Tras el anuncio, del pasado día, de que la Casa de los Dulces cerrará, la constante lluvia de noticias ha sido incesante donde se ha afirmado de todo y se ha dicho de todo. 

Lo último es lo publicado hoy en un medio informativo de Valencia, en el periódico Levante EMV,  tras contrastar fuentes con Les Corts donde afirman “Les Corts han renunciado definitivamente a la ampliación de sus instalaciones y han abandonado toda idea de convertir la manzana anexa al Palau dels Borja en un macrocomplejo parlamentario”.

Otra de las frases publicadas en el día de hoy ha sido El edificio de la casa de los dulces (la casa de los Caramelos se encuentra en calle de Xàtiva”), costó 6,8 millones de euros a las Corts Valencians en 2005. Pero la siguen gestionando los propietarios del inmueble, que pagan un alquiler al Parlamento valenciano, aunque acaban de decidir dejar de pagar por lo que la casa cerrará”.

Dicho esto, nos hemos puesto manos a la obra tras anteriores publicaciones para hablar con la empresa de la Casa de los Dulces. Según fuentes contrastadas de la empresa, a la cual damos gracias por su atención dedicada, hemos de “intentar poner orden” en todo lo publicado para aclarar ciertos aspectos que se dejan en el aire y pueden dar a mucha ambigüedad e interpretación.

Empecemos por partes: todo comienza antes de 2005, cuando por aquel entonces el edificio pertenecía a su anterior propietario, que fue el Arzobispado. Antes de todo ello, cabe decir, que la familia de la Casa de los Dulces, pintó la fachada “y puso dinero de su bolsillo” cuando todavía éste no era propiedad de Les Corts. El negocio, que ha ido pasando de generación en generación, siempre ha sido alquilado a la familia que lleva el negocio desde que el comercio fuera fundado en 1953.

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La Casa de los Dulces en el recuerdo (antaño fue Casa de Los Caramelos).

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La Casa de los Dulces en el recuerdo (antaño fue Casa de Los Caramelos).

Cabe decir que siempre, la empresa de la Casa de los Dulces, ha intentado comprar el negoció en cuestión, aunque nunca ha podido, pero que por suerte para muchos de nosotros que hemos vivido y pasado por este emblemático lugar, siempre se ha mantenido un compromiso de renta para que se mantuviera.

Hasta entonces todo era perfecto…pero llegó un día en el que el Arzobispado quiso sacar el inmueble a subasta. De aquella subasta hubo varios pujadores, siendo uno de ellos el actual propietario: Les Corts. Por el montante pago 6,8 millones y que ahora cede a la Generalitat para que decida qué hacer con él. El otro pujador, de aquella subasta, fue un promotor que quiso comprar el inmueble y que, curiosamente, estaba aliado para dicha compra con la empresa de la Casa de los Dulces. La oferta fue superada per Les Corts y el Arzobispado vendió a la oferta más alta. La empresa temía su cierre pero, nuevamente, se adquirió un compromiso de alquiler para mantener el negocio, aunque cuando se firmó (hasta el 1 de agosto de 2016), nada se sabía que iba a pasar.

Dicho esto también hay que decir que la renta antigua fue actualizada. Una renta que ha sido maldita para muchos negocios que se han visto abocados a cerrar pero que, en este caso, no ha supuesto ningún impedimento para la empresa en seguir y aceptaron “de buen agrado” mientras pudieran continuar.

La idea, por aquel entonces, de Les Corts, era ampliar las instalaciones del Parlamento Valenciano, cosa a la que renuncian tras la declaración de hoy en diversos medios que se han hecho eco. De hecho, no se ha hecho nada desde entonces por parte de Les Corts. Tan solo una inversión para provisionar el estado del edificio con “informes”, la colocación de una lona y poco más que según cuentan, ha costado 30.000 euros. El informe, que supuestamente tiene que estar en el Colegio de Arquitectos, el de Arquitectos Técnicos o en el Registro de Valencia, es codiciado para entender el paso que ha dado Les Corts. A partir de aquí es cuando, nosotros, nos preguntamos ¿qué pasará a partir del 1 de agosto de 2016? Sin querer especular, se vislumbra un panorama muy incierto en el que solo hay una cosa clara: la Casa de los Dulces no seguirá en su actual ubicación. A partir de aquí, todo son especulaciones. Podemos pensar que ese inmueble, en ruinas o previsión de ruinas según informes técnicos (que no han podido ver ni la empresa de la Casa de los Dulces), se seguirá dejando en estado de abandono hasta que, finalmente, se eche abajo; también podemos pensar que el edificio se rehabilitará y se le dará un nuevo uso o se volverá a dar pie a que la Casa de los Dulces siga (cosa difícil de pensar cuando en realidad la predisposición de Les Corts no parece ser esa, ya que no se han sentado en ningún momento ni han dado explicaciones concretas); y llega la que puede causar “polémica”: que se tenga un pre-acuerdo con alguna empresa para su próxima venta del inmueble y que la Casa de los Dulces fuera ya un “estorbo”. Dicho esto último, como las otras especulaciones, son las preguntas que muchos de vosotros os haréis y que, por cierto, podremos contestarnos dentro de no mucho cuando veamos después del 1 de agosto el siguiente paso de Les Corts.

A todo esto desconocemos si el inmueble está protegido por más que hemos intentado buscar y buscar, y nos ha sido imposible (rogamos si alguien dispone de este informe o resolución, ayude a la empresa a poner esto en conocimiento). Y es que, como bien sabéis, si el edificio está protegido, debe de hacerse cargo su propietario en la conservación de éste, pudiendo ser sancionado por el Ayuntamiento de Valencia si no lo hiciese. Pero claro, aquí se entraría en conflicto si dicho mueble estuviera en tal situación.

Con todo esto, lo único que pedimos es que alguien nos saque de dudas, y en especial parte del integrante de toda esta historia (Les Corts), sin que ello suponga ningún perjuicio para nadie. Y esto lo pedimos para poder saber a qué se enfrenta la empresa de la Casa de los Dulces tras la negativa de no querer renovarles el contrato de alquiler el Parlamento Valenciano, ya que en ningún momento la empresa emblemática quiere abandonar o dejar de pagar el alquiler, cosa que se ha publicado hoy y que nos han confirmado fuentes de la empresa que no es cierto.

Por cierto, y ya por último: la empresa que era encargada, en un principio, de la rehabilitación del edificio, TORREMAR REHABILITACIONES SOCIEDAD LIMITADA, está en liquidación…su número no existe…su actividad es nula…

La actual empresa encargada de la rehabilitación, Boid 24, no da pistas en su página de la rehabilitación y no hemos podido dar con ellos ni localizarlos, quedando a la espera de que puedan aclararnos más dudas sobre la realidad de este edificio que posee en sus bajos uno de los locales más emblemáticos de Valencia: la Casa de los Dulces.

 

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