Ubicada en los Poblados Marítimos, en el número 235 de la Calle de Eugenia Viñes del barrio del Cabanyal-Canyamelar de Valencia, existe una pequeña iglesia parroquial que puede pasar desapercibida a los ojos del caminante. El encanto de esta parroquia es, sin duda alguna, estar enclavada en el interior de un chalé modernista, algo poco común. 

Establecida hacia los años 60 del siglo XX en los bajos de este inmueble, donde se le añadió la espadaña con una pequeña campana que la identifica como iglesia, la parroquia sigue manteniendo por fuera las características más propias de este tipo de construcciones modernistas que tanto pueden encontrarse en numerosas zonas y poblaciones y, sobre todo, en los alrededores de los Poblados Marítimos: planta baja y un piso, con persianas y balcones, y unas decoraciones y tonalidades de colores que iban acorde con el esmero y detalles arquitectónicos de la época. 

Sin embargo, tal y como nos cuenta Julio Cob en su artículo, la veneración a Nuestra Sra. de la Buena Guía (o de Buena Vía) no siempre estuvo emplazada en este lugar. 

Y es que resulta que desde tiempos lejanos los pescadores tenían su iglesia situada en el barrio de su nombre, conocida como Iglesia de Nuestra Señora de la Bonavía adscrita a la Parroquia de San Andrés. La iglesia, en advocación a la Virgen, también llamada Nuestra Sra. de la Buena Vía, estaba situada en el interior del barrio, en la calle Común de Pescadores, así conocida en el nomenclátor de 1659, posteriormente de los Jurados, donde celebraba su fiesta especial el el domingo de Quasimodo.
 
En el mismo artículo, don Julio nos cita al periodista Luis Gil Sumbiela, quien en 1898, censurando uno de los proyectos para el puerto de Valencia, la alude entre otras citas; dice partiendo desde la Reconquista, que “…la Albufera llegaba a las mismas tapias de Ruzafa; que en el llamado barrio de Pescadores vivían los marineros, que celebraban sus fiestas en una iglesia llamada de Nuestra Señora de la Buena Guía, que hoy no existe…” lo que indica al resaltarla su importancia marinera.
 
Hace lo propio en 1910 ante el temor infundado de un terremoto que él limitaba a terrenos volcánicos y rocosos, lo que no era el caso de Valencía, pues está asentada, constataba, por un lecho de arena. Menciona en el pasado la ermita de la Buena Guía “donde los marineros oían misa cuando se embarcaban”, resultando entrañable el recuerdo para el periodista.
 
Ya de antiguo existía en el Portal del Mar un retablo con la Virgen de la Bonavía, reparado en 1429 por el carpintero Jaime Roig y el pintor Pedro Travot, lo que ratifica la devoción marinera.

“En el siglo XVII nació en Valencia una profunda devoción por Nuestra Señora de la Buena Guía entre los pescadores de la Albufera que llegaron a dedicarle una capilla en el `Barri del Comú dels Pescadors´, que ocupaba las calles cercanas a la parroquia de San Andrés Apóstol y el actual parterre”.

Esta capilla “fue destruida en el siglo XIX para urbanizar la zona, pero aún se conservan calles que recuerdan la devoción por Nuestra Señora de la Buena Guía como la calle del Mar y Las Barcas”.

Palabras del director del Archivo de Religiosidad Popular Andrés de Sales Ferri.

Retomando de nuevo el emplazamiento actual, el interior de está iglesia ubicada en el chalé modernista está constituido por una relativamente ancha, nave que ocupa todo el solar del inmueble y un presbiterio, sobre unos pocos escalones, cubierto por bóveda esquifada o de paños, que dejan enmedio un lucernario amplio, de vidrios coloreados; y se cierra, por los tres lados, -el otro, con los peldaños que bajan a la nave- así: al fondo, o testero, con ladrillo horizontal rayado visto; a la derecha, con un paramento de bloques de piedra pequeños, tipo adoquín, de superficie tosca, y en diversos tonos, entre blancos y terrosos; estando el tercer paramento, el de la izquierda, “del Evangelio”, enlucido de blanco.

“Vigilando el mar de Valencia

como Madre de nuestros amores; 

Mirad a la Buena Guía, 

patrona de los pescadores”.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Buena Guía. Foto valenciabonita.es

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Buena Guía. Foto valenciabonita.es

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Buena Guía. Foto valenciabonita.es

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Buena Guía. Foto valenciabonita.es

Al fondo, a la izquierda, la importante imagen en talla directa, de tamaño del natural, en madera, obra maestra del profesor y académico Enrique Giner Canet, de la titular Nuestra Señora de la Buena Guía, velada sobre la cabeza y con Niño, todo con el color de la madera, oscuro, a la vista y algunos toques en las carnaciones y otros detalles. Está sobre la proa de una barca, en cuya matrícula figura el nombre de la advocación titular.

Al otro lado, derecha, una buena talla del Crucificado, un poco del tipo del Cristo del Salvador de Valencia, por la inclinación de su cabeza, con aire de escultura popular, barroca, de talla amplia y decidida; con policromía asimismo; nada académico, tendente a tonos fuertes y grises, oscurecidos. Sagrario empotrado. Y en la nave, a la derecha, sobre el muro, en ménsula, imagen de Nuestra Señora de los Desamparados, donativo de una feligresa, en los años 70. Hay un cuadro de Peiró Ferrandis, firmado y fechado en 1974, que representa a Cristo crucificado.

Sobre la imagen de Nuestra Sra. de la Buena Guía:

La imagen de Nuestra Señora de la Buena Guía, venerada en Valencia desde el siglo XVII como protectora de los pescadores, se conserva en el interior de la parroquia comentada en este artículo.

La Virgen de la Buena Guía, que sólo sale en procesión el primer domingo de Adviento (el Adviento se compone de los cuatro domingos más próximos a la festividad de la Navidad), es paseada en procesión hasta la playa por varios pescadores y por una banda de música que la portan a hombros desde la parroquia.

Durante su recorrido, los pescadores acompañan a su patrona con oraciones y cantos. Una vez en la orilla de la playa, la imagen de la patrona es introducida en una barca en el mar acompañada por los pescadores en numerosas embarcaciones, que hasta su desembarco le dedicarán rezos y cantos desde sus barcas. Este acto, el de la introducción en el mar, ha sido suspendido en algunas ocasiones debido al mal estado de la mar o el mal estado de la embarcación para la virgen, aunque por norma general suele realizarse. Tras volver a tierra, la Virgen de la Buena Guía regresa de nuevo acompañada por los pescadores y una banda de música a su parroquia. A su llegada al templo, los fieles participan en una eucaristía en honor de la patrona y cantan los tradicionales gozos.

SI PINCHAS AQUÍ PODRÁS LEER UN ARTÍCULO DE SALVADOR RAGA CON LOS GOZOS TRADICIONALES A “NOSTRA SEÑORA DE LA BONA VIA”

La talla actual de la patrona, realizada en 1960 en sustitución de la anterior que fue destruida en la persecución religiosa de 1936, es de madera policromada de casi dos metros de altura y representa a la Virgen en posición orante con el niño Jesús en brazos y sobre una mano la bola del mundo. La talla se encuentra sobre una pequeña barca que representa la veneración de los pescadores, en antiguo “lo col.legi del comú de pescadors de Valencia”.  

SI PINCHAS AQUÍ PODRÁS VER IMÁGENES DEL INTERIOR DE LA IGLESIA Y DETALLES DE LA PROCESIÓN MARINERA DE LA VIRGEN DE LA BUENA GUÍA

 

Fuentes:

 

 

 

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