Oficios (algunos de ellos ya desaparecidos) de la Valencia antigua:

AIGUADERS:

Fuente: solerdos.blogspot

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El “aiguader” era un tipo característico de la Valencia del siglo XIX y principios del XX, que, con su carretón y los cántaros de agua, ofrecía su mercancía por las calles de la ciudad. No era un personaje de las noches valencianas, más bien de los amaneceres y de la caída de la tarde.

 

FEMATERS:

Fuente: solerdos.blogspot

Fuente: solerdos.blogspot

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Los “fematers” recogían la basura que les reunían las familias que habitaban en la ciudad y ellos la utilizaban para abonar sus huertas, ya que no existían, entonces, los abonos químicos. De vez en cuando, en agradecimiento, regalaban alguna hortaliza o pieza manisera a las amas de casa que, más abundante y amablemente, les guardaban los desperdicios. Los fematers arribaban a Valencia al amanecer, saltando las ruedas de sus carros por los caminos de tierra apelmazada, ya que todavía, cuando existían, las calles no habían sido adoquinadas ni empedradas.

 

RECADERS:

Fuente: gentedelpuerto.com

Fuente: gentedelpuerto.com

Los recaderos eran los que antiguamente estaban al cargo de llevar mercancías de un lugar a otro, ya fuera mediante carros tirado por burros, en bicicleta o simplemente a pie. Había grandes negocios que disponían de un recadero exclusivo. Otros negocios más pequeños tenían un recadero en común, o recurrían a recaderos que sin estar asociados a ningún negocio en particular, se movían siempre entre las mismas poblaciones.

La llegada del teléfono, la popularización de correos y compañías de envío de mercancías, así como el abaratamiento de costes, relegaron a esta profesión poco a poco al olvido.

 

EL APRENDIZ O APRENDIZA (L´aprenent): 

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Fuente: solerdos.blogspot

18.Aprendiz

Fuente: solerdos.blogspot

Era común ver a jovenes hacer favores, recados o intentar aprender un oficio del comercio, llamándoles comúnmente aprendices.

 

MATALAFERS:

Fuente: comercioshistoricosdevalencia.blogspot.com

Fuente: comercioshistoricosdevalencia.blogspot.com

Fuente: comercioshistoricosdevalencia.blogspot.com

Fuente: comercioshistoricosdevalencia.blogspot.com

Hasta la llegada de los colchones de materiales sintéticos, los colchones más comunes en cualquier casa eran los colchones de lana. La lana de estos colchones se apelmazaba con el uso durante meses, y era necesario llevar el colchón al colchonero para que varease la lana, desapelmazándola para poder ser usado el colchón como el primer día. La desaparición paulatina de los colchones de lana, supuso también la desaparición de este oficio.

 

BARQUILLERS:

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Foto en la playa de la malvarrosa, 1909. Fuente fotos.subefotos.com

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Barquillero

El barquillero era aquel vendedor ambulante que llevaba barquillos en sus cestas y una ruleta para que los compradores pudieran probar suerte. Los compradores hacían girar la ruleta, y el que obtuviese el número menor de todos los compradores del momento, era el encargado de pagar los barquillos de todos los compradores. Esta profesión fue de fuerte tradición a lo largo del siglo XIX y se mantuvo a principios del siglo XX.

La post-guerra española, el hambre y la pobreza dificultaron mucho esta profesión a mediados del siglo XX, viéndose desaparecida en España, aunque se ha visto en los últimos años en la capital de España pero con poca popularidad.

 

PELLERS:

Conocidos como peleteros, eran quienes curtían indumentaria y otros objetos a partir de pieles de animales, y en nuestra tierra principalmente de conejo, donde además pasaban por las casas de aquellos que cazaban conejos para recoger la piel y darle uso en su oficio. Además era muy común llamarlos cuando se quería sacrificar a un animal, por estar enfermo, y se le ofrecía que el se hiciese cargo de dicho sacrificio a cambio de quedarse con la piel.

