• La Casa Natalicia de San Luis Bertrán, situada en la plaza San Luis Bertrán, en cuyo terreno nació el santo valenciano a principios del año 1526 (ábrese la puerta de la vivienda donde naciera San Luis Bertrán en 1526″), fue transformada como capilla con sacristía aneja en 1619 con motivo de la beatificación del santo en 1608, aunque siglos más tarde, en el XIX, fue reformada creciendo en altura.
  • A día de hoy, este gran patrimonio se encuentra en estado ruinoso y de gran dejadez, culpa de su propietario legítimo y de las administraciones competentes, quienes estas últimas tienen la obligación de preservar y actuar, si es necesario, en aras del cumplimiento de la Ley del Patrimonio Cultural Valenciano

Hoy hablamos de una de esas joyas del patrimonio valenciano en el olvido: la Casa Natalicia de San Luis Bertrán, un Bien de Relevancia Local (BRL), que además se encuentra colindante con espacios protegidos como el Palacio de los Escrivà (un BIC) o el Almudín (también un BIC).

La Casa Natalicia de San Luis Bertrán, se encuentra ubicada en el número 3 de la Plaza de San Luis Bertrán, muy próxima a la Iglesia de San Esteban, donde fue bautizado el Santo. No solo la construcción se encuentra en mal estado, sino que, cada día que pasa, se deteriora también el panel cerámico que existe en la fachada (el retablo cerámico del Cristo del Salvador o de la Penitencia), el cual, al tratarse de una obra anterior a 1940, debe tener la consideración de Bien de Relevancia Local. Pese a ello la rehabilitación de la casa natalicia de San Luis Bertrán permanece paralizada desde 1993.



Tal y como vienen denunciando asociaciones como Cercle Obert, quien ya instó hace tiempo a los Serra de Álzaga (propietarios) a restaurar la “ruinosa” casa de San Luis Bertrán; o como también ARC Constantí Llombart y Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural (quienes llevan años denunciando el estado de cientos de patrimonios abandonados, como el de esta casa, tal y como podéis observar pinchando AQUÍ), hay graves incumplimientos reiterados tanto en la Ley de Patrimonio Valenciano como en la Ley de Ordenación del Territorio, donde en ésta última ley, en su artículo 180, la Generalitat no asume sus obligaciones y deberes de conservación e inspección periódica en este tipo de edificaciones históricas y protegidas, así como tampoco las respectivas administraciones públicas competentes, quienes no persiguen, y obligan, a los propietarios a cumplir con sus obligaciones. 

SAN LUIS BERTRÁN:

Para quienes no lo sepan, San Luis Bertrán i Eixarch O.P. (Valencia; 1 de enero de 1526 – 9 de octubre de 1581), más conocido como San Luis Bertrán, fue un santo valenciano de la orden de los dominicos, beatificado en 1608 por Paulo V y canonizado por el papa Clemente X en 1691.

La devoción por el santo en Valencia, a lo largo de la historia desde sus milagros, pervive todavía en la tradición popular. Uno de ellos, el más conocido, es quizás el que cuenta que, según la tradición, en 1579 y hallándose enfermo por la gran sed que tenía, se dirigió a una fuente que le recomendaron, situada al sur de Valencia, en el camino de Ruzafa a la Albufera. Tan mejorado se sintió que bendijo la fuente, que desde entonces se tuvo por milagrosa y que dio nombre al actual barrio valenciano de la “Fuente de San Luis”, así como también al camino que recorría como “Carrera de San Luis”.

Se menciona también, por ejemplo, que puso fin a sequías con una simple oración; que con una bendición hizo que un árbol diera frutos de manera instantánea; que caminó sobre las aguas de la Ciénaga de Manzanillo; que una vez, para demostrar a un encomendero en Usiacurí que se estaba alimentando de la sangre indígena, al explotarlos, exprimió las arepas preparadas para la comida, produciendo un chorro de sangre sobre la mesa; que los encomenderos lo intentaron envenenar con un potentísima poción, pero que luego de vomitar una serpiente, recobró la salud; que un encomendero quiso matarle, pero al dispararle, su arcabuz se convirtió en un crucifijo (siendo este último milagro el que más puede observarse en las pinturas que se han hecho sobre el santo); que neutralizó ataques de fieras; que apagó incendios y curó enfermos con su rosario; o que tenía el don de lenguas, es decir, predicaba en español, pero los indios le entendían en su propio idioma, entre otros muchos más prodigios.

