La Real Iglesia del Santísimo Cristo del Salvador, ubicada en la calle Trinitarios nº 1 de Valencia, muy cercana a la Catedral y junto a la Facultad de Teología, tiene uno de los mayores tesoros eclesiásticos que posee el patrimonio valenciano. Este edificio religioso, declarado Monumento Histórico Artístico Nacional, posee en su Altar Mayor el que está considerado como el Cristo más antiguo de Valencia y de los valencianos: el Santísimo Cristo del Salvador.

Crucifijo de bella hechura y grandes proporciones, ya que mide cerca de tres metros y pesa entre 200 y 300 kilos, su origen se remonta al año 1250, fecha en que, según la tradición, fue rescatado de las crecidas aguas del Turia entre los puentes de la Trinidad y Serranos al descubrir que flotaba contra corriente.


Según cuenta la leyenda, el Cristo fue encontrado el 9 de noviembre de 1250 flotando en las aguas del Turia tras haber cruzado el Mediterráneo y llegar a la desembocadura del río Turia, momento por entonces cuando se producía una gran tempestad en Valencia. La imagen, se sabe, procedía de la Beirut cristiana (llamada Beryto entonces), actual capital del Líbano, siendo lanzada al mar cuando los árabes conquistaron la ciudad libanesa en una de sus guerras contra las Cruzadas cristianas.

Una vez salvada de la riada, la imagen fue trasladada a la cercana casa del Cid, antiguo alcázar que estaría situado al final de la actual calle del Salvador en los números 29 y 31 (según Vicente Coscollá Sanz, “La Valencia Musulmana”), y luego llevada la imagen a la ermita de San Jorge. Más tarde, fue llevada a una capilla de la Catedral, pero, según la tradición, a la mañana siguiente amaneció sin explicación alguna en la ermita de San Jorge, la cual estaba situada sobre la actual Iglesia del Santísimo Cristo del Salvador y que, casualmente, se encontraba más cercana al lugar donde apareció el Cristo. De nuevo se volvió a trasladar a la Catedral, pero, extrañamente, la imagen del Cristo volvió a aparecer en San Jorge, por lo que los eclesiásticos entendieron la voluntad de la imagen de permanecer en aquel lugar, momento en el cual la ermita pasó a ser parroquia bajo la titularidad del Salvador.

Laurentius Martinez Pr. Fat. 1709. Dionitius Vidal delit. Grabado que aparece en “Historia de la milagrosa imagen de el Santo Christo de San Salvador de Valencia, que vino por los años 1250 defde Beryto à efta dichofa Ciudad contra las corrientes de fu Rio Turia”, escrito por D. Joseph Vicente Orti y Mayor a expensas de los Devotos de esta Santa Imagen y à diligencias de Iayme Franqueza y Gilart, siendo impreso con permiso en Valencia por Antonio Bordazar en 1709

La actual Iglesia del Salvador fue en origen la ermita dedicada a San Jorge, una de las primeras levantadas sobre una de las antiguas mezquitas musulmanas tras la conquista en 1238 de Jaime I, la cual, según algunas fuentes, más tarde pasaría a denominarse “de la Transfiguración del Señor”.

Esta leyenda popular, sobre la llegada a Valencia del Cristo del Salvador, no solo ha quedado reflejada en textos, ya que también pintó un lienzo bocaporte el valenciano Vicente Salvador Gómez, según Orellana, para cubrir el nicho de la imagen en el retablo mayor de la iglesia, y cuyo boceto se conserva en el Museo de Bellas Artes de Valencia (col. Orts-Bosch), después de la renovación barroca del templo realizada entre 1666 y 1670.

Vicente Salvador Gómez “Cristo del Salvador”. (Colección
Orts-Bosch) Museo de Bellas Artes de Valencia

A ambos lados del presbiterio de la Iglesia del Salvador, existían también dos lienzos pintados por Juan Conchillos que narraban pasajes de la historia del Crucifijo. El lienzo de Salvador Gómez, la fotografía anterior, debió ser retirado en 1825 a raíz de la reforma neoclásica del templo, no así los de Conchillos, que fueron destruidos en la persecución religiosa de 1936, conservándose boceto preparatorio de uno de ellos en colección particular madrileña.

Fabrica Nicodemus este devoto Simulacro; atormenta en su Sinagoga a los Judios, y se convierten a la vista de sus milagros.

