El pasado 30 de noviembre de 2017 se inauguró un nuevo gran espacio gastronómico en la ciudad, en la calle Ribera nº16, con cerca de 2.000 m2 y aforo para más de 600 comensales, donde cohabitan, en las dos plantas del edificio, dos conceptos de negocio bien distintos pero de la misma marca, dando empleo a cerca de 50 personas formadas por la compañía.
 
La noticia, quizás, no tendría relevancia alguna de no ser porque dicho emplazamiento se encuentra en el interior del que fue el emblemático cine Capitol de Valencia, recuperando, con esta nueva vida del edificio, uno de los primeros ejemplos de arquitectura racionalista de la ciudad y testigo mudo de uno de aquellos, de tantos, cines desaparecidos que albergó la capital del Turia.



A pesar de su inauguración, en su nueva etapa bajo la cadena de restauración Muerde la Pasta – quien ha transformado este lugar recordado por muchos en un multiespacio gastronómico diferenciado en dos plantas donde en una de ellas se podrá degustar las más de 150 recetas de su bufé, que sirven de manera habitual en sus restaurantes desde los inicios de la marca en 2007 –, el mítico edificio que albergó el antiguo cine Capitol no volverá a abrir de nuevo hasta finales de la semana que viene, entre el 14 y 16 de diciembre según nos comentaban trabajadores del mismo, debido a unos pequeños problemas y reformas que están llevando a cabo para poder mejorar las instalaciones antes de su apertura definitiva.

Para ello, la compañía Muerde La Pasta ha llevado a cabo una profunda renovación de la mano del interiorista Lázaro Rosa Violán, quien ha diseñado y llevado a cabo el proyecto de algunos de los restaurantes más prestigiosos de España.

Cabe decir, sin embargo, que el edificio lleva años ya con vida, ya que diversas plantas del edificio, incluyendo el lateral, llevan en uso desde 2007 gracias a la escuela de formación llamada Capitol Empresa, un centro de Formación profesional con numerosas aulas y despachos que apostó por recuperar el edificio. Es, gracias a este empresa, así como a las que adaptaron las plantas, las verdaderas artífices de que hoy podamos ver con vida este fabuloso edificio que tenemos en nuestra ciudad.

Para muchos, Lázaro Rosa está considerado como un experto en la reinterpretación de la arquitectura modernista de los años 30 y 40, del que se dice que ha logrado generar una atmósfera contemporánea, pero con arraigo a la tradición, empleando mobiliario vintage, maderas nobles y materiales reciclados, que conectan a la perfección con la memoria histórica de esta joya arquitectónica.

El Capitol no solo alberga un restaurante Muerde la Pasta, la conocida cadena de restaurantes con sede central en Castellón de la Plana, ya que el local aúna, además, el nuevo concepto gastronómico de la compañía: Savioiardi, Cakes&Coffee.

Interior de la planta baja del nuevo espacio gastronómico del Capitol. Foto valenciabonita.es

Interior de la planta baja del nuevo espacio gastronómico del Capitol. Foto valenciabonita.es

Interior de la planta baja del nuevo espacio gastronómico del Capitol. Foto valenciabonita.es

Interior de la planta baja del nuevo espacio gastronómico del Capitol. Foto valenciabonita.es

Interior de la planta baja del nuevo espacio gastronómico del Capitol. Foto valenciabonita.es

Precios de Muerde La Pasta Capitol

El nuevo Capitol, que da empleo a 45 profesionales que ya han sido seleccionados y formados por la compañía, alberga dos conceptos de negocio distintos pero a la vez complementarios:

  • Por un lado, en la planta baja, se abre el primer establecimiento de la marca SavoiardiCakes&Coffee, donde se podrá disfrutar de una gran variedad de cafés y tés, smoothies, frappés, tartas artesanales y un amplio surtido de dulces y salados para tomar o llevar.
  • Por otro, y en la segunda planta, se ubica el restaurante Muerde la Pasta, un bufé libre en el que, por un precio cerrado que incluye bebidas, postres y cafés, se pueden degustar más de 150 recetas y productos típicos de la gastronomía italomediterránea.

