Hace ya algún tiempo, nos detuvimos ante un edificio ubicado en la calle de la Reina de Valencia, el cual nos llamó mucho la atención. Sacamos una fotografía de él y, tras publicarla en el Facebook, contactó con nosotros, por casualidad, el dueño de la óptica que hay en los bajos del imponente inmueble.

Jamás llegaríamos a pensar todo lo que, aquel negocio histórico y familiar, tenía que contarnos. Óptica Meseguer, que este año ha cumplido 60 años de vida, es un comercio del Marítimo que ha visto, a lo largo de los años, transformar por completo todo el Cabanyal-Canyamelar.


En 1957, antes de la temida riada del mismo año, don Salvador Meseguer Anchel, que falleció en 1979, emprende negocio tras llevar años dedicándose a la optometría. Para ello, lo hace en el bajo del nº100 de la calle de la Reina, un edificio construido en 1927 que asombra por su colorido y por disponer de detalles que lo convierten en uno de los más bonitos de la zona.

El inmueble fue edificado en los años 20 gracias a que un “obrer de vila”, que le tocó la lotería, decidió construirse una vivienda donde vivieran él y sus familiares. Los detalles modernistas de la fachada y la gran sillería sobre que la que se sienta el edificio, más propia de un palacio, marcan la diferencia con respecto a todos los que le rodean. Lo curioso es que, en más de una ocasión, mientras duró nuestra visita, la gente alzaba la vista y se detenía para admirarlo con calma.

Nos comentan, además, que el edificio no solo es bello por fuera, sino que muchas de sus viviendas tienen frescos originales de época en el techo, algo que quizás le haga ser único en la zona. Otra particularidad del edificio que nos cuentan de antaño, donde nos hacen descubrir lo especial que sería durante mucho tiempo el edificio, es que llegó a disponer incluso de conserje, algo muy extraño en tiempos pasados en esa calle y, en general, en los Poblados Marítimos. 

Óptica Meseguer. Foto valenciabonita.es

Óptica Meseguer. Fotos valenciabonita.es

Detalle de un pequeño retablo cerámico en la fachada del edificio de la calle de la Reina nº100. Foto valenciabonita.es

En el mismo edificio, a lo largo de los años, habitarían un Comandante de la Marina, un Síndico del Puerto y la familia Celdrán, entre otros, donde en la actualidad siguen viviendo familias en su interior, algunas en régimen de alquiler.

La llegada de los Meseguer al edificio en el 57, antes de la mencionada riada que todos conocemos, propicia un nuevo servicio a los vecinos de la zona. Meses después de su apertura, sufren en sus carnes, al igual que miles de vecinos de Valencia, la tragedia de la riada, momento en el cual la tienda es destrozada por completo. Arruinado en ese momento, y ante un momento duro, don Salvador sale adelante con el negocio y consigue recuperar el comercio que meses atrás había abierto.

Don Salvador Meseguer Anchel. Foto cedida por la familia Llatas-Meseguer.

Don Salvador Meseguer Anchel. Foto cedida por la familia Llatas-Meseguer.

Don Salvador Meseguer Anchel. Foto cedida por la familia Llatas-Meseguer.

En su nueva apertura, en el 58, era la única óptica de toda la zona. No sería, sin embargo, el único traspiés que sufrirían los Meseguer, puesto que a finales de los 60 tuvieron que hacer frente a la dura competencia que les hizo la cadena de ópticas Crumier al abrir muy cerca de ellos. Crumier, finalmente, cerró, y Meseguer se hizo aún más fuerte.

A finales de los 70, cuando fallece don Salvador, su hija, María José Meseguer, quien ya había terminado los estudios, se hace cargo del negocio, reformando las instalaciones del comercio y su fachada original. El marido de María, Andrés Llatas, además, se une para acompañarla en la aventura de mantener vivo este comercio histórico, algo que tendrá continuidad en el futuro gracias a que sus hijos, Raúl y Andrés Llatas, continuarán la saga familiar, dado que en la actualidad trabajan hija, yerno y nietos del fundador don Salvador Meseguer.

“Desde 1957, tres generaciones de los Meseguer llevan atendiendo la óptica histórica del barrio con trato afable y correcto, tal y como puede verse en los numerosos comentarios de clientes. Graduarse la vista, tomarse la tensión ocular, comprar gafas de diseño o buscar unas lentes de contacto, son algunas de las cosas que óptica Meseguer, un negocio familiar, sigue ofreciendo.”

En la actualidad, con esta son ya tres las generaciones familiares que ha visto pasar la óptica situada entre los límites del Canyamelar y el Cabanyal, cuya familia, incluso, llegó a pagar de su bolsillo una gran restauración del edificio, tanto en sillería, interior como en fachada, algo que engrandece a los Meseguer por estar más que implicados con el valor patrimonial, y comercial, que aporta el gran inmueble y su negocio a la zona del Marítimo.

HORARIO:

  • De Lunes a Viernes de 09.30 a 13.30 h y de 17.00 a 20.00 h.
  • Sábados de 10.00 a 13.30 h.
  • TELEFONO: 963 714 056

 

 

 

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