LA CASA NATALICIA DE SAN LUIS BERTRÁN:

La Casa Natalicia de San Luis Bertrán tiene entrada por la plaza de san Luis Bertrán y en su actual estado se halla englobada en la planta baja de una casa de vecindad edificada a principios de este siglo, junto a cuyo patio, a la derecha según se entra, ábrese la puerta de la vivienda donde naciera San Luis Bertrán en 1526. En 1619 este recinto fue transformado en capilla con sacristía aneja. La descripción que sobre esta casa reseña el P. Vidal en su “Vida de San Luis” (Valencia, 1643), no se ajusta al estado en que se halla al presente, habiendo desaparecido la antigua puerta de entrada frente a la esquina de la iglesia parroquial de San Esteban.

Efectivamente, y según puntualiza el Marqués de Cruilles en su “Guía”, durante el año de 1848, a causa de la ruina existente en el edificio y la nueva alineación y ensanche de la calle y plaza, se redujo notablemente a la capilla, que debió sufrir una modificación en su eje o perder una dependencia colateral, que es lo más probable. Sus dimensiones son 8 metros de largo por cinco de ancho. La altura, 5 metros.

La capilla, que es de planta rectangular estrechada en el lado del presbiterio, presenta tribuna o coro a los pies y púlpito. La imagen de san Luis Bertrán, copia de la desaparecida de Ignacio Vergara, es obra del escultor Vicente Rodilla. Ante ella se celebra solemne oficio religioso en la festividad del santo, que se traslada de ordinario al último domingo de octubre. En el cielo raso del presbiterio hay una sencilla “gloria” con ángeles pintada al temple a mediados del siglo XIX. A los lados se leen las siguientes inscripciones: “A LA MEMORIA Y CULTO DE SAN LUIS BERTRAN SU PARIENTE EL BARON DE BENIPARRELL. 1848”. Y sobre la mesa del altar: “REEDIFICADA DONDE NACIO EL SANTO. SEGUNDO ANGEL VALENCIANO”. En los ángulos de las paredes donde se estrecha el presbiterio aparecen estas otras inscripciones: “SUS PARIENTES LOS MARQUESES DE MONESTIL Y DE AGUILAR, BARONES DE BENIPARRELL Y OTROS TITULOS. DEDICAN AL CULTO DEL SANTO EL SITIO DONDE TUVO LUGAR TAN FAUSTO SUCESO. SAN LUIS BERTRAN PROFESO EL 7 DE 1545. MURIO EN SU CONVENTO DE SANTO DOMINGO EL 9 DE OCTUBRE DE 1580. FUE BEATIFICADO POR SU SANTIDAD PAULO V EL 29 DE JULIO DE 1608. FUE CANONIZADO POR SU SANTIDAD CLEMENTE X, EL 5 DE ABRIL DE 1671”.

En los muros de esta capilla aparecen cuatro lienzos de 2,20 por 1,57 metros, apaisados, sobre la vida de San Luis, dos a cada lado. Parecen de discípulo de Esteban March, acaso obra de juventud de Senén Vila. A los lados de la capilla, a cada lado de la puerta, hay sendos lienzos representando Aparición de la Virgen a San Felipe Neri, de 107 por 84 centímetros., y San Vicente Ferrer recibiendo a San Luis Bertrán (?), de 83 por 72 centímetros, de escuela valenciana de fines del siglo XVII.

Con motivo del IV centenario de la muerte de San Luis, en 1983, se procedió a la restauración de la capilla.

PINCHANDO AQUÍ VERÁS OTRAS FOTOS DE LA CASA NATALICIA DE SAN LUIS BERTRÁN

Fuentes: 

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