• La Huerta Valenciana es una empresa familiar centenaria de hondo arraigo en Valencia, ya sus orígenes datan del siglo XIX. Inicialmente ofrecían a los clientes productos relacionados con el textil en general. Sin embargo, con el paso de los años, se han especializado en la venta de ropa para la casa, tejidos relacionados con la decoración y el cortinaje, o la más reciente incorporación de la venta de sistemas de descanso.
  • La experiencia, seriedad y compromiso con la sociedad valenciana, hacen de La Huerta Valenciana una de las firmas de mayor vinculación y renombre en el comercio de Valencia. Situados en el centro de la ciudad desde los orígenes, se han ido expandiendo la actividad a núcleos urbanos de la periferia, acercando el modelo de negocio a zonas de expansión de la ciudad.
  • La cuarta generación se esfuerza por ser fiel a su origen y esencia, haciendo de la excelencia en el trato, el consejo y la profesionalidad, los principales valores asociados a la marca personal. 

En el año 1868 Antonio García (bisabuelo) inauguró el primer comercio de La Huerta Valenciana. Se encontraba emplazado en el centro de la ciudad de Valencia, en un entresuelo situado en la calle Linterna. Allí empezó a comercializar ropa para el hogar y textil. Como es de imaginar, se trataba de un comercio fundamentalmente tradicional y, en muchos casos, se realizaban trabajo de confección artesana: vestidos y ropa o juegos de cama que las mujeres cosían y posteriormente bordaban a mano…

Su hijo, Antonio García (abuelo) entró a formar parte del negocio muy joven. En la familia se hablaba del negocio como una cosa cotidiana por lo que quedó involucrado en el mismo a edad muy temprana. Él herdedó el negocio de su padre y se puso al frente muy joven.


La empresa se hizo popular entre los vecinos y el volumen de trabajo creció. Poco a poco la gente de los pueblos cercanos a la capital se convirtieron también en clientes de La Huerta Valenciana. Los productos que se vendían eran fundamentalmente tejidos para sábana, cubrecamas, tejidos de rizo para confeccionar toallas, mantelerías… El negocio contaba únicamente con un par de empleados. Antonio García (abuelo) contrajo matrimonio con Mª Isabel Martínez Montoya (abuela) y tuvieron dos hijos. Antonio falleció muy joven y su esposa, Mª Isabel se puso al frente de la empresa.

La venta se trasladó del entresuelo de la calle Linterna a un bajo en la misma calle, almacén ahora de la actual tienda, Linterna, 30. El negocio se amplió y se comenzó a comercializar también tejido para cortinas que, posteriormente, también eran confeccionadas e instaladas en las casas de los clientes por la misma La Huerta Valenciana. La empresa se especializó en todo lo que es ropa de hogar: edredones, colchas de verano, colchas de piqué, juegos de cama, mantas, toallas, albornoces, mantelerías, delantales, etc.

Portada de almanaque de 1910 La Huerta Valenciana

publicidad de época de La Huerta Valenciana

recorte de anuncio La Huerta Valenciana

recorte de prensa La Huerta Valenciana

La correspondencia de Valencia (17/03/1923)

La Huerta Valenciana siempre buscó ofrecer la mejor calidad al mejor precio. El trato con los proveedores era distinto que en la actualidad. Mª Isabel se trasladaba fundamentalmente a Barcelona y a la zona de Onteniente-Alcoy donde visitaba a los principales productores de textil. In situ, le mostraban los productos, comprobaba las calidades y realizaba los pedidos. Hoy en día, son los representantes los que acuden a la comercio para enseñar los muestrarios.

Los clientes, fundamentalmente mujeres, acudían al comercio para equipar sus casas al completo. Con el tiempo, esta clientela fue trayendo a la empresa a sus hijos e hijas cuando se iban a casar y así sucesivamente. Hoy en día, todavía nos recuerdan cómo venían con sus madres y abuelas a comprar en nuestras instalaciones.

Mª Isabel tuvo dos hijos, de los cuales, Antonio García Martínez (padre) entró en el negocio a los 14 años. Se implicó desde esa edad para conocer el negocio a fondo. Con el tiempo, fue asumiendo labores de dirección junto a su madre. Fueron los años 60,70 y 80 los que dieron más renombre a un comercio insigne en toda la provincia de Valencia. En los años 90, con más competencia y nuevos retos, se amplió la red comercial. La personalidad fuertemente emprendedora de Antonio García (padre) consiguió, en un margen de tan sólo cuatro años, extender sus sucursales por toda la ciudad de Valencia. Esto llevó a que la clientela aumentase y que se creara un Departamento comercial de hostelería para dar servicio a hoteles, residencias de estudiantes y ancianos, restaurantes o universidades.

Antonio García Martínez falleció inesperadamente a la edad de 52 años, por un cáncer, dejando a diez hijos, de lo cuales, Antonio dirige junto con su madre Mª Ángeles el negocio familiar con ganas de no bajar el listón dejado por sus antecesores y estar en todo momento a la altura de las circunstancias que el mercado requiere.

Actualmente el gerente y propietario de la Huerta Valenciana es Antonio García Manglano, la 4ª generación. Los 4 comercios (3 en Valencia, -la tienda principal se encuentra en calle linterna esquina Barón de Carcer- y una en Torrent) tienen el mismo espíritu de antaño, la mayoría de sus proveedores son fabricantes de la Comunidad Valenciana. El año que viene, este comercio más que centenario, celebra el 150 aniversario.

 

 

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