Muchos de vosotros, seguramente, habréis probado alguna vez el conocido cóctel llamado “Agua de Valencia”, aunque muy pocos conocen su historia o su verdadera y original receta que, a día de hoy, muchos creen saber pero que sigue escondiendo un secreto que solo sabe la familia de Constante Gil y muy pocas personas. La bebida, elaborada por primera vez en el año 1959, fue realizada por don Constante Gil en el Café Madrid de Valencia (Antigua Cervecería Madrid).

La historia de éste espacio, ubicado en la calle de la Abadía de San Martí, se remonta, según el hijo del difunto don Constante Gil, Manolo Gil Labrandero, a los inicios de siglo XX, donde el lugar fue una parada y fonda de carruajes, un mesón en el que el decano de los periodistas de aquel entonces recordaba haberse reunido con Blasco Ibáñez en reuniones de carácter político.


Más tarde, en los años 30, se llamó Cervecería Oro del Rin, siendo los propietarios una familia germano-suiza: la familia Weber. El posterior propietario fue Rafael Clemente, que le puso de nombre Cervecería Berlín, para traspasarla, nuevamente, y abrir establecimientos Noel. Más tarde de ésto, dos socios de nombre Santiago y Pepe, se la quedaron como cervecería Berlin y por un decreto de Francisco Franco tras el fin de la Guerra Civil Española, en el que se prohibían los nombres extranjeros en negocios, paso a llamarse Cervecería Madrid desde 1940, nombre que perduró hasta el año 2000 y que fue la fecha en la que Constante Gil dejó el negocio para dedicarse a la pintura sin marcharse de Valencia, la tierra que le había visto pintar y dar a conocer el Agua de Valencia.

Y es que Constante Gil Rodríguez, que nació en Taragoña (Rianxo, La Coruña) el 26 de marzo de 1926, bien podría decirse que era “un enamorado de Valencia”. Se vino a vivir a Valencia en 1948, donde falleció a la edad de 83 años el 7 de junio de 2009, siendo enterrado en el Cementerio General de Valencia. Comenzó a dirigir la “Cervecería Madrid” desde 1956, donde 3 años más tarde, en el año 1959, crearía un combinado llamado Agua de Valencia, un cóctel a zumo de naranja y bebida alcohólica.  

Constante Gil, junto a uno de sus cuadros. EFE. Publicada en El País, necrológicas 9-6-2009.

Constante Gil, junto a uno de sus cuadros. Fuente: EFE. Publicada en El País, necrológicas 9-6-2009.

El nacimiento del Agua de Valencia se originó, según cuenta la escritora María Ángeles Arazo en su libro Valencia Noche (PLAZA & JANES S.A, Barcelona, 1978), en una época en la que frecuentaban la Cervecería Madrid un grupo de viajantes vascos. Estos solían pedir “Agua de Bilbao“, refiriéndose al mejor espumoso de la casa. Hastiados de pedir siempre lo mismo, retaron al propietario a ofrecerles algo novedoso pidiendo consejo, y este les propuso beber el “Agua de Valencia”. Ellos accedieron a probar el cóctel que Constante Gil preparó en aquel momento y ya no dejaron de tomarlo en sus posteriores visitas.

Durante una década la bebida fue conocida sólo por un pequeño grupo de clientes que visitaban y frecuentaban el local, y no fue hasta la década de 1970 cuando comenzó a conocerse en la noche valenciana y a tener mayor éxito. Desde entonces, se ha convertido en un cóctel muy popular que representa

La receta de este cóctel consistía en zumo de naranja natural (naranjas valencianas y de temporada, por supuesto), cava, ginebra, vodka, hielo y azúcar (ésta es la receta original de Constante Gil). La familia, que además revisó el artículo que se ubica en Wikipedia y que lo dio por valido donde solo se omite el secreto de Constante Gil, recomienda: 

  • Por lo general se sirve en jarras de varias raciones y se bebe en copa de Champagne tipo seno de María Antonieta.
  • No utilizar licor de naranja (Cointreau o Curaçao) pues la naranja natural perdería sus cualidades aromáticas.
  • La buena calidad de los alcoholes blancos mejora la calidad del cóctel.
  • Si se prefiere la bebida seca no añadir azúcar, y utilizar cava seco o brut.
  • Es preferible preparar el Agua de Valencia con antelación, para enfriarla en la nevera casi hasta su escarchado, así se consigue que la mezcla de sus aromas sea perfecta; antes de servir hay que remover con una cuchara sin agitar.
Jarra de Agua de Valencia, copas y naranjas a contraluz, fotografiadas en la Cervecería Madrid por Manolo Gil, hijo de Constante Gil, en 1989. Foto de dominio público.

Jarra de Agua de Valencia, copas y naranjas a contraluz, fotografiadas en la Cervecería Madrid por Manolo Gil, hijo de Constante Gil, en 1989. Foto de dominio público.

