Hace unos días contactó conmigo una persona después de, quizás, leer nuestra encuesta a los lectores que hicimos no hace mucho para, entre otras cosas, hablar sobre valencianos por el mundo. Fue cuando una de sus mejores amigas, de la protagonista de este artículo, me instó a conocer más sobre una “pionera”, por así decirlo. El otro día comenzamos nuestra sección de valencianos por el mundo y estamos orgullosos de continuarla con esta historia de superación diaria y de lucha constante por llevar por doquier unos valores dignos de contar. En nuestra segunda historia estamos orgullosos de hablar de Patricia Campos Doménech (Onda, Castellón, 1977), una mujer castellonense que puede “presumir” de haber roto moldes y destacar en campos y facetas que normalmente son copados por los hombres, por desgracia. Y digo “presumir” entre comillas porque si de algo carece esta gran valenciana es de soberbia, ya que durante toda su vida ha luchado contra viento y marea.

Como todo tiene un comienzo, y esta historia no iba a ser menos, hay que remontarse a la niñez. Patricia ya sabía que, siendo pequeña, era distinta, especial y que gracias a las palabras, además de su lucha diaria, de su madre, familiares y amigos, de que podría hacer cualquier cosa que se propusiera, es la persona que es ahora, a pesar de las muchas palabras pesimistas que ha recibido a lo largo de su vida. Desde muy pequeña empezó a jugar al futbol entre familiares, para más tarde, con trece años, empezar a jugar en un equipo femenino de Castellón. A la par que una de sus aficiones, el fútbol, también tenía su mente puesta en las alturas. Y es que sus metas y sueños “ya volaban alto, y de qué manera”.

Patricia Campos es embajadora de valores, deporte e ilusión.

Patricia Campos es embajadora de valores, deporte e ilusión.

A la vez que se formaba como persona, se iba dando cuenta sus metas eran cada vez más mayores y que por muy difíciles que fueran, ella quería ir a por todas y luchar. Nunca abandonó su pasión por el fútbol, y prueba de ello es que cuando comenzó Audiovisuales en la Universidad de Valencia, jugó en un equipo de fútbol sala de la misma Universidad. Para ella, además de poder tener la oportunidad de ligar el deporte con sus estudios debido a sus crónicas deportivas para medios de comunicación en Castellón, llegó una de las oportunidades que tanto esperaba: El Villarreal femenino.

A pesar de esto, ya que nunca llegó a profesionalizarse en el mundo del fútbol, Patricia se dio cuenta de que este mundo es injusto y machista en muchas facetas y que una misma persona, siendo mujer u hombre, no se le trata de igual manera ni económicamente ni socialmente. Es entonces cuando volvía a entrar a escena las palabras que con tanto ímpetu le habían hecho conseguir hasta ahora sus sueños y objetivos: “Puedes hacer lo que te propongas”.

Ahora no solo bastaba con mirar al cielo como hacía de pequeña, sino que tocaba recorrerlo y sentirlo más cerca que nunca. Quería ser piloto. Su empeño hizo que consiguiera ser un rango alto en el ejército gracias a que en 2005 aprobó las oposiciones de piloto militar y accedió a la Escuela Naval Militar, donde se formó más aún si cabe como persona. Durante los 8 años que estuvo en servicio, Patricia Campos consiguió lo que hasta ese momento pocas, o mejor dicho ninguna, mujeres habían conseguido: Fue la primera piloto de un reactor de las Fuerzas Aéreas Armadas españolas.

Fuente: www.diariodemexicousa.com

Fuente: www.diariodemexicousa.com

Pero como podéis imaginaros, siempre que una persona tiene ocasión y es “tozuda”, en el buen sentido, no puede dejar atrás parte de sus sueños. En Rota, la base a la que estuvo destinada, continuó su andadura deportiva con el equipo de fútbol femenino Americano de la Base de Rota. Llegó a jugar con el equipo de la USA Navy, algo que ningún otro deportista europeo ha conseguido antes. Después de ser una luchadora en allanar el camino a muchas mejores en lo que hasta ese momento era casi imposible, el ejército, tocaba mirar aún más grande para dejar de volar y volver con los pies en el suelo sin dejar de luchar. Ahora su objetivo, después de 8 años de dedicación, era enseñar sus valores deportivos y transmitirlos a nuevas generaciones. Tocaba ser entrenadora y sabía que el fútbol tenía, y tiene, su máximo exponente en Estados Unidos, donde incluso en el ejército tanto como en la vida, en aquel país de sueños, las oportunidades llegan por igual independientemente del sexo.

Su vida, que casi siempre había estado lejos de casa y de su familia en Onda, estaba en sus metas, a pesar de que sabía que se estaba perdiendo muchos acontecimientos familiares.

El haber aprendido inglés le facilitaba, en gran parte, ahorrarse un inconveniente en su nueva aventura, donde se sacó el título de entrenadora. Su andadura, por tierras americanas, le convirtió en la primera entrenadora europea de un equipo profesional americano, donde ha llegado a dirigir al Waves FC y al Carlsband United FC, teniendo la suerte de ganar con este último el torneo Encinitas Rotary Cup.

Llegados a este punto, es cuando sus metas volvían a apuntar alto y con nuevos objetivos, sin olvidar nunca sus valores personales, deportivos y aquello que la vida y su familia le había enseñado. En su etapa en el Carlsbad United femenino, le llegó la oportunidad de ser embajadora mundial del fútbol a través de la ONG “Fútbol sin Fronteras” en Uganda, África, donde también ha llegado a Salé, Marruecos. Para más Inri, Patricia Doménech es también embajadora de la Fundación por la Justicia, una ONG valenciana y embajadora de la ONU.

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Su labor, fantástica, de voluntariedad y su trabajo diario le han llevado a recibir una especial mención y premio honorífico deportivo (por la Fundación El Larguero), que le fue entregado estas navidades pasadas por Don Vicente Del Bosque, el seleccionador de Fútbol de España. Durante su carrera ha recibido diferentes premios y distinciones, como el premio Woman in Aviation 2008, Mujer de Año 2010, el premio nacional Isabel Ferrer 2012 que otorga la Generalitat Valenciana o la “Mención Especial al Mérito deportivo 2014”.

Patricia Campos Doménech. Premio otorgado en las Navidades del 2015.

Patricia Campos Doménech. Premio otorgado en las Navidades del 2015.

Patricia sabe que queda mucho camino por recorrer, no solo por la lucha de la igualdad en nuestro país, sino por la lucha de los valores y el respeto humano allá donde ahora reside, en África, y quién sabe si en el futuro su aventura irá más allá de la actual o sus metas miran más alto que sus vuelos en el ejército. Su labor en la escuela Hill Land Junio School de Uganda es encomiable sin ninguna duda. Y es que todo aquello que ha sido, es y seguramente será su vida, el fútbol, es lo que le hace cada día animar a muchos jóvenes y mujeres a darse cuenta que con mucho esfuerzo, pasión por el deporte y espíritu de lucha, se pueden conseguir los sueños.

 

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