 

Un Obispo de Beryto preguntó a un esclavo, dueño de aquella imagen, porque medio había llegado a poseer joya de tan suprema estimación, y que para qué fin o motivo la había dejado en una caja. El esclavo le respondió:

 

Dejarla en la caja fue un descuido, y el camino por donde logré la feliz posesión de esta soberana imagen fue que mis padres me la habían dejado en testamento, a quienes oí decir que por tradición sabían que la entalló Nicodemo en la Ciudad Santa de Jerusalén, y que este enriqueció con ella a Gamaliel; Gamaliel a Jacobo; San Jaime a Simeón; Simeón al Zaqueo, manteniéndose así de unos a otros este devoto simulacro en dicha Ciudad hasta dos antes de su desolación, ejecutada por Tito y Vespasiano. Después de la pasión de Cristo nuestro Señor, en cuyo tiempo todos los Fieles y Católicos desampararon a Jerusalén, pasándole con las Sagradas Imágenes a los dominios de Agripa, Rey, que tenía confederación y liga con los Romanos; entre cuyas imágenes, y Reliquias, que libraron del sacrilegio desprecio, procurando con ocultarlas su mayor veneración, fue una de ellas este Sagrado Crucifijo, sobrándole al Cristiano la circunstancia de vínculo para no enajenarle, pues sino por olvido, y omisión, jamás le hubiera dejado.

 

Mantiénese venerada esta Imagen en Beryto, hasta que los Moros la vuelven a maltratar en el año 1250.

Según el propio Orellana, tal y comentan desde lapidasconmemorativasvalencia.blogspot.com.es, y como también hemos podido comprobar en el libro “Historia de la milagrosa imagen de el Santo Christo de San Salvador de Valencia, que vino por los años 1250 defde Beryto à efta dichofa Ciudad contra las corrientes de fu Rio Turia”, escrito por D. Joseph Vicente Orti, se erigió en el año 1668 un monumento escultórico (un casalicio, en concreto), obra de Leonardo Julio Capuz, en el margen derecho del cauce del río Turia en el pretil del río, portando éste la imagen del arzobispo Tomas de Villanueva llevando la Cruz del Santo Cristo, ya que el arzobispo había entregado esta venerada imagen a la Iglesia del Salvador. Para quien no lo sepa, Santo Tomás de Villanueva, de nombre Tomás García Martínez, fue arzobispo de Valencia entre 1544 – 1555, momento en el cual, entre 1538 y 1549, se reedifica de nueva planta la nueva Iglesia del Salvador de traza gótica, con cubierta con bóveda de crucería y cabecera poligonal.

Antiguo Casalicio de 1688 entre el puente de Serranos y el de la Trinidad. Plano del padre Tosca (1704)

Esta obra, que permaneció en este emplazamiento hasta el año 1809, desapareció por ser derribada y destruida con motivo de la guerra de Independencia, quedando en pie solamente la base triangular que lo soportaba.

En la actualidad, sin embargo, existe un monumento escultórico imitando lo que allí hubo. Una obra conmemorativa que fue esculpida a comienzos del año 2001, realizada por Jesús Castelló, en el lugar que según la tradición encalló en el año 1250 la imagen del Cristo, portando el texto de la erigida en 1688. 

Grabado del casilicio y la imagen del Cristo del Salvador colocados en el margen derecho del río Turia en 1688. Foto de http://lapidasconmemorativasvalencia.blogspot.com.es/

A pesar de esto, cabe decir que parte del texto antiguo que se encontraba en origen no es el que se puede ver traducido hoy en la actualidad, siendo correcta la traducción, de lo escrito en latín, el siguiente texto (ya que se nombraban diversos personajes ilustres de la ciudad, algo que hoy se ha obviado en detrimento de la antigua, y fallecida, alcaldesa): 

S.P.Q.V.

El Senado, y Pueblo de Valencia. Para el curso, o caminante, y imita al Turia, besando la arena a esta fiel ribera, que por los años 1250 recibió como a prenda del Divino Amor esta Sagrada Imagen de el Salvador Celestial, pródiga en su Saludable Sangre de la Ciudad de Beryto, cuyo Simulacro maravillosamente apostó contra el curso regular de el Mar, y río.

