El Instituto de Reformas Sociales (en adelante, IRS) de España, publicó en 1907 la primera
edición de la Preparación de las bases para un proyecto de ley de casas para obreros – Casas Baratas [IRS, 1907], editando posteriormente la segunda edición, aumentada y compuesta de dos tomos, en 1910. Por entonces, este estudio sobre el estado de la habitación para obreros en España y en otros países, tenía como único objetivo fundamentar la primera ley española dirigida específicamente a regular la intervención pública en materia de vivienda, es decir, finalmente, la Ley de 12 de junio de 1911, más conocida como primera Ley de Casas Baratas, cuya influencia viene ejercida por la llamada ley francesa de 30 de noviembre de 1894 (Loi Siegfried).

Para quien no lo sepa, las casas baratas fueron casas de propiedad o de alquiler edificadas, acogiéndose a legislación específica, durante el último tercio del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, con ayudas oficiales o préstamos de bajo interés, y dirigidas a la clase obrera o media-baja de la época.


Normalmente eran de una o dos plantas y se situaban en los alrededores de las ciudades, en espacios poco urbanizados y en terrenos de bajo coste, para facilitar a sus habitantes (propietarios o arrendatarios) una vida más confortable y sostenible, tanto desde el punto de vista sanitario cómo medioambiental. Estas viviendas de baja densidad constructiva, se gestionaban en régimen cooperativo o vinculadas a instituciones públicas (ayuntamientos, partidos políticos, etc.).

Su historia empieza a mediados del siglo XIX con la Ley de Arrendamientos en España, la Labouring Houses Act en Gran Bretaña o la creación de la Société française des habitations à bon marchè en Francia (1889). Existen movimientos similares en Bélgica, Holanda, Austria e Italia, aunque no tenían, en esta época, legislación específica, pero sí normativa y reglamentos que facilitaban la construcción de viviendas similares. En nuestro país, tal y como os hemos mencionado al principio, se verían sumamente ampliadas con la llamada Ley de Casas Baratas, aquella que recogía mediante ley, por primera vez, el derecho a poder vivir en una vivienda digna, tal y como recoge en la actualidad el artículo 47 de la Constitución de 1978:

“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”.

En Valencia, y en este caso, la Junta Local de Casas Baratas de Valencia publicó en 1927 una Guía práctica para los constructores de casas baratas, donde se incluía dos modelos de vivienda: uno “de dos pisos” y otro “de un solo piso”. Las edificaciones protagonistas de nuestro artículo, las Casas Baratas Infanta Isabel, se construyeron “de dos pisos”, con una tipología suavemente modernista y en hilera mediante bandas paralelas.

Las viviendas de dos alturas diseñadas por los arquitectos que proyectan para las cooperativas de casas baratas desarrollarían la escalera en el perímetro del comedor, situado normalmente recayendo al patio posterior (si es que lo hubiera). Pero para las casas baratas del barrio de Infanta Isabel, posteriormente de la Cooperativa Catorce de Abril, se proyectan con la escalera en un espacio diferenciado vinculándose a las zonas de circulación.

Las razones de paso de una tipología en planta baja a unas viviendas resueltas en dos alturas y dotadas, como las del barrio de Infanta Isabel, de patio delantero, se deben no solo a la difusión de los manuales sobre vivienda obrera o al conocimiento de los tipos y modelos utilizados en naciones más avanzadas como Gran Bretaña, Holanda o Alemania, sino a la falta de una adecuada política del suelo y a la inexistencia de un planteamiento moderno que contemplase áreas de ciudad jardín en el extrarradio de la ciudad.

El Ensanche proyectado por Francisco Mora y aprobado en 1912 hasta el camino de Tránsitos, retomaba el esquema que había elaborado Manuel Cortina en 1899. A partir de su aprobación, las cooperativas de casas baratas se veían forzadas a construir en un nuevo extrarradio más alejado del núcleo urbano, puesto que era inviable la localización de estas viviendas en el interior de un ensanche que carecía de un adecuado mecanismo de zonificación que contemplase áreas de baja densidad y, además, tampoco se disponía de suelo municipal para la edificación de barrios obreros. La aprobación del Estatuto municipal en 1924 que obliga a los ayuntamientos de las grandes ciudades a elaborar un plan de extensión, donde tenían cabida los instrumentos de control de crecimiento y zonificación, y a proporcionar suelo a las cooperativas de construcción de casas baratas, tampoco tuvo ninguna repercusión real en la ciudad de Valencia. En consecuencia, el planeamiento vigente en los años anteriores a la guerra no contemplaba la presencia de áreas verdes o de zonas de ciudad jardín.

