• La Catedral de Valencia registra cada 15 de agosto un alineamiento de los rayos del sol por una ventana de la torre del Miguelete, hecho que se prolongará durante al menos siete minutos a partir de las 09.45 horas. Este “fenómeno o milagro” se debe a la gnomónica y ocurre (en menor medida), en realidad, desde tiempo antes (desde principios de julio).

Cuando se pasea por la Plaza de la Reina en dirección a la Plaza de la Virgen, uno no puede evitar pararse ante un imponente monumento erigido y pegado a la Catedral de Valencia. Al intentar alzar la vista desde el suelo, quizás, tan solo nos demos cuenta de su altura y no prestemos atención a algunos de sus detalles.

El Micalet

El Micalet

El Micalet, o como así le llaman debido a la campana que lo adorna, se comenzó a construir en el año 1381 por Andreu Juliá, que permaneció en las obras hasta el año 1396. Años más tarde, en 1402,  y retomando el trabajo de Andreu, José Franch continuó la obra para posteriormente, por fin, Pere Balaguer, también autor de las Torres de Serrano, continuarla en 1414 y acabarla en 1429.  En su origen, el campanario, estaba separado de la Catedral, pero el arquitecto Pere Compte, a lo largo del siglo XV, prolongó esta última para unirla al Micalet.

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Evolución del Micalet en su unión a la Catedral de Valencia.

En referencia a lo que os decíamos anteriormente, si os fijáis bien, podéis observar una ventana u obertura en la parte principal del monumento octogonal, mirando desde la Plaza de la Reina hacia la Plaza de la Virgen. Dicha obertuta conduce a una sala situada en el segundo cuerpo de la torre y que recibe el nombre de “la Presó”.

La sala es una estancia de gruesos muros, igualmente octogonal y abovedada como el Micalet y que curiosamente se ilumina una vez al año, coincidiendo con la ascensión de “Assumptio Beatae Mariae Virginis” (Asunción de la Bienaventurada Virgen María) por los católicos romanos, cuya doctrina fue definida dogma de fe por el papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950.  La Iglesia católica celebra esta fiesta en honor de la Virgen María en Oriente desde el siglo VI y en Roma desde el siglo VII, donde se definió el 15 de agosto como festividad de dicha ascensión…

Bueno, hasta aquí todo quedaría muy bonito y podríamos atribuirlo todo a un “milagro” o a un homenaje y devoción a la Asunción de la Virgen, pero no es así. Lo cierto es que queda muy bien para vender periódicos y ganar lecturas que solo ocurre el 15 de agosto, donde se podría decir que es una estrategia de “puro marketing”, pero es que, queridos amigos, el rayo de luz es bastante habitual en la estancia a partir de julio (sentimos decepcionaros y romper un mito o leyenda que os podrá confirmar cualquier campanero que conozca muy bien el Micalet y que no quiera mantener el misticismo atribuido a algo tan simple como es la gnomónica). 

Fuente: Las Provincias

Fuente: archivalencia.org

Fuente: archivalencia.org

Fuente: archivalencia.org

Respecto a la utilización de la sala en el pasado, ésta se hizo como como refugio de los que, huyendo de la Justicia, se acogían al asilo eclesiástico o católico que la iglesia concedía. Así pues, esta sala no era en sí una prisión, sino una especie de “escondrijo” para aquellos a los que la iglesia quería dar impunidad mediante el asilo eclesiástico que ellos mismos concedían, donde los acusados por la justicia llegaban a este lugar en busca del asilo huyendo de abusos de poder, de falsos cargos, y exigiendo un juicio justo. Por cierto, en esta sala se encuentra una recién “campana” descubierta por Santiago Solerla desconocida hasta hace poco, y bautizada, como “Remei”, en honor a Nuestra Señora de los Remedios, patrona de los cautivos, y a quien según cuenta la leyenda, acudió San Juan de Mata cuando se encontraba en apuros económicos para el rescate de prisioneros, entregándole la Virgen una bolsa con dinero para poder completar su tarea, hecho que ocurría en Valencia en el año 1202.

Cuentan también algunos, de manera incierta y errónea, que dicha obertura no es más que una aspillera o saetera, una abertura estrecha y profunda para permitir disparar flechas con arcos o bien con ballestas, de modo que se facilitaba su finalidad y a la vez protegía al arquero o ballestero mientras éste lanzaba los proyectiles. La verdad es que no damos crédito a esta afirmación, ya que no tiene sentido ésta finalidad en una torre campanario que no fue construida para tal fin. 

Lo cierto es, que para aquellos que pudieran asistir al espectáculo de ver la luz del sol a través de la obertura, mientras se escondían de la Justicia, seguramente sería todo un acontecimiento o “milagro” del que muchos desconocerían el motivo de aquel suceso.

Pero todo tiene una explicación: resulta que nuestros antepasados, a falta de relojes digitales o de los que disponemos hoy en día, utilizaban el sol para marcar las horas del día y, en este caso, si nos ciñéramos a la leyenda de que solo se puede observar una vez al año (ya os hemos mencionado que esto es falso), para marcar una fecha señalada en homenaje a la Virgen. A pesar de todo esto, el sol era utilizado mayormente para las “ora et labora” o, lo que es lo mismo, el momento del rezo, de las horas y el canto de la misa, que venía a ser este último el Tercia, Sexta y Nona. Las horas canónicas (utilizadas por la iglesia de entonces) se corresponderían, más o menos, con las horas solares de esta manera:

• Maitines: Medianoche, a las 24:00.

• Laudes: A las 3:00.

• Prima: Al amanecer, aproximadamente las 6:00 de la mañana.

• Tercia: Tercera hora después de salir el sol las 9:00

• Sexta: Mediodía, a las 12:00.

• Nona: A las 15:00.

• Vísperas: A las 18:00.

• Completas: A las 21:00.

A pesar de las “ora et labora”, todavía hoy uno se pregunta el motivo de porque entra luz a partir de mayo en la estancia, a pesar de que la prensa nos siga haciendo creer que cada 15 de agosto desde su construcción, el sol solo traspasa la luz a las 9:45/10:15 aproximadamente (dependiendo del año) durante unos 7/15 minutos por la obertura del Micalet. Dicha pregunta, para la prensa (por desgracia), solo tiene una respuesta vacía sin sentido: la veneración a la Virgen de la Asunción, que, aunque sin motivo alguno, se produce en el horario anteriormente mencionado y no se puede dar explicación alguna por el horario en el que se comprende y se atribuye a un milagro y a la gnomónica…lo dejaremos, mejor, aquí. 

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Plano

Por cierto, para aquellos que deseéis comprender mejor este fenómeno y dar una amplitud mayor al resto de zonas o lugares en España con un suceso parecido, a dicho acontecimiento se le conoce porGnomónica”, que es la ciencia que enseña el modo de hacer los relojes de sol, recibiendo su nombre en referencia a la palabra griega “gnomon”, que significa guía o maestro y definía a cualquier objeto alargado cuya sombra se proyectaba sobre una escala graduada con el fin de medir el paso del tiempo.

 

Fuente de la foto de portada: Archivalencia.org

Fuente del artículo: “Aspectos Gnomónicos de la Catedral de Valencia”, de Francisco Fons Laguna y allegados que conocen el tema de primera mano. 

 

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