NOTA ACTUALIZADA A 7 DE NOVIEMBRE DE 2017:

  • Toda la decoración de la “Casa de los Dulces”, conocida en origen como “Casa de los Caramelos” y cerrada para siempre en 2016, desaparece por completo (al igual que el salón de té). Nada queda ya de su escaparate, marquesinas o carteles. La propietaria del edificio, la Generalitat (aunque está adscrito a las Corts), alega que la decoración ha acabado en la basura por su deterioro y porque amenazaba con desplomarse. Ningún elemento exterior de la ya extinta Casa de los Dulces tenía protección alguna, por lo que se ha decidido prescindir de todos ellos (la foto de portada pertenece a iraida_mg (Instagram) y fue tomada el 15 de octubre de 2017). 

PUBLICACIÓN ANTERIOR PARA RECORDAR LA CASA DE LOS DULCES: 

  • Nada queda de ella. Ni tan siquiera su escaparate, que ya ha sido tapiado. La Casa de los Dulces cerró definitivamente el pasado verano de 2016 después de que Les Corts decidieran no renovarles el contrato de alquiler, no sin antes haber recibido cientos de muestras de cariño y mensajes de valencianos que recordaban su infancia al pasar por tan famoso mostrador lleno de caramelos.  
  • Muchos famosos acudieron al comercio a lo largo de su historia. Pero no solo era famoso en Valencia, sino también en toda la Horta Nord. Y todo ello gracias, sobre todo, al trenet, ya que muchos paraban en Pont de Fusta y cruzaban el río para comprar un dulce típico del comercio.
  • Vicente García, fundador del negocio y padre de Emilia García, última propietaria antes del cierre, abrió en 1953 como frutería, ampliándose más tarde la venta de caramelos gracias al éxito que tuvo entonces los caramelos pictolín, gracias, en parte, a muchos domingos en los que había partido de fútbol del Levante o Valencia, donde se llegaban a vender grandes cantidades de este caramelo. 
  • Según nos cuentan, y detallan con más exactitud, el matrimonio formado por Vicente García y Emilia López, hacia finales de los años 40, abre un establecimiento en la Calle Xàtiva nº 20, iniciando su actividad como frutería, pastelería, etcétera. Y hacia el año 1953, constituyó y denominó la conocida, desde entonces, como “Casa de los Caramelos”, que fue regentada por D.Vicente García Tamarit, después por su hijo don Vicente García López y, en último, por la nieta de los fundadores. Por lo cual, la tienda que conocemos como CASA DE LOS CARAMELOS (la de siempre) sigue teniendo sus puertas abiertas al público en la Calle Xàtiva, y es cuando los hermanos se separan, cuando la ubicada en Muro de Santa Ana cambia el nombre a Casa de los Dulces.

Verano de 2016. Una constante lluvia de noticias anuncia el cierre definitivo de la Casa de los Dulces, ubicada en la calle Muro de Santa Ana desde 1953, donde parece no estar muy claro el motivo y el futuro uso del inmueble donde se sitúa el comercio histórico. Uno de los titulares más repetidos, en diferentes medios informativos de Valencia, era que tras contrastar fuentes “Les Corts renunciaban definitivamente a la ampliación de sus instalaciones y abandonaban toda idea de convertir la manzana anexa al Palau dels Borja en un macrocomplejo parlamentario”. Quizás se debía a que, según los técnicos del ayuntamiento, el edificio donde se situaba el bajo de la conocida Casa de los Dulces, que algunos llaman de los Caramelos, necesitaba una rehabilitación integral que tardaría, como mínimo, un par de años en realizarse.

El edificio de la casa de los dulces (ya que la casa de los Caramelos se encuentra en calle de Xàtiva), costó en su día nada menos que 6,8 millones de euros a las Corts Valencians en 2005. Hasta el cierre definitivo de la casa mítica de caramelos en 2016, el comercio pagaba un alquiler al Parlamento Valenciano.


