En un rinconcito de Valencia, en el corazón del antiguo pueblo de Benimaclet, entre las calles Mistral y de la Murta, se encuentra una casa con una preciosa fachada de azulejos esmaltados que, en realidad, alberga dos casas (calle Mistral nº37 y 39) y varios negocios en los bajos. Un edificio único e irrepetible, que a pesar de que, quizás, arquitectónicamente no tiene nada destacable, su fachada es toda una joya a preservar, además de estar protegida. 

Uno de los negocios, además de la paquetería – mercería Casa Pacalet, la casa de comidas para llevar “Trencadís” o un laboratorio de análisis clínicos, es “El Colmado. Tapas y latas” (calle Mistral nº39, Benimaclet, teléfono 637 61 11 66), el cual ofrece una selección de las mejores conservas de pescado, carne y verdura cómo base para la elaboración de sus tapas.

Desde pimientos rellenos de setas, puré de manzana, carpaccio de calabacín con pesto y parmesano, ensalada de troncos de bonito con vinagreta de verduritas o una buena selección de tapas acompañadas del maridaje de una selección de vinos, vermú o cerveza Alhambra.

Este local, que se inauguró el 3 de diciembre de 2015, donde anteriormente estuvo una verdulería, ofrece tardeos divertidos, en ocasiones con conciertos en directo, para disfrutar, con la mejor compañía, de sus delicias en uno de los rincones más agradables de Valencia.

Participó, incluso, en la I Ruta De La Tapa de Valencia realizada a finales de septiembre del año pasado, en 2016, además de poder verse en el precioso vídeo conmemorativo del 30 cumpleaños del Palau de la Música de Valencia realizado el pasado octubre de 2016 donde delante de su fachada se interpretó el bolero de Ravel. 

Algunas de las tapas que se sirven en “El Colmado. Tapas y latas”.

Algunas de las tapas que se sirven en “El Colmado. Tapas y latas”.

Quizás los cinéfilos recuerden esta casa porque aparece en “La mala educación”, una película española rodada en 2003 y estrenada el 19 de marzo de 2004, de temática LGBT escrita y dirigida por Pedro Almodóvar y protagonizada por Gael García Bernal, Fele Martínez y Daniel Giménez Cacho.

Tal y como nos cuentan desde todopedroalmodovar.blogspot.com.es, para completar el atrezzo de la película, Pedro Almodóvar contó con Tau Cerámica, firma castellonense con la que ya había trabajado en “Todo sobre mi madre”, para ser la responsable de elaborar e instalar en el decorado un zócalo con piezas modernistas que tuviera un efecto idéntico al original de principios del siglo XX.

La Casa de Trencadís de Benimaclet. Foto valenciabonita.es

La Casa de Trencadís de Benimaclet. Foto valenciabonita.es

La Casa de Trencadís de Benimaclet. Foto valenciabonita.es

La Casa de Trencadís de Benimaclet. Foto valenciabonita.es

Como explicación de este local de tapas, tal y como se puede ver en la fachada del edificio, si uno se acerca, se puede leer:

“Este lugar es especial.

 

Este es uno de los edificios más singulares de Benimaclet. Conocido como La Casa de Trencadís, guarda una historia todavía desconocida por mucha gente.

 

Este mosaico de azulejos de colores fue construido a principios del s. XX por un albañil de Benimaclet apasionado por la arquitectura. Se dedicó a coleccionar restos de azulejos, y así construyó esta casa rindiendo homenaje a Gaudí.

 

Fue en 2003 cuando un director de cine español quedó maravillado con La Casa de Trencadís y le dio protagonismo en una de sus películas. Tras ser un éxito en taquilla y ganar numerosos premios internacionales, la imagen del edificio ha dado la vuelta al mundo.

 

Ahora “El Colmado. Tapas y Latas” continúa la historia de este lugar aportando un toque de sabor con infinidad de conservas de calidad. Se pueden degustar anchoas, almejas o berberechos mientras se disfruta de una Alhambra Especial. Por toda su historia, este es un lugar por descubrir.

Quien nos habla de más detalles de su historia es benimacletconta.com (del cual podéis leer el artículo entero en su blog), donde nos cuenta que esta casa fue construida por José Sanmartín Zarzo a principios del s. XX. Este hombre fue un humilde albañil que trabajaba como lo que hoy sería promotor-contratista, además de ser un fiel admirador de Gaudí y gustarle mucho la arquitectura, a pesar de que no pudo estudiarla.

Al parecer, como la economía de la época no le permitía otra cosa, fue recopilando restos de azulejos de las obras que se hacían en Valencia y, así, construyó estas casas, que teniendo una estructura normal para la época, presentan unas fachadas muy peculiares tratando de emular, en cierto modo, un toque de la arquitectura de Gaudí, brindándole así un pequeño homenaje.

 

 

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