• ¿Sabías que desde la Conquista de Jaime I hasta la Guerra de Sucesión, se consideró a la ciudad de Xàtiva, así como también a su Castillo y conjunto monumental, como una de las ciudades más importantes del Reino de Valencia y con una de las mejores fortalezas no solo de la Corona de Aragón, sino de toda la península?

Históricamente, Xàtiva fue una de las poblaciones más importantes del Reino de Valencia, rivalizando incluso con Valencia y Orihuela, las otras dos ciudades más importantes en la época foral.

En la actualidad, sigue siendo una de las poblaciones más importantes de la provincia de Valencia y de la Comunidad Valenciana. Uno de sus lugares obligados de visita, además de todos los encantos de los que dispone esta ciudad, es el Almudín, un edificio de estilo gótico valenciano construido en entre 1530 y 1548 que se sitúa en el centro histórico junto al edificio contiguo que fue el del Peso Real. Su uso inicial fue comercial, destinándose actualmente a Museo de la Ciudad.


En su interior puede verse boca abajo, expuesto en el museo, un retrato del rey Felipe V realizado en 1719 por el pintor José Amorós, “Retrato real de Felipe V”, que en su día estuvo destinado para presidir el salón de Plenos del Cabildo Municipal de la ciudad de San Felipe, nombre que se le dio a la ciudad de Xàtiva tras la quema de 1707. El cuadro, de escaso valor artístico según expertos, es un símbolo no sólo para la ciudad, sino también para gran parte del valencianismo desde hace décadas. 

¿Y por qué es un símbolo?

Resulta que dicho cuadro recuerda a lo ocurrido el 25 de abril de 1707, cuando se libraba la Batalla de Almansa entre los ejércitos franco-castellanos de Felipe de Anjou, conocido como Felipe V, coronado rey de las Españas en 1701 con el polémico testamento de Carlos II –el último Habsburgo hispánico–, y los de la coalición internacional (Corona de Aragón, Austria, Inglaterra, Países Bajos y Portugal) que defendía la entronización de Carlos de Habsburgo. La derrota de la coalición austracista provocó la aniquilación de todas las defensas militares organizadas del Reino de Valencia –sublevada en masa contra el Borbón– y su posterior conquista y represión, que en Xàtiva adquirió tintes de auténtica tragedia quemándose al poco tiempo la ciudad.

Frases como «Quan el mal ve d’Almansa, a tots alcança» (Cuando el mal viene de Almansa, a todos alcanza). «De ponent, ni vent ni gent» (De poniente, ni viento ni gente), recuerdan esta derrota.

La batalla no fue decisiva para el fin del conflicto internacional, pero sí abrió las puertas hacia el Reino de Valencia. Como consecuencia de esta batalla, el Reino de Valencia fue ocupado por las tropas borbónicas (con mucha resistencia austracista) aunque los fueros quedaron abolidos, junto con los de Aragón, tras la publicación de los Decretos de Nueva Planta.

En cuanto a Xàtiva, el motivo de la quema de la ciudad fue porque, como os podéis imaginar, participó activamente en el conflicto sucesorio a la Corona de España, apoyando mayoritariamente al pretendiente de la Casa de Austria, el Archiduque Carlos de Austria, frente a su rival borbón, Felipe V. En 1707, su fidelidad le costaría cara al resistir duramente a los Borbones. En represalia, Felipe V mandó incendiar y destruir la ciudad, y expulsar a sus habitantes, cambiando el nombre de Xàtiva por el de “Colonia Nueva de San Phelipe“. Estos hechos ocurrieron entre los días 19 y 26 de junio de 1707. 

A los vecinos y naturales de Xàtiva, conocidos como setabenses, también se les llama popularmente “socarrats” (en castellano “churrascado”) por haber sido quemada la localidad durante la Guerra de Sucesión. Se prohibió, además, el uso de la lengua valenciana, sus campos fueron sembrados con sal, para que nada brotara, y su nombre fue desterrado para ser convertida en “Colonia Nueva de San Phelipe”.

De aquella contienda se recuerda, todavía, a los Maulets (“mawla”, que significa “esclavo” en árabe coloquial), que eran los partidarios del archiduque Carlos de Austria —proclamado rey como Carlos III—, generalmente campesinos en el Reino de Valencia durante la Guerra de Sucesión Española. El término designado para referirse a los adversarios, los partidarios de Felipe V de España, era el de botifler, muy utilizado hoy en día todavía. 

“La obstinada rebeldía con que hasta los términos de la desesperación resistieron la entrada de mis armas los vecinos de la ciudad de Xàtiva […] empeñó mi justicia a mandarla arruinar para extinguir su memoria, como se ejecutó para castigo de su obstinación, y escarmiento de los que intentasen seguir su mismo error”.

