Jaume I, que tenía por costumbre presentar y firmar sus documentos señalando sus posesiones y otorgación divina (…por la gracia de Dios Rey de Aragón, Mallorca y Valencia, Conde de Barcelona y Urgel y los dominios de Montpellierquod nos Jacobus Dei gratia rex Aragonum, Maioricarum et Valencie, comes Barchinone et Urgelli et dominis Montispesulani), era particularmente un enviado y embajador de la cristiandad, donde prueba de ello fueron sus cruzadas para recuperar parte del territorio español bajo el dominio musulmán. En una de sus particulares misivas, siendo ya Rey del Reino de Valencia, podríamos decir que se podría dar por valido uno de los textos de El Quijote (Capítulo nueve de su segunda parte :”Con la iglesia hemos dado, Sancho“, y que actualmente, desgraciadamente, se ha tergiversado y evolucionado de manera peyorativa en la gran mayoría de ocasiones en “Con la Iglesia hemos topado”). Y es que Don Jaime, en su defensa de ultranza al patrimonio que había y tenía que venir, estableció un 25 de marzo de 1249 una curiosa orden en aquel Reino de Valencia.

El Rey, como buen cristiano, ordenó que bajo ningún concepto, ni ellos mismos  ni cualquier persona del Reino así como las posteriores generaciones, donde hacía referencia a laicos o clérigos incluso (laycus vel clericus), que adosaran construcciones (Cualesquiera, incluso casas) a la Catedral de Valencia, cosa que hacía extensiva a todas las Iglesias de Valencia. Era, propiamente dicho, una forma de preservar aquel patrimonio arquitectónico de la ciudad y podríamos aventurarnos en decir que el primer “defensor de patrimonio” desde el Regne cristiano de Valencia.

Además, Don Jaume I hacía alusión a que si ya las hubiera o quien no supiera en un futuro, en perjuicio de aquella orden que afectaría a una construcción presente o futura, que se hiciese saber que “serían eliminadas todas aquellas que por razones que atentaran contra el arte arquitectónico (por así decirlo), por la costumbre o las que “eclipsaran” (a la misma altura) a dichos monumentos”.

Impensable ver, en aquella Valencia, como la actual Iglesia San Juan del Hospital (Calle del Trinquete de Caballeros, 5), que se empezó a edificar allá por 1255, tuviera edificios a su misma altura, adosados o que se tuviera que acceder a ellos (o su paso) para llegar hasta la Iglesia. Y es que, en aquella época, al Rey le gustaba la idea de saber que no daríamos con nada adosado a un tempo sagrado ¿verdad Sancho?

Patio de San Juan del Hospital. Fuente: vinowine.es

Patio de San Juan del Hospital. Fuente: vinowine.es

Fuente: Arxiu de la Corona d’Aragó. Cancelleria Reial. Còdex 9 de la Casa Reial, ff. 10v-11r. Còpia simple de començaments del segle XIV. [Aureum Opus, 1515, document 27 de Jaume I], [Huici-Cabanes, 1976, nº 486], [Garcia Edo, 1988, p. 127] AQUÍ

 

Síguenos en Facebook: Valencia Bonita

Síguenos en Twitter: @valenciabonita_

Síguenos en Instagram: valenciabonita_insta

Comparte si te gusta en las siguientes redes sociales:

Pin It on Pinterest