LA HISTORIA DEL CAPITOL:

Este antiguo cine, obra del arquitecto Joaquín Rieta Síster (conocido por otras obras como la Torre del Calvario de Paterna​ o el edificio de estilo clasicista del ayuntamiento de Riba-roja de Túria)​, fue el primero en la ciudad donde se utilizó la curva de visibilidad para definir el espacio interior.
Se construyó entre 1930-1931 en uno de los solares afectados, a finales de los años veinte, por la reforma y ampliación de la plaza de Emilio Castelar, hoy del Ayuntamiento.

Aspecto que ofrecía la calle Ribera, antes de la actuacion sobre la zona. 1923. Recorte subido al grupo de Facebook de la Valencia Antigua: Historia Gráfica por Pilar Martínez Olmos

Contaba con un total 1.429 plazas, las cuales se dividían en 880 localidades en el patio de butacas, más de 330 en el anfiteatro del primer piso y 246 asientos de general.

Fachada del antiguo cine Capitol.

Interior del antiguo cine Capitol. Foto subida al grupo de Facebook de la Valencia Antigua: Historia Gráfica por Pilar Martínez Olmos

Interior del antiguo cine Capitol. Foto subida al grupo de Facebook de la Valencia Antigua: Historia Gráfica por Pilar Martínez Olmos

Foto de “El libro de los cines de Valencia” de Miguel Tejedor. Foto cedida por Joaquín Rieta López.

El proyecto, de 1930, fue encargó de Emilio Pechuán Giner al arquitecto mencionado anteriormente. Para quien no lo sepa, la familia Pechuán fue muy importante en el mundo del cine en la ciudad de Valencia. Como bien menciona Carlos Aimeur en un artículo para Cultur Plaza, los Pechuán iniciaron su andadura en el mundo cinematográfico allá por los años veinte del siglo XX, cuando el entonces doctor en Medicina don Emilio Pechuán Giner casó con la hija del propietario del Trianon Palace, doña Julia Porres, momento en el cual comienzan a regentar el cine teatro, reabutizado con el nombre de Lírico. Tras este, llegaron otros cines, como el Coliseum, el Tyris, el Rex o el Capitol, protagonista de nuestra historia. 

Plano que forma parte del proyecto de CINE CAPITOL. Emplazamiento Planta baja Escala 1.500 y 1.100

Su inauguración tuvo lugar el 28 de marzo de 1931, en un acto organizado por la Asociación de la Prensa – aunque no estaría abierto para el público con precio de 1,50 pesetas hasta el sábado 4 de abril del mismo año –, donde gracias a su moderna decoración, la prensa de época lo llegó a comparar, como recuerdo, con las salas Gaumont y Pleyel de Paris, además de ser mencionado, tiempo más tarde, como uno de los mejores cines de España en “La Semana Gráfica”, en marzo de 1933.

La sala causó sensación en la inauguración, por sus detalles de confort y buen gusto, con una suntuosidad ya presente en su vestíbulo, con espléndidas verjas y puertas de cristales que causaron muy buena impresión a los asistentes. A la entrada a la sala perfumada por la casa Robillard, las señoras y señoritas fueron obsequiadas con un bouquet de flores y perfumes de su nueva Creación Mariola.

Julio Cob, de la Valencia en Blanco y Negro

Recorte de prensa obtenido de Las Provincias, 28 de marzo de 1931.

Foto de Desfilis del 28 de marzo de 1931, día de la inauguración. En la fotografía se ve al público saliendo de la sala una vez inaugurado el Capitol, tras su presentación en la víspera del Domingo de Ramos. Fuente: recorte publicado en Las Provincias, 31 de marzo de 1931.

La Semana gráfica: revista ilustrada semanal de la región de Levante. 4 abril de 1931

Situado entre medianeras, presenta una fachada simétrica con dos torres laterales donde se ubican escaleras que permiten el acceso a los diferentes niveles de la sala de proyección. Resuelta con ladrillo visto de dos colores, muestra influencias tanto de la arquitectura neomudéjar como de la prerracionalista Escuela de Amsterdam (Berlage, de Klerk, etc.).
 