 

CARBONERS:

Carbonero en 1880. Fuente: juanansoler.blogspot.com

Carbonero en 1880. Fuente: juanansoler.blogspot.com

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Estampa de felicitación navideña

La vida del carbonero de monte era muy dura. Debía estar vigilando constantemente la combustión, observando el color del humo y tapando los agujeros. Una tormenta podía echarlo todo a perder. Si todo marchaba bien, la operación solía durar tres o cuatro días. A falta de alguna cueva o abrigo natural, el carbonero tenía que fabricarse una pequeña choza donde pasar las frías noches y allí, en la soledad del monte, lejos de su familia, comía su frugal comida. Cuando el carbonero creía que el carbón estaba en su punto, se ahogaba la carbonera, se sacaba el carbón y se extendía durante otros dos o tres días para que se enfriase. Finalizada esta última operación, se cargaba a lomos de caballerías y, por estrechos senderos preparados para ello, se llevaba hasta los caminos, donde esperaban los carros para cargar y traer el carbón al pueblo. Se solía hacer muchos viajes de carga y descarga.

La venta del carbón de monte ya se encontraba regulada en el siglo XVII en el Reino de Valencia, donde la figura del mustaçaf (oficial municipal que hacía cumplir las medidas higiénico-sanitarias, vigilancia de pesos, calidad de productos, etc…) obligaba al vendedor de carbón a vigilar el peso, indicar el tipo de leña, etc.

A mediados del pasado siglo XX, se vería desplazado por el petróleo y, posteriormente, por la electricidad y por la clásica bombona de gas butano. Actualmente, ha quedado relegado a algunos restaurantes- asadores y a las barbacoas dominicales, cuyo carbón, a falta de carbonerías, solemos adquirir en ferreterías o grandes superficies.

 

BUNYOLERS: 

Bunyolera, 1928. Fuente: juansoler.blogspot.com

Bunyolera, 1928. Fuente: juansoler.blogspot.com

Como bien podéis imaginar, a día de hoy esto se sigue viendo y sobre todo en Fallas, donde el olor a Buñuelos impera por doquier en las calles de la capital.

 

ORCHATERS: 

Horchatero de 1870. Fuente: juanansoler.blogspot

Horchatero de 1870. Fuente: juanansoler.blogspot

Lo que hoy en día nos cuesta ver a veces y nos sorprende, o no, en mitad de la calle como puede ser algo tan normal como un puesto de venta de horchata, era ya común en la Valencia del siglo XIX.

 

PORRATERS: 

Calle de Sagunto - porrat - Colegio de los Salesianos - parroquia de San Antonio Abad. Fuente: juansoler.blogspot

Calle de Sagunto – Porrat – Colegio de los Salesianos – Parroquia de San Antonio Abad. Fuente: juansoler.blogspot

Esta tradición se sigue manteniendo a día de hoy en diversas poblaciones aunque ha cambiado ligeramente. Un porrat, tal y como lo conocemos hoy en día, es una feria que se celebra bajo la advocación de un santo en la ermita o santuario donde se lo venera. El elemento más característico de esta fiesta consiste en el mercado al aire libre donde se ponen a la venta productos tradicionales, dulces y frutos secos. El origen de esta costumbre popular se atribuye a la veneración de la sociedad agrícola a los santos, para conseguir buenas cosechas y fertilidad de sus animales. A pesar de esto, en el pasado, era muy común ver puestos solitarios de dulces frente a las ermitas o iglesias.

 

GRANERERS:

Fuente: www.eldientedeltiempo.org

Fuente: www.eldientedeltiempo.org

Fuente: josegargallo.blogspot.com

Fuente: josegargallo.blogspot.com

Fabricante y vendedor de escobas

 

HERBASERS:

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Cultivaba hierba i alfalfa pera vender después. Suministraba hierba a las cuadras, sobre todo a las poblaciones y grandes ciudades, porque en los pueblos solían ser los propios amos de los animales quienes cultivaban y segaban la hierba.

 

BOTIJEROS:

Botijero. Calle Jesús de Valencia. Fuente: Pinterest

Botijero. Calle Jesús de Valencia. Fuente: Pinterest

Era el encargado, entre otras cosas, de llevar agua a los talleres, locales, comerciantes o personas que le pedían el transporte para otras personas o para su uso.

