De todos es conocido, de sobra, el murciélago como emblema de asociaciones (Lo Rat Penat), escudos de ciudades fuera de la Comunidad Valenciana (Palma de Mallorca o Albacete), mascota de un equipo (del Valencia C.F.) o, incluso, de equipos de fútbol, como es el caso del Valencia C.F, el Levante U.D, el Albacete, el Murciélagos Fútbol Club de México o equipos de categorías inferiores de la provincia de Valencia, Balerares o Cataluña. Incluso, quizás muchos no lo sepan, formo parte del escudo de la Ciudad de Barcelona, de los Bomberos de Barcelona y el originario escudo del Futbol Club Barcelona, llamado este último Foot-Ball Club Barcelona 1899, año de su fundación. 

De sobra también son famosas todas las leyendas alusivas a su origen, todas referentes en su totalidad a la época del asedio de Jaime I, siendo la más conocida la siguiente:

“Cuenta la leyenda que durante el asedio de Jaume I a la ciudad de Valencia, un murciélago anidó sobre su tienda. Según la misma leyenda, los árabes domesticaban los murciélagos y lo empleaban para eliminar las plagas de los mosquitos de los terrenos pantanosos, tales como los marjales y nuestra querida Albufera, cercanas a la ciudad de Valencia. Por ello, un profeta árabe auguró que mientras el murciélago del dueño de la ciudad pudiera volar todas las noches, la ciudad se mantendría musulmana.

Sin embargo, y como señal de buena suerte, el murciélago llegó al campamento cristiano, en el arrabal de Ruzafa, fuera de la muralla de la ciudad, siendo cuidado desde ese momento por las tropas aragonesas, que lo hicieron lo mejor posible. En la noche en la que los musulmanes intentaron atacar el campamento, el murciélago dio aviso a las tropas del rey Conquistador golpeando sus alas contra un tambor, además de tirar diversas armas, consiguiendo así que el ejercito cristiano no fuera pillado de imprevisto, si bien estuvieron cerca, y pudiera vencer. Aunque en un primer momento no se supo quien dio la voz de alarma, descubrieron más tarde que fue el propio murciélago. Como recompensa, Jaime I colocó al rat penat en lo alto del casco y su escudo real, convirtiéndose, desde entonces, en todo un símbolo para la ciudad de Valencia. 



Leyendas aparte, que más tarde esclarecemos, decir que su inclusión mayoritaria en siglos pasados fue, principalmente, como figura heráldica frecuente en los blasones de la antigua Corona de Aragón, apareciendo mayoritariamente en la parte superior, sobre la corona.

Para la capital de nuestra provincia, es también símbolo por aparecer en el escudo de la ciudad de Valencia, aunque no siempre fue así. Como muchos sabrán ya, el primer escudo de la ciudad de Valencia data de la Valencia romana y lo podemos encontrar en una serie de monedas acuñadas en la ceca de Valencia en tiempos de la antigua Roma. Este se componía de un cuerno de la abundancia o cornucopia (también llamado cuerno de Amaltea) entre un haz de rayos, donde se puede leer “Valentia” entre una corona de espigas. 

Moneda de Valentia con el escudo de la ciudad. Cornucopia sobre rayos, VALENTIA. AE 18,8 g. I-2512. VILL-317/4. Pátina verde terrosa. MBC+.

Posteriormente, tal y como nos cuenta Santiago Soler en un artículo de catedralmedievaldevalencia.blogspot.com.es, también conocemos que el antiguo escudo de la ciudad de Valencia era distinto al que ahora vemos, ya que era una ciudad murada sobre aguas. Para certificarlo, puede verse, por ejemplo, en la jamba izquierda de la portada de los Apóstoles, en la Catedral de Valencia, a la derecha de nuestra visión, justo debajo de los cuatro escudos reales; o gracias al documento fechado del 27 de mayo de 1312, el cual acompaña un sello que cerraba dicho pergamino.

Antiguo escudo de la ciudad de Valencia en la portada de los Apóstoles. Fuente: http://catedralmedievaldevalencia.blogspot.com.es/

Sello de la ciudad de Valencia. 1312. Fuente: http://joaquinberchez.com/

Así, con el tiempo, el escudo evoluciona de tal manera que, en los comienzos del siglo XVI, aparece ya en algunos escudos la figura del murciélago, popularmente conocido como rat penat. Donde puede verse SIN el quiróptero, por ejemplo, es en una de las pinturas al temple alusivas del Almudín, en referencia a un dato de 1610, en una de las preciosas representaciones que allí pueden verse.

Antiguo Almudín de Valencia – L´Almodí. Fotografía valenciabonita.es

Por el contrario, por daros un ejemplo, puede verse el escudo CON el murciélago en una obra conocida del siglo XVII, en “De la institucio, gouern politich y juridich, obseruancies, costums, rentes…de la Fábrica de Murs i Valls, por Josep Llop (1674)”.