Antes de 2005, cuando por aquel entonces el edificio pertenecía a su anterior propietario, que fue el Arzobispado, cabe decir, que la familia de la Casa de los Dulces, pintó la fachada “y puso dinero de su bolsillo”, según comentaba Emilia García, cuando todavía éste no era propiedad de Les Corts. El negocio, que ha ido pasando de generación en generación, siempre ha sido alquilado a la familia que lleva el negocio desde que el comercio fuera fundado en 1953.

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La Casa de los Dulces en el recuerdo (antaño fue Casa de Los Caramelos).

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La Casa de los Dulces en el recuerdo (antaño fue Casa de Los Caramelos).

Cabe decir que siempre, la empresa de la Casa de los Dulces, intentó comprar el negoció en cuestión, aunque nunca pudo, aunque por suerte para muchos de nosotros que hemos vivido y pasado por este emblemático lugar, siempre se ha mantenido un compromiso de renta para que se mantuviera hasta 2016.

Hasta entonces todo era perfecto…pero llegó un día en el que el Arzobispado quiso sacar el inmueble a subasta. De aquella subasta hubo varios pujadores, siendo uno de ellos el actual propietario: Les Corts. Por el montante pago 6,8 millones, cediéndose posteriormente a la Generalitat para que decidiera qué hacer con él. El otro pujador, de aquella subasta, fue un promotor que quiso comprar el inmueble y que, curiosamente, estaba aliado para dicha compra con la empresa de la Casa de los Dulces. La oferta fue superada, pero Les Corts y el Arzobispado vendió a la oferta más alta. La empresa temía su cierre pero, nuevamente, se adquirió un compromiso de alquiler para mantener el negocio, aunque cuando se firmó (hasta el 1 de agosto de 2016), nada se sabía que iba a pasar.

En aquel momento, de lo mencionado anteriormente, la renta antigua fue actualizada al precio de mercado cuando Emilia y su hermano Vicente, quien estuvo al frente de la Casa de los Caramelos, junto a la estación del Norte, hasta 2014 (hoy continua la Casa de los Caramelos en Xàtiva 20 y en Pasaje Doctor Serra 7), heredaron el negocio de sus padres.

Una renta que ha sido maldita para muchos negocios que se han visto abocados a cerrar pero que, en este caso, no supuso ningún impedimento para que la empresa siguiera, aceptando “de buen agrado” mientras pudieran continuar.

La idea de Les Corts, por aquel entonces, era ampliar las instalaciones del Parlamento Valenciano, cosa que renunciaron. Llegaron incluso a plantearse ubicar la oficina de la Sindicatura de Comptes, dependencias para el personal de la propia institución o la residencia del presidente de la cámara del parlamento.

Nada se sabe todavía a qué será destinado el edificio tras su rehabilitación. De hecho, el pasado 12 de septiembre de 2017, salió publicado la posibilidad de albergar la Agencia Antifraude, pero quedó descartado por dos motivos: el primero, porque el espacio de la Casa de los Dulces que se había sugerido necesita una rehabilitación integral que tardaría, como mínimo, dos años en realizarse; y el segundo, porque en las dependencias de la Cámara no tendría cabida un amplio número de personal.

Durante muchos años, convivió el mítico comerció con una lona sobre su fachada, debido a una inversión para provisionar el estado que costó 30.000 euros. El informe, que nunca apareció, aunque supuestamente tenía que estar en el Colegio de Arquitectos, el de Arquitectos Técnicos o en el Registro de Valencia, fue codiciado durante 2016 para entender el paso que dio Les Corts.

Todo llegó a su fin el 1 de agosto de 2016. La Casa de los Dulces no siguió más y cerro definitivamente. Ese inmueble, en ruinas o previsión de ruinas según informes técnicos (que jamás pudo ver la empresa de la Casa de los Dulces), tardará aún mucho en verse en buen estado tras su rehabilitación, además de que, posiblemente, se tarde aún más hasta que veamos su nuevo uso o si se le volverá a dar pie a que la Casa de los Dulces regrese, cosa difícil de pensar cuando en realidad la predisposición de Les Corts jamás fue ese, ya que en su día no se sentaron con los comerciantes ni dieron explicaciones concretas.

La Casa de los Dulces – Caramelos desde 1953. Fotografía en el recuerdo.

 

 

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