Mucho se ha hablado de la iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir, más conocida como la Capilla Sixtina valenciana por su espectacularidad. Pero quizás muchos desconozcan que en Valencia existe una pequeña capilla, en concreto un trasagrario o trasaltar (un espacio situado detrás del altar mayor) y que no está a simple vista, que goza de la misma grandiosidad que la ubicada en la calle Caballeros de la capital, a pesar de su pequeño tamaño. Hablamos de las pinturas al fresco con acabado al seco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar.

Desconocida para muchos valencianos, y situada en el interior de la Iglesia de Santa María del Mar del Grao de Valencia (también conocida como Parroquia de Santa María del Mar, que sita en plaza Tribunal de las Aguas nº 1 con fachadas que dan a la calle Cristo del Grao y a la avenida del Puerto de Valencia), esta reducida capilla, de apenas pocos metros cuadrados (entre 5 y 10), hace funciones de sacristía y está espectacularmente decorada en su totalidad, desde su punto más bajo, cercano a nuestros pies, hasta el punto más alto de ella, en su cúpula.


De planta cuadrada, se cubre por un cúpula de media naranja. Destaca por las preciosas pinturas al fresco que se pueden observar, siendo éstas una grandísima alegoría a la Eucaristía. Todas ellas cubren todas las paredes y también la cúpula que cubre el espacio del trasagrario o trasaltar, siendo la realización de la pintura al fresco con acabado seco sobre mortero tradicional de cal y arena.

Realizadas en 1702 por Juan Bautista Vayuco (h.1664-1706), ya que la está firmada (algo muy poco común) representan diversas escenas y alegorias: motivos eucarísticos, alegorías de las virtudes, la Revelación, la Doctrina, la Trinidad, figuras evangelistas y de la patrística, todas ellas rodeadas por un mundo de ángeles, cornucopias, jarrones, guirnaldas, flores y demás ornamentación barroca propia de la época.

En la parte superior de la portada podemos leer una inscripción que dice: DIE XXV MARTII ANNO. En sus muros podemos ver tres grandes lienzos enmarcadas en yeserías con las tres virtudes teologales: Fé, Esperanza y Caridad. En las cuatro pilastras angulares de la sala: San Gregorio, San Agustín, San Jerónimo y San Alberto Magno. En la cúpula, la Gloria con la Santísima Trinidad y su corte celestial; esta apoya en cuatro trompas adornadas con frescos con los cuatro evangelistas. Además de firmar la obra, se puede ver como deja constancia de quien era el Papa por entonces (Clemente XI), el arzobispo de la ciudad y el cura de la iglesia. 

El trasagrario en cuestión, donde puede observarse el típico fresco barroco valenciano descrito anteriormente, tenía como finalidad la de servir de reposador donde custodiar la eucaristía cuando ésta no recibía culto público, haciendo, pues, funciones de sacristía.

La importancia del trasagrario reside en que es la única obra existente en Valencia del pintor Joan Baptista Vayuco.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Las pinturas al fresco del trasagrario de la Iglesia de Santa María del Mar. Fotografía cedida por MagnificArt Restauradors S.L.

Resulta que, además de su grandiosidad, cabe destacar que es la última obra conocida del pintor barroco valenciano Juan Bautista Vayuco antes de fallecer a la edad de 42 años en 1706. Tan solo existe otra obra del pintor valenciano, que es la “Aparición de san Agustín a santa Teresa”, un óleo sobre lienzo que sita en la iglesia de San Martín de Segorbe. 

Desaparecieron, por desgracia, las pinturas al fresco del techo de una capilla de san Vicente Ferrer en la iglesia del convento de los dominicos de Valencia, atribuidas también a Vayuco, donde según el libro “La imagen religiosa en la monarquía hispánica: usos y espacios” escrito por María Cruz de Carlos, se habla de que fue pintada al temple, en 1692, toda la bóveda entera de la sacristía de la capilla gracias a un donativo de fray Joseph Puntí. 

