Si uno camina por la plaza de Tetuán, a la altura del Consulado de Colombia, podrá observar en la fachada de un bar contiguo, cuyo nombre es “bar refugio”, unas curiosas letras con tipografía Art-Deco que recuerdan a los antiguos rótulos que eran fácilmente reconocibles por la población para acceder a los refugios que protegían a los ciudadanos de los bombardeos, como ya os contamos en nuestro artículo de los refugios antiaéreos de Valencia

Nuestra curiosidad, que siempre va más allá, nos hizo preguntar al dueño del local sobre la ubicación de dicho refugio, por si estaba en el interior del local. Nos comentó que se sitúa justo detrás, en el exterior, y que las letras fueron colocadas para cerciorar a la población de que éste estaba cercano, en la calle Espada, paralela a plaza Tetuán. 


Esta calle, estrecha y escondida entre la Plaza de Tetuán y la calle Músico José Iturbi, es de origen medieval, dado que ya aparece documentada en los planos de Mancelli y Tosca con la morfología actual y sus dos atzucacs.

El refugio, ubicado en el nº22 y con capacidad para 380 personas, pertenece al modelo adintelado, formado por un rectángulo cubierto por una gruesa losa de hormigón sustentada por robustas columnas cuadradas que se ensanchan en la parte alta, en la unión del techo.

Tiene banco corrido para sentarse en las paredes perimetrales y alrededor de los pilares. Conserva indicios de la maquinaria y tuberías para la renovación del aire. Actualmente las paredes están llenas de pintadas y tiene bastante humedad, por no hablar del lamentable estado de su exterior, en la fachada, donde conserva las dos puertas de acceso a nivel de calle que daban a las escaleras. Por desgracia, no ha corrido la misma suerte las letras de REFUGIO, ya que a pesar de que hasta hace no mucho podían adivinarse, por el hueco que dejaron antes de desaparecer, ahora no queda rastro alguno, fruto de la dejadez de su propietario y del inmovilismo de las administraciones por no actuar. Tan solo pueden verse la R y la F en el refugio del Ayuntamiento de Valencia, justo a la entrada. 

Tipografía Art Decó en plaza de Tetuán, que indica la cercanía del refugio antiaéreo de la calle Espada. Foto valenciabonita.es

Refugio antiaéreo de la calle Espada. Foto valenciabonita.es

Tal y como hemos mencionado de otro modo, este refugio, al ser de titularidad privada, ha estado pocas veces accesible, donde hace no muchos años accedieron para comprobar su estado y volver a tapiar, sin apenas actuar en él. Tan solo se llegaron a realizar pequeñas obras de saneamiento y pintura y poco más, siendo ésto totalmente insuficiente para su correcta rehabilitación y puesta en valor, tal y como nos manifiestan en un artículo donde se menciona que desde 2013 se han mandado diversas recomendaciones del Síndic de Greuges, denunciadas desde Círculo por la Defensa, para actuar tan pronto como sea posible. Lo cierto es que ayuntamiento, entonces gobernado por Rita Barberá, como propietarios, así como el actual consistorio, han pasado olímpicamente de todo, incumpliendo la ley. 

Como bien nos dice agendacomunistavalencia.blogspot.com.es en su artículo “la memoria de la ciudad de Valencia desaparece”, la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano obliga al Ayuntamiento a que actúe ya, sin más demora, en espacios protegidos antes de que sea demasiado tarde, incumpliendo su labor in vigilando y consintiendo a los propietarios del refugio su degradación, abandono y ruina total de un preciado Bien de Relevancia Local de nuestra ciudad, tal y como nos indican también desde Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural

Cabe decir que, en el artículo 4, referido a la colaboración entre Administraciones públicas, se indica que «las entidades locales están obligadas a proteger y dar a conocer los valores del patrimonio cultural existente en su ámbito territorial». Para ello debe «adoptar las medidas cautelares necesarias para evitar el deterioro, pérdida o destrucción», donde en este caso simplemente se tapio un refugio privado y no se ha actuado en su interior lo más mínimo. Además, en el artículo 5, se cita también a los propietarios privados, donde dice que “los poseedores de bienes del patrimonio cultural valenciano deben custodiarlos y conservarlos adecuadamente a fin de asegurar el mantenimiento de sus valores culturales y evitar su perdida, destrucción o deterioro”, cosa que no ocurre. 

Esperemos que algún día, y más ahora que la memoria de la República se está recuperando, podamos ver este refugio rehabilitado y abierto a la ciudadanía, como debe de ser. 

Para poder amar algo, primero debes de conocerlo. Solo así, quizás, podrás respetarlo. 

 

 

Fuentes:

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