De la institucio, gouern politich y juridich, obseruancies, costums, rentes…de la Fábrica de Murs i Valls, por Josep Llop (1674).

Este mismo escudo de la obra de Josep Llop, según el “Manual del viajero y guía de los forasteros en Valencia, por Vicente Boix (Imprenta de José Rius, 1849)”, es el primer escudo que se encuentra en la forma que ha tenido hasta 1843, afirmándose, pues, que es oficial para la ciudad desde el siglo XVII, apareciendo desde ese momento en todos los impresos oficiales y coronando el escudo de esta ciudad (nota esta última extraída de otra publicación del siglo XIX). Vicente Boix añade, además, que en el citado año 1843, se concedió al ayuntamiento de Valencia, con fecha 19 de Agosto, que se pusieran alrededor del escudo de armas de la ciudad diez y seis banderas, añadiendo el dictado de Magnánima, a los de muy noble, insigne, coronada, y dos veces leal, que usaba ya desde tiempos antiguos, mencionándose que el tratamiento de Excelencia que se da a su ayuntamiento, es del tiempo del Sr. D. Fernando VII.

Nombrar que, en cuanto a la concesión y uso en el escudo de las ramas de laurel, estas surgen desde la guerra de la Independencia de 1808, momento en el que el rey Fernando VII las concede simbolizando la férrea defensa de la ciudad ante el general francés Moncey. Dicho todo esto, ya de paso, recordamos que la ciudad de Valencia, Cap i Casal de su Reino, ostenta los títulos de Muy Noble, Muy Ilustre, Egregia, Magnífica, Insigne, Ínclita, Magnánima, Fiel, Coronada y Dos veces Leal. 

Volviendo a lo que nos concierne, hemos de decir, sin embargo, que a pesar de haber avanzado ya en el tiempo, se da el caso de que diferentes mapas realizados por cartógrafos extranjeros durante los siglos XVI (como el de Forlani de Veronese), siglo XVII (de Wilhelm Blaew) o en el siglo XVIII (Jean Beaurain), por daros algunos ejemplos, reproducen el antiguo escudo de Valencia con una ciudad murada sobre unas olas, sin comprobar si dicho escudo era el correcto o no. 

Muchos piensan, además, que este escudo, el amurallado, derivará el diseño del escudo del Reino de Valencia hecho en el libro de Exequias de Carlos I.

Guion y caballo engualdrapado con el emblema heráldico del Reino de Valencia en las exequias por la muerte de Carlos I de España. La Magnifique, et sumptueuse pompe funèbre faite aus obsèques, et funerailles du très grand, et très victorieus empereur Charles Cinquième, celebrées en la Ville de Bruxelles le XXIX. jour du mois de décembre M.D.LVIII par Philippes Roy Catholique d’Espaigne son fils, Anveres, Cristóbal Plantino, 1559, LÁM. 15. Fuente: Alberto Montaner Frutos, El señal del rey de Aragón: Historia y significado, Zaragoza, Institución «Fernando el Católico», 1995, p. 185, LÁM. XVII. ISBN 84-7820-283-8.

Volviendo al Rat Penat, para muchos, la presencia del murciélago en el escudo de la ciudad es una cuestión de controversia, ya que algunos autores consideran que la presencia del murciélago es propia de la heráldica de Valencia y otros que, sin embargo, su origen reside en el dragón que aun podemos ver en muchas representaciones, como por ejemplo el casco del rey Jaime I el Conquistador (más bien interpretaciones); o el escudo de la Generalitat Valenciana. Su explicación, sin embargo, sería, pues, un error visual o corrupción, queriéndose ver un murciélago cuando, en realidad, sería el dragón propio de la Corona de Aragón, aunque finalmente haya pasado a formar parte del escudo de Valencia, el cual muchos atribuyen a la vibra o dragón, llamada cimera, del rey Pedro el Ceremonioso.

Según Guillermo Fatás Cabeza («El escudo de Aragón», en Aragón, reino y corona: Centro Cultural de la Villa de Madrid, del 4 de abril al 21 de mayo de 2000, [Zaragoza] : Gobierno de Aragón, [2000], págs 167-174. ISBN 84-8324-084-X. Véase el capítulo «Epílogo: El dragón d’Aragón», pág. 174.), dicha cimera se trata en realidad de un emblema parlante que representa un mote o lema con la equivalencia entre «dragón» y «d’Aragón»,​ el cual según Belenguer, Garín Llombart y Carmen Morte, «La expansión: el Casal d’Aragó (1213-1412) / L’expansió: el Casal d’Aragó (1213-1412)», op. cit. 2006.aludía a la dignidad real en las tierras y pueblos del rey de Aragón, habitualmente llamados entre los siglos XII y XIV «Casal d’Aragó» y, desde la última década del siglo XIII, también Corona de Aragón.