También se perdió otra obra de Vayuco, en concreto las pinturas de la vida de San Francisco de Paula que se encontraban en el antiguo convento de San Sebastián de Valencia, que en la actualidad es la Iglesia Parroquial de San Miguel y San Sebastián, estando considerada como el último vestigio del antiguo Convento de San Sebastián (erigido en 1533 en terrenos de la orden de los Jerónimos del Monasterio de la Murta de Alzira, sitos extramuros de la ciudad de Valencia, cerca de las Torres de Quart), y que fue derribado en el siglo XIX como consecuencia de su abandono por los monjes mínimos de San Francisco de Paula, a raíz de la puesta en vigor de la ley de Desamortización de Mendizabal. 

La obra de Vayuco está prácticamente olvidada por la historiografía, donde en numerosas fuentes apenas puede encontrarse información de él. Tal y como nos comentan desde MagnificArt Restauradors S.L., una empresa dedicada a la restauración y conservación de obras de arte situada en Ibi, Alicante, “en las pinturas barrocas de Vayuco de Santa María del Mar se observa una clarísima influencia de los modelos que se pueden ver en San Nicolás, dado que pertenecen al período Barroco valenciano y, se puede decir, que beben directamente de las técnicas de Antonio Palomino. Se podría decir que es San Nicolás en miniatura”. Seguramente, como hemos podido leer en diversas teorías, Vayuco trabajó con Dionís Vidal en San Nicolás, aunque en un principio fue ignorado, al parecer, por Antonio Palomino que, sin embargo, hubo de coincidir con él durante su estancia en Valencia,

Para todo el que haya visitado San Nicolás, sabrá que las pinturas al fresco que allí pueden verse fueron diseñadas por Antonio Palomino y ejecutadas por su discípulo Dionís Vidal (entre 1694-1701), quien recubrió las bóvedas góticas, pilares y muros con escenas de la vida de San Nicolás de Bari (en la Epístola) y de San Pedro Mártir (en el lado del Evangelio), junto con alegorías de las Virtudes en arriesgados escorzos.

Volviendo al protagonista de nuestra historia, cabe decir que el trasaltar, antes de ser rehabilitado en nuestro siglo hace apenas unos años (menos de una década) en varios procesos gracias a la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano en colaboración con la propia parroquia de Santa María del Mar, se usaba como despacho o archivo. De la restauración se hizo cargo Restauradores Pro Art S.L.U., una empresa valenciana dedicada a la Conservación y la Restauración del Patrimonio. Los trabajos realizados por entonces fueron:

  • Limpieza mecánica y química de la superficie, y eliminación de sales solubles.
  • Consolidación y fijación de estratos pictóricos.
  • Reposición de soporte y estucado de lagunas.
  • Reintegración cromática con diferentes tramas.

No cabe duda de que este pequeña estancia es muy especial, una joya que fue restaurada y que puede ser visitada en las siguientes condiciones (recomendable después de las misas): 

  • Es visitable cuando está abierta o si antes se avisa al teléfono 963 670 773 en horario de despacho parroquial (solo os informarán), siendo el horario del despacho los martes de 10:00h a 12:00h y de 18:30h a 21:00h, y los miércoles de 18:30h a 21:00h (recordad que es un templo de oración, no una oficina de recepción de llamadas, siendo aconsejable la siguiente opción). 
  • Se puede visitar fuera de horario de misas, al acabar estas. Los horarios de misas son, en días laborables: 09:00h / 19:00h (Invierno) y 19’30 h. (verano). Los sábados y vísperas de fiesta: 19:00h (invierno) y 19’30 h. (verano), y los festivos hay 3 misas: 10:00h / 12:00h / 19:30h, donde se puede uno confesar 30 minutos antes de la misa. 

A cambio de que os enseñen el trasaltar, la iglesia y otra joya que no se puede ver a simple vista pero que se puede encontrar en el interior de la iglesia (unas pinturas al fresco de José Vergara Gimeno, en concreto las del camarín del Santo Cristo de la Iglesia, datadas de 1780 y llamadas así porque estaban detrás de la capilla de la Comunión donde está el Cristo), os pedirán un pequeño donativo (como mucho un par de euros).

 

 

 

Fuentes:

Para una mayor comprensión de la obra, leer “Una obra firmada per Joan Baptista Vayuco: les pintures murals del transagrari de l’esglèsia de Santa María del Mar”, de Miguel Angel Catalá Gorgues, ISSN 0211-5808, Nº. 78, 1997, págs. 134-139.

 

 

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