Respecto al barrio, decir que el inicio de las calles empieza, por cercanía, en la C/ Islas Canarias y termina en la C/ Asturias, siendo concretamente, la barriada entera, las casas comprendidas en las calles Andrés Mancebo y José Faus Soler. 

Este último, personaje que fue presidente de la Junta Directiva de la Cooperativa de Casas Baratas Infanta Isabel para la construcción de viviendas de nombre de la misma cooperativa, el primero de los barrios situado entre los caminos Hondo y Viejo del Grao, realizó una gran labor para dicha construcción, que albergó familias, ahora en numerosos casos descendientes de ellas, cuyos miembros llegaron a trabajar, muchos de ellos, en la cercana fábrica ya desaparecida de Gas Lebón, cuyo último superviviente es el depósito hoy convertido en el Parque Gas Lebon.

En honor a este personaje mencionado, aparece dedicada una de las calles de la barriada en el callejero desde 1947: calle de José Faus Soler. Así mismo, la calle colindante fue dedicada, apareciendo también en el callejero desde 1947, al funcionario Andrés Mancebo, que desde su puesto en el Ministerio de la Vivienda (entonces de Gobernación), había colaborado eficazmente en la tramitación del expediente para la construcción de la segunda fase de las viviendas de la Cooperativa de Casas Baratas Infanta Isabel. La rotulación de estas calles fue solicitada al ayuntamiento de Valencia, en nombre de los vecinos, por la propia Junta Directiva de la Cooperativa.

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Casas Baratas – Barrio Infanta Isabel. Foto valenciabonita.es

Al terminar la guerra, Franco deshizo la cooperativa pasando a gestionar directamente el gobierno del Caudillo los pagos, perdiendo así el barrio su propiedad dado que la calle donde se encuentran las casitas en hilera en Lo Rat Penat, ven como posteriormente se construye frente a ellas fincas, así como también en Rodrigo de Osona, a cargo del entonces Ministerio de Vivienda de España, el que fuera creado tras la aprobación de la Ley del Suelo en el año 1957 pasando a asumir competencias de urbanismo (Dirección General de Arquitectura y Urbanismo) que anteriormente dependían del Ministerio de la Gobernación.

Cabe decir, además, que dado que cuando se hicieron las casitas todo aquello era campo, en Caminos Hondo y Viejo del Grao, parte de la actual calle de Lo Rat Penat, paralela a la de Josep Faus, formaba también parte del barrio de Infanta Isabel, donde hoy todavía puede observarse una hilera de casitas a un lado de la calle, en el mismo donde se sitúa la fundada falla Lo Rat Penat, posteriormente, en 1962.

Según sabemos, gracias a la residente en el barrio Marisol Laguarda, el orden de las viviendas se estableció por sorteo con la mano inocente de dos niños hijos de cooperativistas, uno de ellos padre de la misma Marisol, fallecido, y otro un señor que también falleció ya.

Nos cuenta, además, que durante la guerra acogieron a niños refugiados que traían de Madrid, y que en algunas casas se construyeron una especie de pequeños refugios, donde en el caso de Marisol, nos comenta que ellos se metían debajo del hueco de la escalera.

El barrio se conoció en sus inicios como Barrio Infanta Isabel, y con la instauración de la II República se cambió el nombre a Barrio 14 de abril, volviendo más tarde a retomar su nombre en origen hasta el cambio y rotulación actual de calles. 

La edificación puso ser de 106 viviendas, construidas en tres fases, que, como ya hemos mencionado anteriormente, resultó una labor muy laboriosa que llevó a feliz término el tesón de Josep Faus a través de la Cooperativa de Casas Baratas Infanta Isabel, que en el Ministerio de la Vivienda fue apoyado para este trabajo por Andrés Mancebo. En ella participo la cooperativa ya mencionada con trabajadores de la fábrica del Gas Lebon.