Desgraciadamente, nunca se ha reconocido en vida del inventor el origen de esta bebida y han aparecido otros que han pretendido ser sus padres. Constante Gil inició su registro para ser reconocido como el autor de dicha bebida, pero dicho registro fue denegado por ser considerado un nombre genérico como el “Vino de Rioja” o el “Queso Manchego”.  Actualmente varias marcas embotellan industrialmente la bebida desnaturalizando el espíritu popular de su elaboración y desvirtuando la receta, sin, ni siquiera, hacer mención u honores a su verdadero autor, un artista que sí tuvo reconocimiento en otras facetas. Facetas artísticas, como la pintura, donde la vida de Constante Gil siempre estuvo ligada a ella. Tanto es así que, en sus inicios, fue alumno del pintor Felipe Brea Romero y que fue ésta, la pintura, la que le traslado a Valencia en 1948 para ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos.

Tan solo unos años más tarde, es seleccionado, en diversas ocasiones, para exponer (en 1953 es seleccionado para la Nacional de Alicante; en el 1954 para el Salón de Otoño de Valencia; y en 1955 es seleccionado para la Exposición Regional de Moncada).

A partir de ahí, en 1956, se haría cargo de un lugar que cambiaría su vida por completo y que, a la vez, utilizaría como museo: la Antigua Cervecería Madrid. Constante jamás abandonaría el arte de expresarse en los cuadros, un arte que siempre estuvo presente en su vida y en el local, que no solo lleno de pintura y de compañeros pintores, ya que era un lugar frecuente de tertulias literarias y debates de ilustrados de la época, además de que reunía en su interior al mundo del escenario y a jugadores de ajedrez.

Realizó numerosas exposiciones desde su llegada a la Antigua Cervecería Madrid, como la de 1970, con su primera exposición en la Galería Bisbal de Valencia, o donde llegó a formar parte en 1972 del Grupo Bulto, compuesto por veinte pintores, donde Constante Gil, entre ellos, contribuye con su obra a diversas exposiciones itinerantes de concienciación popular (El Grupo Bulto fue un colectivo artístico que nació en Valencia bajo el franquismo donde participaron personas como Rafa Calduch, Uiso Alemany, Miguel Angel Rios, Ramón de Soto, Pep Buigues y otros numerosos artistas valencianos que se reunían en el Café Madrid para socializar y popularizar el arte contemporáneo, creando el grupo artístico más influyente en la creación artística durante la transición democrática en Valencia).

El pintor, en sus tertulias de café sostiene: “El Arte, como forma de comunicación entre los hombres, es sin duda el lenguaje más sincero; mediante esta manifestación nos identificamos y denunciamos nuestra cultura social” (PINCHA AQUÍ PARA LEER LA BIOGRAFÍA, MÁS COMPLETA, DE CONSTANTE GIL)

Su extenso elenco de obras supera los trescientos cincuenta cuadros, algunos de los cuales han sido adquiridos para colecciones privadas de Gran Bretaña, Italia, Francia, Alemania, Suiza, Estados Unidos, México, Noruega , Canadá, Australia, Japón, Argentina, Holanda, Polonia, Finlandia y Rusia.

Su hijo, Manolo Gil Labrandero (Valencia, 1963 – ), siguió el camino del arte como su padre, donde desde la infancia desarrolló una preferencia por la expresión plástica, aunque su primera exposición individual la realizaría en 1990. Licenciado en Bellas Artes, donde además ejerce como profesor de instituto en el área de dibujo, muestra inicialmente a temprana edad sus trabajos en las paredes de la Cervecería Madrid junto a las “Tertulias de café” de su padre, de aquel lugar mágico donde el arte, la palabra y el Agua de Valencia, se mezclaban para hacer de aquel mítico espacio un rincón que muchos recordarán para siempre.

Cabe destacar también que su otro hijo, Tino Gil, es un reconocido pianista de jazz que comenzó en la Cervecería Madrid actuando todos los días durante más de 15 años en el altillo de las columnas. 

Por último, la familia de Constante Gil, en su particular recorrido por Valencia para conocer si respetan la receta, recomienda tres lugares en Valencia donde tomar Agua de Valencia:

  • Café Sant Jaume, calle Caballeros 51 (Valencia).
  • Café Infanta Valencia, plaza del Tossal 3 (Valencia).
  • Horchatería El Collado.

Descanse en paz un gran hombre valenciano de corazón. Por cierto, podéis seguir la página oficial que tiene la familia en honor a Constante Gil en Facebook (Aigua de València, la original de Constante Gil). 

 

Agradecimiento especial, y respeto máximo, a la familia de don Constante Gil Rodríguez.

Foto de portada: de Manolo Gil Labrandero (DOMINIO PÚBLICO) – Jarra de Agua de Valencia, copas y naranjas a contraluz, fotografiadas en la Cervecería Madrid por Manolo Gil, hijo de Constante Gil, en 1989.

Fuentes del artículo: 

 

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