• La guerra contra la obesidad ha dado un paso más en nuestra territorio, ya que la Comunidad Valenciana sustituirá la bollería por fruta en las expendedoras de colegios e institutos.

Ya se adelantó en agosto, en diversos periódicos, que la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública de la Comunitat Valenciana obligaría a las empresas que sirven los menús sanitarios y escolares, en el nuevo curso escolar para estos últimos, a que incluyesen verduras y hortalizas de temporada en la Comunidad (como mínimo un 40% de frutas) y, al menos, un 3% de los alimentos ecológicos, así como también eliminar refrescos azucarados, snacks y las chocolatinas de las máquinas expendedoras de vending que se encuentren en centros públicos.

Cabe decir, sin embargo, que esta propuesta no es nueva, aunque sí más desarrollada. Desde que en 2005, con el entonces gobierno socialista de Zapatero, la Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado Méndez, impulsara la llamada Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (NAOS), algo está cambiando, o al menos intentando, en este país.


Por entonces, se quería invertir la tendencia de la obesidad, sobre todo en la población infantil poniendo especial atención en la prevención, intentando, como finalidad, mejorar los hábitos alimentarios e impulsar la práctica regular de la actividad física. En dicho estrategia ya se hablaba de las máquinas expendedoras, donde se decía: 

Para que la oferta a los escolares a través de las máquinas expendedoras permita una elección más saludable, se ha firmado un convenio con la Asociación Nacional Española de Distribuidores
Automáticos (ANEDA), en el que se establecen los siguientes compromisos:

  • No se ubicarán máquinas expendedoras en aquellas zonas donde puedan tener fácil acceso a ellas los alumnos de la Enseñanza Infantil y Primaria.
  • Se eliminará la publicidad de las máquinas para no incitar al consumo de determinados productos, siendo sustituida por adhesivos que incluyan mensajes que promocionen una alimentación saludable.
  • Deberán incluir productos que favorezcan una alimentación equilibrada (agua mineral, bebidas con bajo contenido en azúcar, frutas, galletas, etc.), en detrimento de aquellos con un alto contenido en sal, azúcar o grasas.
  • Se publicará una guía de buenas prácticas, dirigida a los profesionales del sector de la distribución automática, donde se defina qué productos no deberían incluirse en las máquinas de los colegios y aquellos que deberían sustituirlos.
  • Se elaborará una “Guía para una nutrición adecuada en los centros de enseñanza, a través de máquinas vending” para su difusión en los colegios a través de las asociaciones de padres de alumnos.

En 2011, aún todavía con el gobierno socialista al frente del Estado, se aprobó la Ley 17/2011, de 5 de julio, de seguridad alimentaria y nutrición, la cual prohibía la venta de alimentos y bebidas con alto contenido en ácidos grasos trans, azúcares o sal en colegios de infantil y primaria, además de otros ámbitos, donde dicha ley tenía como objetivo establecer las bases para fomentar hábitos saludables que permitieran luchar contra la obesidad, teniendo en cuenta todas las etapas de la producción, transformación y distribución de los alimentos y los piensos.

A todo esto, cabe recordar, que la actual regulación para máquinas de vending de frutas en España obliga al embolsado de cada pieza. Para ello hay que tratar la fruta, y esta, por consiguiente, pierde su sabor y frescura. Quizás sea más conveniente, en este caso, aportar directamente la fruta a los menores en colegios e institutos, obviando el vending, dado que así se garantizaría la frescura y la calidad del producto (al menos en un principio). Esto último, como muchos sabrán, se aplica ya en muchas empresas, las cuales dan de forma diaria a sus empleados, y de manera gratuita, la posibilidad de cambiar hábitos de consumo por unos más saludables. 

Entonces, ¿qué cambios hay con respecto a los que os hemos mencionado de 2005 o 2011? Pues resulta que desde agosto se está elaborando el proyecto de un decreto ley en la Comunitat Valenciana, aún en desarrollo, por parte del Consell que, seguramente, en unos meses podrá ser aprobado definitivamente. Dicho texto, que tiene como objetivo fomentar una alimentación saludable y sostenible en las administraciones públicas, obligará a que solamente puedan distribuirse productos sanos en las máquinas expendedoras de hospitales, servicios sociales y de centros educativos, además de un mayor control en los menús de los centros públicos. 

Para ello se quiere fomentar consumos saludables reduciendo bebidas azucaradas o alimentos con un mayor contenido de sal, fomentar hábitos que incluyan frutas, vegetales y legumbres, así como también cereales integrales, pescado, lácteos con bajo contenido graso o un mayor consumo de carnes blancas disminuyendo el de carnes rojas.