Esta cooperativa había construido dicho barrio, con un proyecto del año 1928 del arquitecto Salvador Donderis Tatay, 106 viviendas de dos alturas situadas en los entonces llamados Caminos Hondo y Viejo del Grao que, además, contaban con casa social y unas escuelas.

Conjunto de viviendas que conforman las Casas Baratas Infanta Isabel

Buscando un poco en hemeroteca, encontramos algunos datos:

El Pueblo: diario republicano de Valencia (18/04/1929)

Poco más sabemos de este barrio, donde solo aparecen noticias en prensa histórica en La correspondencia de Valencia o El Pueblo (19 de febrero de 1931) hablándose de la instalación de 20 lámparas eléctricas de 25 bujías en el entonces llamado barrio de casas baratas de Infanta Isabel; o la noticias de El Pueblo (29/09/1931) para cubrir una acequia en la misma barriada.

Lo que sí sabemos es que, con el fin de la Guerra Civil, se solicita intervención de reconstrucción en 11 casas baratas por los bombardeos sufridos durante el conflicto que dividió a España en dos.

Por cierto, hace algunos años había un depósito de aguas que se ubicaba en la calle José Faus. Este depósito suministraba agua al conjunto residencial Grupo Infanta Isabel, protagonista de nuestro artículo, ubicado en el barrio Camí Fondo, grupo de casas existentes entre las calles Eduardo Boscá, Tomás de Montañana y las avenidas del Puerto y Baleares. Por entonces, su derribo fue denegado por la Comisión Municipal de Patrimonio por encontrarse en una parcela protegida. Esto ocurrió en 2012, donde a su vez se requirió un informe del servicio de Planeamiento sobre si en la Revisión simplificada del PGOU y, en concreto, en el Catálogo de Ordenación Estructural, se había tenido en cuenta la procedencia o no de contemplar los depósitos de agua existentes en la ciudad.

En primera instancia se autorizó el derribo del depósito por carecer de valor patrimonial según los técnicos. El propio informe fue cuestión de polémica, pues tal y como señaló en su día, en agosto de 2012, el portavoz del grupo de Esquerra Unida (EU) en el Ayuntamiento de Valencia, Amadeu Sanchis, “el depósito objeto de valoración se encuentra en una parcela protegida sirviente a un conjunto de viviendas unifamiliares existentes, instalación necesaria en su momento y en desuso en la actualidad”, añadiendo, finalmente, que “un mes después se acordó dar vía libre a su derribo por carecer de valores patrimoniales que determinen su mantenimiento, decisión que no se aprobó por unanimidad ya que contó con dos votos en contra”. La historia, como podéis imaginar, tiene triste final, pues si uno pasea por la calle José Faus, podrá ver que el depósito desapareció. 

Depósito agua desaparecido en la calle José Faus de Valencia. Fuente: pspv-psoevalencia.org

La propia Marisol Laguarda nos comenta que en el barrio se luchó para que no se perdiera el depósito, pero que no tenían alternativas de empresas que les garantizasen que el consumo de ese agua era óptimo, además de que la estructura, los hierros interiores, estaban reventando el cemento, algo que quizás pudo influir en su derribo y no protección. 

 

 

 

Fuentes: 

  • Historia de la ciudad II: Territorio, sociedad y patrimonio. Una visión arquitectónica de la historia de la ciudad de Valencia (pág. 264 a 267).
  • Archivo Histórico Municipal del Ayuntamiento de Valencia: OBRAS 38567 /1939 / 11 reconstrucción por bombardeo, con la ayuda de don VICENTE CLARAMUNT PALAMÓS.
  • Casas Baratas
  • INFLUENCIAS EUROPEAS SOBRE LA “LEY DE CASAS BARATAS” DE 1911: EL REFERENTE DE LA “LOI DES HABITATIONS À BON MARCHÉ” DE 1894. Trabajo tutorado por el profesor Roger-Henri Guerrand y becado por el «Plan de movilidad del personal investigador» de la Universidad de
    Valladolid (septiembre y octubre de 1999). MARÍA A. CASTRILLO ROMÓN

 

 

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