Quien pasea por la plaza del Mercado, junto a la Lonja de la Seda, podrá ver, entre otros elementos y edificios a destacar, la Real Iglesia de los Santos Juanes. Este Monumento Histórico Artístico Nacional desde 1947, que ostenta además el título de “Real” desde 1858 por decreto de la reina Isabel II, tiene ciertas curiosidades a destacar en su fachada trasera, que es la que vemos desde la Lonja (la fachada principal es la que se ubica en plaza de Brujas).

Resulta que si nos detenemos a observar la parte baja que hay junto a la mencionada portada, al caminar junto a la iglesia, podremos observar unos huecos abiertos al pie de la terraza instalada en la fachada barroca de la Iglesia de los Santos Juanes, frente a la Lonja, un lugar que seguramente muchos recordarán, ya que hasta hace algunos años el lugar tenía un gran simbolismo social y comercial en una Valencia donde el artesano tenía más protagonismo. 


Hablamos de les Covetes de Sant Joan, unos antiguos, y pequeños, locales de comercio artesanal ubicados en el que fue sin duda, durante siglos, el corazón comercial de la capital (podéis ver fotografías antiguas con actividad comercial en el blog de valenciablancoynegro.blogspot.com.es). Resulta curioso saber que hasta 1700, la fachada era completamente lisa, a excepción de la galería de ventanas de la parte superior. En la reforma de principios del siglo XVIII se modificó por completo la fachada protagonista de nuestro artículo, dando paso a la construcción de “Les covetes” entre 1700 y 1702 por Leonardo Julio Capuz, un escultor valenciano introductor de la columna salomónica en la Comunidad Valenciana.

El motivo de su construcción, desde un primer momento, fue ser concebidas con fines comerciales a fin de que dejaran beneficios para la parroquia, convirtiendo así estos pequeños establecimientos comerciales en una fuente importante de beneficios a los Santos Juanes. Aunque tradicionalmente confirieron principalmente chatarrerías y tiendas de viejo, también albergaron transacciones comerciales y artísticas, entre otras cosas. 

A mediados del siglo XVIII “les Covetes” pasaron a manos privadas, y en la actualidad, algunas continúan en propiedad de la iglesia y otras pertenecen a entidades bancarias, siendo sólo una de dominio particular. 

Tal y como lleva denunciando Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural desde hace años, la dejadez de les Covetes, protegidas como Bien de Interés Cultural (BIC), es evidente, donde a pesar de que todas ellas permanecen tapiadas o cerradas y sin uso alguno, el estado del conjunto es de total abandono y degradación, donde se sabe que alguna de ellas, en su interior, presenta basuras, enseres y otros restos, convirtiéndolas en todo un polvorín. 

Les covetes de Sant Joan. Foto valenciabonita

Les covetes de Sant Joan. Foto valenciabonita

Les covetes de Sant Joan. Foto valenciabonita

Las propuestas de rehabilitación y recuperación de estos míticos huecos comerciales han sido varias, incluida la de que volviesen a albergar comercios artesanales. Pero ahí siguen, en total y absoluto abandono, uno más del abandono del patrimonio arquitectónico, a la espera de que se puedan recuperar y poner en el valor que se merecen estos bienes culturales.

 

 

Fuentes:

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