Pero, ¿y qué productos podrán verse en las máquinas expendedoras además de agua embotellada? Bueno, pues desde leche desnatada o semidesnatada (en ningún caso entera); panes integrales o con masas menos industriales y sin sal; fruta fresca (recordad cómo tendrá que venderse, tal y como os hemos mencionado); zumos de frutas bajos en grasas y no azucarados; platos elaborados a base de vegetales frescos, donde también podrán haber sopas vegetales frías; frutos secos (bajos en sal y no fritos); o yogures sin azúcares añadidos y con baja materia grasa, entre otra serie de productos que se incorporarán al decreto ley cuando vea la luz, además de la obligación de que las máquinas vending oferten productos sin gluten.

Sin embargo, cabe decir que las máquinas de vending podrán incorporar alimentos que hasta ahora podían verse, con la condición de que la porción envasada no supere las 200 kilo calorías y se cumplan una serie de parámetros, aun por definir todos ellos, pero que algunos de ellos deberán ser que la sal no supere los 0,5 gramos o que, como mucho, sólo un 10% de las calorías procedan de grasas saturadas y no contengan ácidos grasos trans. 

Además, la Conselleria de Sanidad, a través de inspectores de seguridad, seguirá vigilando los menús que se sirvan en los colegios y los alimentos que se pueden adquirir en las máquinas expendedoras, para evaluar así la calidad nutricional en los centros educativos. Algo que ya se comenzó en invierno, en el curso pasado. Dentro de este programa se seguirá controlando los menús especiales (aquellos que se sirven por motivos de alergias, intolerancias o por culturales o religiosas); que la fruta y verdura que se sirva sea de proximidad y de producción ecológica; y que se cumpla la normativa de las máquinas expendedoras, controlando la publicidad, ubicación y la oferta de acuerdo con la normativa de vending.

AGRICULTURA APUESTA TAMBIÉN POR UN MODELO CONTRA LA OBESIDAD:

Ya el pasado mes de agosto, día 22, la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural de la Comunitat Valenciana comunicaba que iba a priorizar la financiación de fruta ecológica, de proximidad y con sello de calidad que se consuma en los colegios, donde manifestaba que concederá ayudas para el desarrollo del programa de Fruta en las Escuelas, que este año prioriza la financiación de compra de fruta ecológica, de proximidad y con sello de calidad diferenciada reconocida por la UE con reglamentos específicos (con garantía de origen DOs, IGPs…).

Este programa financia además actividades educativas de acompañamiento para la concienciación del consumo consciente y responsable, y para poner en valor el papel del agricultor en la calidad de la alimentación y en la conservación del territorio: precios dignos de los productos agroalimentarios, hábitos alimentarios saludables, cadenas alimentarias locales, producción sostenible y ecológica, lucha contra el cambio climático y despilfarro de alimentos.

Este será uno de los aspectos más destacados de la orden que ultima la Conselleria para definir las nuevas bases reguladoras para desarrollar la aplicación en la Comunitat Valenciana de la normativa de la Unión Europea en relación con el programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche. Este programa destinará 1,4 millones de euros para el curso escolar 2017-2018.

En concreto, esta iniciativa discriminará positivamente aquellas propuestas que incluyan en la distribución, y en las propuestas de medidas de acompañamiento, productos de proximidad, ecológicos y amparados bajo el marchamo de figuras de calidad agroalimentarias diferenciadas, obtenidos mediante fórmulas más respetuosas con el medio ambiente, y tengan como contenido la necesidad de consumo de productos más saludables y lucha contra la obesidad infantil.

De manera específica y para este curso escolar, la actividad objeto de subvención, cuya convocatoria se prevé realizar a partir del mes de octubre, consiste en el suministro de frutas y hortalizas, frutas y hortalizas transformadas y productos del plátano, al alumnado de los centros escolares.

Las ayudas abarcarán el coste de los productos suministrados en el marco del Programa y entregados en los centros escolares para su consumo en el centro escolar (costes de adquisición, alquiler o arrendamiento financiero de equipos utilizados en el suministro y distribución de los productos), el de las medidas educativas de acompañamiento directamente vinculados a la aplicación del programa (organización de clases de degustación, preparación y mantenimiento de jardines de los centros escolares, organización de visitas a explotaciones agrícolas y actividades similares destinadas a reconectar a los niños con la agricultura, costes de las medidas destinadas a educar a los niños acerca de la agricultura, los hábitos alimentarios saludables, las cadenas alimentarias locales, la producción ecológica, la producción sostenible y la lucha contra el despilfarro de alimentos), así como los costes de publicidad y divulgación del programa.

En este sentido, la medida se orienta a proveedores de los citados productos, organismos públicos y privados que tengan como objeto social la realización de actividades dirigidas a la mejora de los hábitos de consumo hacia productos más saludables.

Además, otra novedad del programa es que contempla la posibilidad de territorialización de la distribución, al permitir presentar solictitudes por lotes que integren la distribución en una o varias comarcas limítrofes.

De este modo, la Conselleria pone en marcha las acciones previstas en 2017 para dar cumplimento a su política de fomento de los productos de calidad diferenciada de la CV y también del primer Plan Valenciano de la Producción Ecológica.

 

 

 

Comparte, si te gusta, en alguna de las siguientes redes sociales: 

Pin It on Pinterest