Dedican por monumento feliz a la posteridad esta agradecida memoria de tan singular beneficio Don Onofre Vicente de Ixar, y Escrivà, Conde de la Alcudia, y Gestalgar, Jurado primero de los Cavalleros. Don Gaspar Guerau de Arellano, Canonigo de Valencia, Obrero de la Fabrica de Murs y Valls por Estamento Eclesiástico. Vicente Felizes, Jurado primero de los Ciudadanos. Don Ximen Perez Milan de Aragón, Marqués de Albayda, Obrero por el Brazo Militar. Don Felipe Martinez de la Raga, Jurado Segundo de los Cavalleros. Crisostomo Porcar, segundo jurado de los ciudadanos. Don Francisco lloris de la Torreta, canónigo, obrero de la Fábrica nueva. Juan verdeguer y Geronymo Pachès, jurados tercero y cuarto de los ciudadanos. Juan Miguel, ciudadano, doctor en ambos derechos, obrero por el estamento real. Alexos Llobregat, ciudadano, racional. Jayme Nicolas de Ona y Onofre Esquerdo, ciudadanos, síndicos de la ciudad. Miguel Geronymo Llop, Dotor en ambos derechos, Abogado de la Ciudad, y de la Fabrica. Año de 1688.

 

Capítulo II, de como vino este devoto Simulacro por el Rio Turia à la Ciudad de Valencia…“Historia de la milagrosa imagen de el Santo Christo de San Salvador de Valencia, que vino por los años 1250″…por D. Joseph Vicente Orti…impreso con permiso en Valencia por Antonio Bordazar en 1709.

Valencia.

Actual figura en el pretil del río, donde fue recogida la imagen de las aguas, según la tradición. Fuente: http://miciudaddevalencia.blogspot.com.es/2017/01/valencia_6.html?m=1

Contradiciendo la leyenda, en cuanto a la aproximación de la fecha, podemos encontrar diversas referencias, donde según Escolano, se desconoce cuando llegó la imagen a esta ciudad. El eclesiástico, escritor e historiador valenciano, menciona que la fecha debe estribar entre 1238, fecha de la conquista de Valencia por Jaime I de Aragón, y 1276, ya que el hecho tuvo lugar durante el episcopado de Fray Andrés de Albalat.

Así mismo, hace un par de años, el profesor José Francisco Ballester-Olmos relataba que “según los documentos relacionados con la iglesia de la Valencia del siglo XIII y principios del XIV, podría haber un error que nos conduciría a datar el Cristo del Salvador en cinco años, o quizás alguno más, de mayor antigüedad a la que se atribuye”.

Sosegó la fuerte venida del Turia con la feliz llegada de esta imagen (en referencia a que el Cristo calmó la riada).

 

Venía en un magestuoso Trono de espumas un Sacratísimo, y venerable Simulacro de Cristo nuestro Señor, que con el eminente arco de la cruz era en tan desecha angustia, quien si como Iris les anuncia serenidades (diosa del arco iris que anuncia el pacto de los humanos y los dioses y el fin de la tormenta, también conocida como una de las diosas del mar y del cielo), como arco les prevenía defensas, siéndolo de paz, y reconciliación, pues la buscaba en las piadosas ternuras de Valencia, por no encontrarla en los obstinados rencores de Beryto.

 

Capítulo II, de como vino este devoto Simulacro por el Rio Turia à la Ciudad de Valencia…“Historia de la milagrosa imagen de el Santo Christo de San Salvador de Valencia, que vino por los años 1250″…por D. Joseph Vicente Orti…impreso con permiso en Valencia por Antonio Bordazar en 1709.

A lo largo de la historia, esta imagen ha gozado de gran veneración por San Vicente Ferrer, Santo Tomás de Villanueva, la Beata Josefa María de Santa Inés de Beniganim y el P. Domingo Sarrió, de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri, como lo atestiguan multitud de estampas. Además presidía todas las rogativas y procesiones penitenciales que han tenido lugar en la ciudad. Prueba de la devoción a esta imagen fue la fundación, en 1616, de la Loable Cofradía de las Llagas y Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

Sacaron el Crucifijo devoto; y al mismo instante se fue deshaciendo aquella cristalina montaña, pues sin ocasionar estrago alguno a los vecinos campos, volvieron la aguas a sus antiguos, y ordinarios cauces.