Por contra las dependencias interiores, diseñadas por Amadeo Roca y los hermanos Arturo y Ricardo Boix, reflejaban (ya que el cine sufrió en los años setenta una devastadora reforma), mediante decoraciones geométricas perfectamente encajadas en las formas arquitectónicas (como la lámpara cubista), el enorme poder ejercido en este tipo de edificios por el Art-dèco, que visualmente llegaba a través de las revistas, de las que el arquitecto Rieta era suscriptor, y de las películas francesas y norteamericanas que se proyectaban en la pantalla de este cine.

Interior del interior de la sala del desaparecido cine Capitol de Valencia. Fuente: LIBRO ‘VALENCIA CIUDAD DE CINES.1940-1950’

El Capitol era una de las mejores salas de cine de España en los años 30, al contar con numerosos adelantos de la época, como la curvatura en la fila de las butacas, un salón-bar, sistemas de refrigeración y de seguridad avanzados o proyectores de la casa Western Electric, que dejaron atrás estos últimos el cine mudo. Fue tan importante que logró en exclusiva, para Valencia, las películas de la Metro Goldwyn Mayer, donde“El Presidio” fue la primera película que estrenó el cine. 

En los años 60, el edificio sufre una gran actuación en la que desaparecieron muchos de los detalles vanguardistas del cine. Dicha actuación estuvo a cargo de Escario Arquitectos con Antonio Escario Martínez al frente, autor de edificios como la torre Ripalda (conocida como la Pagoda), la facultad de Farmacia o la sede de la Seguridad Social en la calle Cólon. 

El cine Capitol cerró definitivamente un domingo de junio de 1996, siendo abandonado durante muchos años. En junio de 2006, se aprobaron planes para demoler el auditorio (conservando la fachada) y construir oficinas y diversos pisos para una actividad comercial en lo que fue el antiguo cine. Con el tiempo, fue la moda la que hizo desaparecer, y transformar por completo, el interior del Capitol.

Tras su cierre y años de abandono, durante una década en concreto, en el año 2006 el Consell Valencià de Cultura emitió un informe criticando la dejadez y abandono del antiguo cine Capitol, aunque de nada sirvió para parar la gran intervención que, finalmente, se llevó a cabo en su interior, la cual borró, casi por completo, los orígenes cinematográficos del edificio, adaptando la sala a los nuevos tiempos para albergar un espacio comercial, con los años, y Capitol Empresa, un centro de Formación profesional con numerosas aulas y despachos. 

El edificio, tras su cierre, tras estar décadas en propiedad de los herederos de la familia Pechuán, fue a parar a manos del grupo Coresol (de Alejandro Soler) y de éste a la Caixa, que acometió una rehabilitación. 

 

El lugar que albergó el antiguo cine Capitol, fue sometido a un profundo cambio de uso y derribo interior, contemplando la protección de la fachada y la primera crujía, y la sustitución del resto por una nueva construcción donde alojar comercios y oficinas.

En el momento de su “rehabilitación”, o transformación/derribo mejor dicho, se salvaron diversos elementos Art-Decó, como el altorrelieve que estaba sobre la pantalla, además de diversos detalles y celosías o su imponente fachada de ladrillos rojos y el grafismo que puede verse sobre ella. 
Tiempo más tarde, en 2011, a finales de año (octubre), la cadena holandesa de ropa y complementos C&A inauguró en su interior una tienda de 1.500 m2 distribuidos en dos plantas. Poco duró la aventura, pues la tienda cerró el 14 de agosto de 2013, antes de cumplir los dos años, debido a las pérdidas que arrastraba la compañía. 
Muerde La Pasta adquirió en 2015 el local y ahora, en 2017, tras una gran reforma en su interior, abre convertido en un espacio gastronómico distribuido en dos plantas. 

 

 

 

 

 

Fuentes:

 

 

 

 

Pin It on Pinterest