronce y cristal, y sobre la puerta, al interior del templo, un crucifijo de talla en estilo clásico, moderno.

iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen

iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen

iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen

Interior de la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen. Fotos elperellonet.com

Justo a la entrada, encima de la puerta, se observa una formación de nueve azulejos polícromos -de varios colores- en múltiple enmarcamiento de yeso, de los que los centrales son, arriba el Santo Cáliz, y abajo San Antonio Abad; los demás, de adorno, y, separados a un lado y otro, azulejos con navíos. Sobre esta fachada, la espadaña, rematada en perfil curvo de medio punto, con campana. Se menciona en la web de la alcaldía de El Perellonet, que se reformo el techo, ya que, en época de verano, el pueblo aumenta y no caben todos los visitantes en la iglesia.

 

 

 

Fotos:

  • Propiedad de valenciabonita.es (excepto las citadas). 

Fuentes:

 

 

 

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