Inaugurado en el mes de diciembre del año 2002, durante el mandato de la fallecida alcaldesa Rita Bárbera, el Puente de las Flores ha sido objeto de polémica durante los últimos años. Tanto es así que para la prensa local, en 2011, fue bautizado como “el puente más caro del mundo” (Levante EMV), debido al elevado coste de mantenimiento que tenía (según la prensa local, hasta 500.000 euros al año).

El origen de este puente, ahora con graves signos de abandono y con clara falta de mantenimiento, se debió a la necesidad de crear una vía alternativa mientras se construía el nuevo Puente de la Exposición de Santiago Calatrava. 

Tal y como nos cuenta jdiezarnal.com, el pontón recibe el nombre de “Puente de las Flores” porque siempre ha tenido flores en su estructura (aunque ahora muchas de ellas están marchitas). La idea, impulsada por Rita y llevada a cabo a través de la Fundación Municipal de Parques y Jardines, nació como homenaje a la ciudad en cuyo pasodoble a Valencia dice: “Valencia es la tierra de las flores”. Era, sin duda alguna, uno de los iconos del antiguo consistorio, donde, por ejemplo, durante la visita del Papa Benedicto XVI a la ciudad en 2006, se plantaron flores blancas y amarillas como homenaje a la bandera de la Ciudad del Vaticano.

El puente, que llegó a tener hasta 5 cambios anuales, tenía, por norma general, tres cambios establecidos: uno con ciclamen, en enero; geranio o murciana, en el mes de marzo; y la conocida flor de Pascua, en Navidad, algo que ya el año pasado (Navidad de 2016) dejó de realizarse por decisión de la Concejalía de Jardines, quien adoptó por repartir las flores de Pascua en otras plazas de la ciudad en los árboles de Navidad dispuestos en el Carmen, Cabanyal, Russafa, Benimaclet y Campanar.

Desde la llegada del actual consistorio, el puente ha sido objeto de “abandono” (entrecomillamos para hacer referencia a la gran reducción de gasto, que sin duda era demasiada), como ocurre ahora tras comprobarlo in situ, además de decisiones como las de reducir su mantenimiento y el coste total de los cambios de flores, sobre todo el que siempre estaba previsto en Navidad para instalar las flores de Pascua, aludiendo, desde el ayuntamiento, que no se colocarían porque la variedad apenas duraba un mes en flor y era un gran gasto.

El Puente de las Flores con signos evidentes de abandono. Flores marchitas, macetas vacías y tramos desocupados de geranios. Fotos valenciabonita.es

El Puente de las Flores con signos evidentes de abandono. Flores marchitas, macetas vacías y tramos desocupados de geranios. Fotos valenciabonita.es

Ante esta decisión, se optó por dejar los geranios, que a lo largo de los últimos meses han sido castigados por las lluvias y el calor excesivo, además de por, al parecer, el poco civismo de algunos ciudadanos. Como contaban ya otros periódicos desde hace meses, la degradación del puente era un signo evidente que desde hace tiempo se puede observar. Tal y como nos comenta una seguidora, el mantenimiento lo hace solo 1 operario (al que seguramente no lo cundirá al pobre realizar todas las tareas) y existe un sistema de riego de goteo para este puente, además de que las flores muertas no se reponen.

Si todo sigue igual, con los signos evidentes de abandono y cada vez menos flores, quizás pronto tengamos que dejar de llamar a esta pasarela, que antaño fue tan bonita, “Puente de las Flores”, e ir buscando un nuevo nombre para un puente que nada parece importar a muchos. 

Solo esperamos que comprendiendo la reducción de gasto, no signifique por ello el abandono y dejadez del que sin duda es el puente (o era) más fotografiado de Valencia, tal y como uno mismo puede comprobar en redes sociales como Instagram, siendo objeto de reclamo para turistas. 

 

 

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