No costó poco afán, aun a la más fervorosa aplicación, el sacar de las aguas esta imagen, por tener doce palmos, y tres dedos de altura. La Cruz con que venía, fácilmente se puede discurrir que pelada debía ser; pues a más de tener de ancho cuatro dedos, seis de cuello, y los brazos de la Cruz doce palmos, y tres dedos, a esta proporción había de tener de largo entonces unos veinte palmos el soberano madero; que ahora no puede medirse, porque en el año 1670, a ocasión de haberle hecho en el Altar Mayor, más reducido, y pequeño el nicho en donde está colocada, del que antiguamente había, de común acuerdo del Ilustrísimo Señor Don Luis Alfonso de los Cameros, Arzobispo de Valencia, de algunos Capitulares que asistían para el Te Deum, que por haberle concluido el retablo que está hoy, cantó el Reverendo Clero, y de los que entonces componían a este, viendo que no podía acomodarle sobre la mesa del Altar que hay dentro del nicho, se cortó un pedazo de la que sobraba debajo de los sagrados Pies, poniéndose este corte en la Sacristía de dicha Iglesia, entre las preciosísimas Reliquias que posee; y después, por los años 1676, dicho Reverendo Clero franqueó liberalmente este pedazo al muy ilustre Cabildo de esta Metropolitana; el cual, por justo agradecimiento de tan suprema estimación, hizo de él dos Cruces, cada una de cosa de palmo, y media, y las conserva con suma veneración singularísimo Relicario.

 

Capítulo II, de como vino este devoto Simulacro por el Rio Turia à la Ciudad de Valencia…“Historia de la milagrosa imagen de el Santo Christo de San Salvador de Valencia, que vino por los años 1250″…por D. Joseph Vicente Orti…impreso con permiso en Valencia por Antonio Bordazar en 1709.

Esta imagen ha sufrido muchos avatares a lo largo de la historia. Así, el 17 de abril de 1823 fue dañada por una bomba de las tropas realistas que cayó en la iglesia y que afectó a la bóveda y al presbiterio; y en julio 1936, durante la llamada “persecución religiosa” la imagen fue rescatada de una destrucción segura por el fuego, donde en aquel momento ardió tan solo el madero, aunque no la imagen, que se salvó chamuscada. Fue llevada, para protegerla, al Museo Provincial de Bellas Artes de Valencia con los brazos desgajados del tronco (en el proceso de restauración, hace justo 10 años, el brazo derecho, que sufrió las quemaduras más importantes, había perdido su ensambladura de origen por lo que fue desmontado y recolocado en su lugar con un nuevo ensamblaje de madera). 

Artísticamente, esta imagen, de tamaño mayor que el natural, hay que insertarla en la transición del románico al gótico. La dislocada postura del Crucificado, ataviado con paño de pureza hasta las rodillas, genera una falsa desproporción anatómica. En su parte posterior existen tres oquedades, actualmente cubiertas para no afear la imagen cuando está exenta, que han dado lugar a múltiples interpretaciones sobre su finalidad. Está realizado en madera de nogal.

Cristo del Salvador de Valencia, ubicado en la Real Iglesia del Santísimo Cristo del Salvador

El Cristo fue restaurado en el 2007 gracias al Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, devolviendo su original aspecto que distaba mucho del que tenía en ese momento dado su mal estado de conservación.

Para su gran restauración, tal y como vemos en este pdf, se realizaron las siguientes acciones: 

  • Estudios científicos
  • Proceso de limpieza
  • Eliminación de suciedad acumulada
  • Consolidación de los estratos pictóricos
  • Intervención sobre el soporte ligneo
  • Eliminación de elementos metálicos añadidos
  • Reconstrucción volumétrica de faltantes estructurales
  • Retirada de intervenciones anteriores
  • Proceso de estucado de pérdidas de estratos
  • Estudio gradual de limpieza
  • Estucado de los faltántes

Por cierto, el barrio del Cabanyal tiene como patrón al Santísimo Cristo del Salvador, quien tiene a su máximo representante en la actualidad a la Hermandad del Cristo del Salvador. Dicha cofradía fue fundada en 1851 con motivo de la devoción que los pescadores del Cabanyal tenían al Cristo del Salvador de la iglesia del Salvador de Valencia.

Esta devoción les empujó a pedir en 1815 el traslado de la imagen de la iglesia del Salvador al Cabanyal y, al no ser concedido, solicitaron poder realizar una réplica de esta imagen para venerarla en el barrio.

Desde finales del siglo XIX se veneró la nueva imagen en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles hasta que fue destruida en la persecución religiosa de 1936. Después, el artista José Estellés esculpió en 1940 una nueva talla del Cristo del Salvador, una réplica del Cristo, que fue remodelada por Carmelo Vicent dos años después y que es la imagen titular de la hermandad.

 

 

Foto de portada:

  • Cristo del Salvador, Valencia. Imagen de jdiezarnal.com

Fuentes:

 

 

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