• En la fachada del palau de l´Almirall (carrer del Palau nº14, Valencia), considerado como la obra más importante de la arquitectura privada en estilo gótico que se conserva en la ciudad, puede verse un extraño grafiti (pintura mural) que dotaba al edificio, en el pasado, de cierto grado de protección…

Valencia es ciudad de palacios, muchos de ellos de gran belleza y riqueza patrimonial. El protagonista de nuestro artículo de hoy, el palau de l´Almirall (situado en carrer del Palau nº14 de Valencia), está considerado, a pesar de las restauraciones que ha sufrido durante siglos, como la obra más importante de la arquitectura privada en estilo gótico que se conserva en Valencia.

Este precioso palacio medieval gótico, con modificaciones del siglo XVIII y una posterior intervención a cargo del arquitecto Joaquín Rieta Sister en 1925, dispone de diversos elementos que se deben destacar por ser únicos. Uno de ellos es el grafiti de la fachada principal que da justo a la calle del Palau, justo a la izquierda de la puerta de entrada. Dado que parece estar dibujado sobre un arco de lo que parece ser una puerta de entrada cegada, suponemos que es posterior a la Edad Media. 


Por desgracia, es el único elemento vivo dibujado que queda en su fachada, ya que esta portada se encontraba decorada con pinturas al fresco, hoy perdidas, estando en la actualidad totalmente ausente de toda decoración excepto el grafiti en blanco y negro representando una cruz. 

La pintura mural presenta una cruz sobre un montículo, con orla vegetal a su alrededor, con paleta cromática de negro y blanco. Presenta un mal estado de conservación después de su restauración en 1963, dando signos evidentes de perdidas matéricas y de color, con abrasión generalizada de la superficie.

Para quienes no lo sepan, esta cruz dibujada en la fachada es el escudo de la Inquisición española, donde en este caso no se representa, a ambos lados, la cruz la espada, que simboliza el trato a los herejes, o la rama de olivo, que tiene como significado la reconciliación con los arrepentidos, así como tampoco la leyenda de «EXURGE DOMINE ET JUDICA CAUSAM TUAM. PSALM. 73», frase en latín que traducida al castellano significa: Álzate, oh Dios, a defender tu causa, salmo 73 (74).

Escudo de la Inquisición española

Tras preguntar a estudiosos del tema y la materia, nos han comentado que dicha cruz, podría decirse, servía como protección para los Almirantes de Aragón, puesto que aquel grafiti en su fachada significaba que aquella familia que vivía en aquel palacio gozaba de cierto grado de respeto por parte de la Inquisición. Era, por así decirlo, tanto un aviso para la población como para los eclesiásticos venidos de Roma, para que supieran que aquella familia era importante. 

Grafiti medieval del palau de l´Almirall de Valencia. Foto valenciabonita.es

Grafiti medieval del palau de l´Almirall de Valencia. Foto valenciabonita.es

Para quien no lo sepa, el Tribunal del Santo Oficio, también llamado Tribunal de la Inquisición, fue una Institución creada en España por los Reyes Católicos con consentimiento del Papa Sixto IV para mantener el catolicismo en los reinos del Imperio español. Impuso su moral entre 1478 y 1834, procesando aproximadamente a 150.000 personas y asesinando a 34.000. Aquí, en nuestra ciudad, el tribunal de Valencia fue uno de los más crueles después del de Toledo y Sevilla desde agosto de 1484, momento en el que llegó el primer inquisidor a Valencia, el dominico Joan Epila, tal y como nos cuentan desde erasmusgeografiaehistoria.org.

No sabemos ciertamente la datación exacta de dicho grafiti, aunque gracias a una tesis está datado del siglo XVIII, que sin embargo se discrepa. El propio autor, de la tesis, nos comenta que en posteriores investigaciones ha sido datado del siglo XVI por no cuadrar la decoración con el siglo mencionado. Esto es debido al estudio del tipo de pigmento azul que se le añade al negro, además de coincidir en cuanto a técnica pictórica también.

Lo que sí sabemos ciertamente es que los dueños de este palacio gótico civil valenciano del siglo XV gozaban de grandes privilegios en la ciudad de Valencia, ya que antaño, anterior a la construcción del palacio, el Almirante de Aragón era una dignidad que ostentaba el mando de la flota de la Corona de Aragón, naciendo ésta en el siglo XIII en la Corona de Castilla con el rey Fernando III el Santo. Desde ese momento daría el salto a la Corona de Aragón con Jaime I el Conquistador con la conquista de Mallorca y el control de la costa mediterránea. Años más tarde, en 1364 el título de Almirante de Aragón se haría efectiva y hereditaria en la persona de Hugo Folch de Cardona.

Con posterioridad el título y el palacio pasaría a manos de los marqueses de Guadalest y a los marqueses de Ariza, en las familias Folch de Cardona y Palafox, ocurriendo todo esto en el siglo XVII.

La fachada que hoy vemos fue reformada en el siglo XVIII, siendo sus propietarios los marqueses de Guadalest. La portada principal es adintelada y en su dintel podemos observar un escudo heráldico con los blasones de los linajes de Palafox y Cardona, ya que uno de sus propietarios fueron el matrimonio formado por Francesc Folch de Cardona Lygne (V marqués de Guadalest) y Lucrecia de Palafox (hija del II marqués de Ariza). En el escudo podemos ver tres fajas con tres crucetas en cada una de ellas (linaje de los Palafox) y flores de cardo (linaje de los Cardona). Rodeando la parte superior del escudo podemos leer IN HOC SIGNO VINCES (con este signo vencerás) alusivo a la leyenda constantiniana de la cruz de Cristo. En las jambas de la portada podemos ver unos círculos labrados en piedra como únicos elementos decorativos de la misma.

 

 

 

Fuentes: 

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