 

LLANTERNERS:

Llanterner. Fuente: Solerdos.blogspot.com

Llanterner. Fuente: Solerdos.blogspot.com

Un llanterner, agarrando como definición pura y común, vendría a ser realmente lo que se conoce en castellano como lampista, y que fue una mezcla de lampero ( m. y f. Persona que tiene cuidado de las lámparas, limpiándolas y encendiéndolas.) y hojalatero ( m. Fabricante, reparador o vendedor de piezas de hojalata.)

 

CADIRERS:

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Conocidos también como esparteros, eran los encargados de reparar las típicas sillas de esparto con las fibras que llevaban a lomos de su burro, caballo o carro. Se puede leer en varios libros donde se hace referencia que en ese mismo día se podía reparar la silla o en días siguientes.

 

EL SERÉ: 

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Las primeras noticias sobre el cuerpo de Vigilantes Nocturnos se tienen en Valencia en 1715. El Marqués de Cruilles, que llegó a ser el 44º virrey de la Nueva España , en su obra “Guía Urbana de Valencia antigua y moderna” hace referencia a este cuerpo llamado popularmente “Serenos”. El nombre viene de que en principio este cuerpo de vigilantes era el encargado de varias funciones entre las cuales estaba anunciar a voces las horas en punto y el estado metereológico ,” las doce y sereno “por lo que  en la ciudad de valencia lo normal era que el tiempo estuviera “sereno ” nombre con el que se quedaron. A pesar de esto, el cuerpo de “Serenos” fue creado en Valencia en 1777, siendo el primero que existió en España, y se formó con los “coheters” que se quedaron sin trabajo cuando se prohibieron las prácticas pirotécnicas por inciviles. La idea la puso en práctica un valenciano, Joaquín Fos, alcalde de barrio de aquella época. Rondaban las calles los serenos desde las 11 de la noche hasta las 5 de la mañana. Llevaban un chuzo, un farol y un silbato.

 

ALLUMENAOR: 

Fuente: valenciaenblancoynegro.blogspot

Año 1844. Fuente: valenciaenblancoynegro.blogspot

El encendido del alumbrado a gas de las calles de Valencia se realizaba por medio de los faroleros, prestando un servicio que fue inaugurado en la Glorieta el 9 de octubre de 1844 desde la fábrica que estaba situada en el Llano del Remedio, propiedad de José Campo, quien a través de la compañía Sociedad General de Gas Peninsular había comprado a los ingenieros Julio Lecoq y Carlos Lebón la concesión que estos habían obtenido del Ayuntamiento de Valencia el 18 de Octubre de 1843, quienes terminaban de poner en marcha el mismo servicio en la ciudad de Barcelona.

Ya desde el siglo XVIII estaba parcialmente funcionando el alumbrado en el periodo comprendido entre los meses de octubre y abril, pero la instalación y el encendido a base de farolas de aceite, corría a cargo de aquellos vecinos que deseaban protegerse del “temor a la noche”.

Desde 1844, rápidamente, se extendió por la ciudad el servicio público de alumbrado, cuyo encendido corría a cargo de los empleados conocidos como “faroleros”, que vemos, aunque de forma irónica, por su participación en la cabalgata fallera del ninot de los años 50 del pasado siglo.  Para iluminar la ciudad se dispuso en un principio de 400 faroles públicos, 800 mecheros para los edificios oficiales y otros 800 para los particulares.  La luz llegaba a las noches de Valencia. (FUENTE DEL TEXO: VALENCIAENBLANCOYNEGRO.BLOGSPOT.COM).

En el camino me dejo algunos y otros oficios que seguro que muchos conocéis : AFILADOR, ALPARGATERO, CHARLATAN, LIMPIABOTAS, MESTRE D´AIXA, ALADRER, SARRIER, CORDELLER, CORRETGER, PREGONERO, ETC.

¿Conoces algún otro oficio valenciano y que estuvo muy instalado aquí y tienes alguna foto para que lo añadamos? Colabora con nosotros enviandonos un correo a: info@valenciabonita.es

Fuente del artículo: Valenciaenblancoynegro.blogspot, juansoler.blogspot, solerdos.blogspot, Wikipedia, comercioshistoricosdevalencia.blogspot y diversos libros didácticos.

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