• El Forn de Vila, construido, probablemente, a finales del s. XIII – inicios del s. XIV como horno de pancocer y utilizado hasta bien avanzado el siglo XIX, es un horno medieval considerado como uno de los edificios más relevantes del gótico civil de Llíria y cuyos muros limitan con la antigua muralla medieval de la ciudad. 
  • En su interior se puede encontrar un horno de “pancocer” con una vuelta de cuarto de esfera, realizado en ladrillo con un arco de medio punto y una bóveda de cuadrante de esfera.

El pasado viernes tuvimos la oportunidad de realizar una fantástica ruta de Històries Nocturnes para conocer la Llíria más renacentista y barroca. Al acabar el recorrido, que concluyó con un precioso concierto dentro de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, pudimos visitar un precioso espacio histórico del municipio: el Forn de la Vila.

El Forn de la Vila forma parte del patrimonio histórico y etnológico de la ciudad de Llíria. Tal y como pudimos observar en los folletos e información del lugar, fue construido, probablemente, a finales del s. XIII – inicios del s. XIV como horno de pancocer, siendo utilizado con el mismo uso para el que fue concebido en origen hasta bien avanzado el siglo XIX.

En su interior se puede observar, e imaginar uno, cómo sería este horno hace cientos de años, dado que esta joya es visitable. Es, junto con el horno medieval de Aras de los Olmos o el Forn de la Vila de Forcall, siendo este último el horno más antiguo de Europa en funcionamiento (desde 1246), entre otros pocos hornos medievales que todavía quedan en pie en nuestra Comunitat Valenciana, un monumento único y especial digno de visita.

En su interior se conserva intacta la configuración medieval de edificio gótico, caracterizado por la presencia de arcos diafragmáticos y techumbre de madera. Dado que fue construido junto a la antigua muralla, aún se conservan restos en la fachada del horno que da al patio exterior. Algunos de estos restos son correspondientes a época islámica y parte de material recuperado en la excavación arqueológica se exponen en el interior de este espacio museológico, el cual pudimos observar maravillados.

Forn de la Vila de Llíria. Foto valenciabonita.es

Forn de la Vila de Llíria. Foto valenciabonita.es

Forn de la Vila de Llíria. Foto valenciabonita.es

Forn de la Vila de Llíria. Foto valenciabonita.es

Forn de la Vila de Llíria. Fotos valenciabonita.es

Evolución del Forn de la Vila de Llíria. Foto valenciabonita.es

El espacio arquitectónico se divide en cuatro crujías comprendidas entre los dos muros de carga y los tres arcos diafragmáticos transversales, cubiertas con techumbre sobre vigas de madera. En la primera de estas crujías, la situada más próxima a la fachada, se construyó un horno de pan tradicional valenciano, encajado en el interior de una antigua torre de la muralla medieval, formado por una cúpula de ladrillo denominada “olla”, con su abertura para alimentarlo de leña, introducir los panes y vigilar la cocción. Junto a esa boca tenía la chimenea, o escape del humo al exterior, y un pequeño respiradero a un lado. Detrás de la chimenea, sobre la olla, estaba el “alcavó”, denominación procedente del árabe “qabú”. Era una estancia utilizada para asar frutos secos, para sacar leña y, en ocasiones, para dormir en invierno.

Junto al horno se encontraba la “fleca”, un local en el que se almacenaba la leña, se amasaba el pan y se separaban los dulces y alimentos. En este espacio se documentan restos de construcciones de época islámica. Un muro de encofrado de mortero de cal, coincidente con la medianera este, define una estancia pavimentada con mortero de cal en cuyo interior se conservaba una balsa rectangular, amortizada en época cristiana. La datación de estos materiales permite poner en relación este horno con el referido en los “Registres de Jaume II (1291-1327), volúm. 4, fol. 129, donde se conserva un “informe sobre l´establiment d´un forn, monopoli reial, a Llíria”.

Las primeras referencias escritas en las que aparece el Forn de la Vila nombrado como tal son de principios del siglo XVI, con motivo de la realización de unas reparaciones en la olla del horno. El Forn de la Vila fue una regalía del monarca que se mantuvo hasta 1646, año en el que el rey Felipe IV lo cede a la Vila, liberando los derechos reales a cambio de un pago anual de 112 libras y 10 sueldos.

En la segunda mitad del siglo XIX, como consecuencia de la proliferación de hornos de carácter privado en la ciudad de Llíria, el Forn de la Vila deja de funcionar como tal, pasa a manos particulares y comienza a ser utilizado exclusivamente como vivienda.

En el año 1936, con el inicio de la Guerra Civil española, queda deshabitado siendo ocupado por evacuados de la contienda procedentes de pueblos vecinos. Al concluir la guerra en el 39 el edificio fue sucesivamente alquilado por sus propietarios a distintas familias hasta 1973, año en que fue abandonado.

Hace unos años, en 2012, se recuperó la concepción original del espacio gracias a un proyecto de restauración y musealización del Forn de la Vila de Llíria en el que el Ayuntamiento invirtió más de 450.000 euros financiados con fondos estatales. Dicha obra para recuperarlo se llevo a cabo gracias al arquitecto Javier Hidalgo Mora, al arquitecto técnico Julio Sánchez López, Torremar y su promotor, el Ayuntamiento de Llíria, quien este último adquiere el inmueble desde el año 1975. Cabe mencionar que, por desgracia, sucesivas intervenciones que en él se llevaron a cabo, desde los años 70 hasta su restauración, eliminaron partes importantes y elementos originales que han sido recuperados, en su gran mayoría, gracias al proyecto mencionado.

Para ello, tal y como nos indican desde el Portal de Arquitectura de la Comunidad Valenciana, se restauraron, o se reconstruyeron en su caso, los elementos propios originarios del horno medieval (olla, chimenea, fleca, alcabor, etc.), y se recuperaron todos los elementos constructivos que nos ayudaban a ofrecer una correcta lectura del edificio y de su evolución a través del tiempo, procediéndose solamente a la eliminación y/o sustitución de materiales e instalaciones recientes consideradas impropias e inadecuadas resultado de las desafortunadas intervenciones de las últimas décadas.

El proyecto de restauración del Forn de la Vila se centró en la consolidación de las fábricas históricas y resolver los problemas de humedades que afectaban negativamente la estructura del monumento y amenazaban su integridad, donde posteriormente se trabajó en la recuperación tipológica del edificio y su habilitación como recurso pedagógico de carácter histórico y etnológico.

El Forn, que fue sede de Agencia Lliriana de Turisme, se encuentra en la calle de la Santísima Sangre esquina con calle Viriato, y actualmente es un espacio museístico que vale la pena visitar, al igual que todo el patrimonio histórico que ofrece Llíria.

Forn de la Vila – Horario de apertura (entrada libre, sin coste):

  • MAÑANAS: de 10.15 a 12.00 h. de martes a viernes.
  • TARDES: Cerrado.
  • Lunes y festivos cerrado.

 

 

 

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