Se sabe que en el primer periodo, tras la conquista de Valencia por Jaime I en 1238 y hasta el reinado de Pedro el Ceremonioso, la ciudad utilizó como armas propias un escudo puntiagudo con los cuatro palos colorados sobre campo de oro, sin corona ni yelmo, subsistiendo junto a él otro escudo ya mencionado de la ciudad murada sobre agua.

Por entonces, Jaime I concede por blasón a los habitantes de aquella Valencia, y a los nuevos señores que da tierras, su escudo, además de otorgar como enseña de guerra la de sus Reales armas (Señal Real de Aragón), pudiendo certificarse esto en la copia manuscrita de los Fueros de Jaime I, conservada en el Archivo Municipal que, por decreto de D. Alfonso IV de Aragón y de las Cortes de 1329, que autorizó su Notario Boronato de Piedra y que contiene los fueros viejos (antichs), del Conquistador y los nuevos por D. Alfonso aprobados en las referidas Cortes. 

Con el tiempo, el escudo de la ciudad evoluciona tras concesión de Pedro el Ceremonioso, al que se incorporaron diferentes elementos con el tiempo, alusivos a las armas personales de Jaime II de Aragón, quien incorporó la ciudad a la Corona, y a diferentes hechos bélicos.

Pedro el Ceremonioso, en reconocimiento a la resistencia opuesta por Valencia a Pedro el Cruel de Castilla durante la Guerra de los Dos Pedros (1356-1365), le concede a la Ciudad de Valencia el derecho a utilizar sus armas y la corona real.

 

«E es cert quel senyal per los molts alts Reys darago atorgat e confermat a la dita Ciutat era e es lur propri senyal Reyal de bastons o barres grogues e vermelles. […] [L]o molt alt senyor Rey ara Regnant per son propri motiu e sa mera liberalitat tenint se aixi com fon sa merce per molt servit de la dita Ciutat senyaladament en la guerra de Castella prop passada specialment en los dos Setges e pus principalment en lo segon e derrer daquells tenguts sobre aquella per el Rey de Castella enadi la dita corona al dit senyal»

Manual de Consells de 1377 (Archivo Histórico Municipal de Valencia, años 1375-1383, n. 17, sig. A)

El propio Pedro IV sería también quien concediese el uso de las dos “L” coronadas, como reconocimiento de la decisión real, que simbolizan las dos veces que Valencia fue leal en los dos duros asedios que la ciudad sufrió en la guerra de los dos Pedros. 

En cuanto a nuestro protagonista, dado que la Cimera del Rey de Aragón, Cimera Real o Cimera del dragón (lo Rat Penat en origen antes de su evolución e interpretación errónea), era la corona o emblema heráldico que ornamentaba la Señal Real de Aragón, en algunas de sus representaciones, y que tiene en su origen la significación de emblema personal (empresa o divisa) del rey Pedro el Ceremonioso, al otorgar éste la corona, se puede afirmar con rotundidad que “Lo Rat Penat en el escudo de Valencia”, se usa en inicio desde 1377 (gracias a la obra de Luis Tramoyeres Blasco (1901). «Lo Rat Penat en el escudo de armas de Valencia». Boletín de la Real Academia de la Historia (Tomo 38): 438-445.), tal y como también certifica un acuerdo del Consejo de la ciudad de Valencia fechado el 10 de Marzo de 1377, en el que se ordenó que se destruyesen los sellos representando una ciudad sobre aguas añadiéndoles corona real (aunque nos haya sido legado uno de ellos), quedando, por consiguiente, descartadas como posibles historias verdaderas cualquiera de las leyendas del murciélago con Jaime I como protagonista.

Así mismo, y para esclarecer también toda duda sobre el origen del Rat Penat en la cimera que corona la Real Senyera valenciana, en la obra del año 1900 de don Vicente Vives y Liern, “Lo rat penat en el escudo de Armas de Valencia: conferencia dada en la Sección de Arqueología de la Sociedad Lo Rat Penat (obra completa pinchando aquí), entre las páginas 20 y 25 se relata, con bastante exactitud, que la rata penada se incorpora desde 1503 a la Real Senyera con motivo de la confección de una nueva bandera Real de or e flama. 

Queda, con todo esto mencionado en el artículo, demostrado que lo Rat Penat, tanto en el escudo de la ciudad de Valencia como en la cimera de la Real Senyera, no tienen su origen en Jaime I, sino que el primero comienza a usarse desde 1377 y el segundo se incorpora desde 1503 a la Real Senyera. 

 

 

 

Foto de portada:

  • Associació d’Escritors en Llengua Valenciana – aellva.org

Fuentes principales:

  • Tramoyeres Blasco, Luis (1901). «Lo Rat Penat en el escudo de armas de Valencia». Boletín de la Real Academia de la Historia (Tomo 38): 438-445.
  • Lo rat penat en el escudo de Armas de Valencia: conferencia dada en la Sección de Arqueología de la Sociedad Lo Rat Penat, obra de Vicente Vives y Liern. Año 1900, Imprenta de Vda. de Emilio Pascual.

 

 

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