Palabras de Felipe V para justificar la quema de Xàtiva

En la actualidad, aunque el 25 de abril no es oficialmente el Día de la Comunidad Valenciana, si que se conmemora dicha efeméride como “Dia de les Corts Valencianes“, donde además de las típicas manifestaciones reivindicativas a lo largo de la Comunidad Valenciana, en Xàtiva realizan el tradicional “homenatge als Maulets” (defensores de las instituciones y fueros de Valencia) con visita y ofrenda floral a su monumento, en la Porta de Sant Francesc, mientras realizan una “dansà” y leen un manifiesto. 

Además de este homenaje, en Xàtiva, como debe de ser, le guardan especial cariño al Borbón con su retrato al colocarse boca abajo por iniciativa de Carlos Sarthou Carreres, quien dirigió el museo hasta 1961 (al parecer, según diversos comentarios de personas de la época, quienes le ayudaron fueron jóvenes del Frente de Juventudes de Xàtiva). Es, sin duda alguna, todo un símbolo en señal de desaprobación de aquella decisión que tomó el monarca en el siglo XVIII (la de quemar la ciudad).

Carlos Sarthou. Fuente: afsarthou

Carlos Sarthou. Fuente: afsarthou

Fuente: fotoguiaespanaelblogdemanuelcervera.blogspot.com

Fuente: fotoguiaespanaelblogdemanuelcervera.blogspot.com

“Ni Felipe V, ni Felipe VI; el cuadro es un símbolo y no se gira por nada”. Rus hacía referencia a la coronación de Felipe VI, justamente un 19 de junio (mismo día que fue mandada quemar Xàtiva) tras la abdicación de Juan Carlos19 de junio de 2014.

Palabras de Alfonso Rus en 2014, ex-alcalde de Xàtiva.

El descubrimiento de quien volteó el cuadro se produjo hace unos años gracias al historiador Germán Ramírez, quien gracias a documentos de los años 50, se sabe que Carlos Sarthou escribió en agosto de 1957 un artículo titulado «El Museo de Játiva. Datos históricodescriptivos» en la revista Valencia Atracción, que dirigía Francisco Almela y Vives. En este documento se puede encontrar una frase que lo corrobora, donde dice Sarthou que “el retrato de Felipe V lo colgué cabeza abajo en el Museo a mi cargo porque mandó incendiar Villarreal y Játiva, mis dos patrias valencianas, la nativa y la adoptiva”.

Al parecer, aquel año habría un clima tenso debido a las conferencias que se realizaron en el Ateneo Mercantil de Valencia antes del comienzo del verano de 1957 con motivo del 250 aniversario de la Batalla de Almansa. Además, el propio investigador menciona que el propio Sarthou pudo tomar ejemplo de una novela de García Sánchiz (con quien mantenía relación y correspondencia) titulada Playa dormida, firmada en agosto de 1957, la cual está ambientada en la Valencia y en donde en un capítulo, titulado “A la sombra de la catedral”, donde se describe al marqués del Castelló, se dice que “el título le correspondía, y databa de la guerra de Sucesión, por recompensa de Felipe V a uno de sus no muy numerosos partidarios de la región valenciana, que seguía de preferencia al Archiduque, presunto Carlos III, y en ocasiones con una pasión no extinguida en la actualidad, como lo demuestra el hecho de que algún descendiente de enemigos del nieto de Luis XIV persista en mantener cabeza abajo su efigie en madera, tal como la heredó de sus mayores, a partir de quienes no perdonaban la anulación de los fueros y el vengativo incendio de Játiva”.

Así pues, desde 1957, el retrato de Felipe V se mantiene cabeza abajo. Hasta hace unos años se decía que seguiría así hasta que un miembro de la familia real pidiese disculpas por las tres veces que su antecesor Felipe V había mandado quemar la ciudad. Sin embargo, el que fue alcalde de Xàtiva entre 1995 y 2015, Alfonso Rus Terol, dijo que en 2014, tras la abdicación de Juan Carlos I, que “Ni Felipe V, ni Felipe VI; el cuadro es un símbolo y no se gira por nada”, rechazando voltear el óleo a pesar de que en octubre de 1995, al poco de acceder a la alcaldía, el mismo propuso voltear el cuadro a su posición original si la Casa Real pedía perdón, desatando una gran polémica que acabó, finalmente, en nada. 

La imagen del monarca que abolió los derechos particulares de los valencianos ha acabado convirtiéndose en un icono de la identidad valenciana.

Para conocer a fondo la obra y el resto de teorías de atribución de quien fue el autor del volteo del cuadro, consultar el artículo de RETRATO DE FELIPE V DE JOSEP AMORÓS, Análisis de la evolución simbólica de la obra.

Foto de portada:

  • La foto de portada es FELIP V (1719) – Josep Amorós – Óleo sobre lienzo – Museo de bellas artes de Xàtiva

 

 

 

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